Roderick Kingsley, the one and only Original Hobgoblin is back in the suit (for real this time! We swear!) and back in New York with a brand new mission. It's a Hobgoblin book unlike any you've ever seen!
It's funny. Hobgoblin is a huge troll and that provides some laughs. The puns don't hurt either. It's kind of meta in that it completely undermines capitalism and marketing while the only purpose of this three issue mini-series is to sell another book.
Era más que obvio que una serie de Hobgoblin no podía resultar interesante. Aunque es llevadero, es claramente un cómic del montón, de esos de leer y tirar. La historia que nos presenta Shinick pretende ser fresca y divertida, pero apenas pasa de simpática. Dudo mucho que aporte nada al universo Marvel, aunque aún es temprano para afirmarlo.
En cuanto a la realización visual, el trabajo de Rodríguez es bueno. Te mete en la historia, pero no agrega demasiado a la narración, parece solamente acompañar y cumplir. Los dibujos son buenos, pero no posee ninguna viñeta que resalte por sobre el resto.
Con todo, un trabajo discreto, pero mucho mejor de lo que uno esperaría para este personaje.