Hoy os traigo un libro que llamó poderosamente mi atención al estar escrito por Richard Matheson.
Si bien es verdad que yo no soy muy dada a los relatos, no me pude resistir ante esta joyita del suspense y terror y estaba deseando hincarle el diente y, además, Matheson, al menos de momento bajo mí experiencia personal, es apuesta segura.
De él había leído en el pasado Soy leyenda y La casa infernal, ambos me gustaron pero sobre todo el primero que, personalmente, catalogo como obra maestra y que dejó un profundo calado en mi bagaje personal como lectora.
Por todo ello, pese a que los relatos no son lo mío, como os acabo de decir, no podía resistirme y la verdad es que no me ha defraudado. Me han resultado unas historias tremendamente curiosas en algunas ocasiones, e inquietantes y fascinantes en otras tantas.
Las que catalogaría como curiosas son aquellas que el autor deja con un final abierto y si explicación. En las notas que encontramos al finalizar cada uno de los relatos, Matheson, nos explica que estos finales son a propósito. De hecho, pretende sacudir y sorprender al lector con algo diferente, algo que le haga reflexionar y dejar, precisamente en la incertidumbre, plantada la semilla que dé lugar a la especulación y a la reflexión.
Sobre estas notas os hablaré más adelante.
Por otro lado, las que más he disfrutado son las más terroríficas e inquietantes. Me ha sorprendido muchísimo la capacidad magistral que posee el autor para zambullirnos en la historia en unas pocas lineas y que quedemos totalmente enganchados a la "mini-trama" que nos ofrece cada una de ellas. Tanto es así, que en más de una ocasión hubiera deseado que el relato fuera más largo, aunque fuese una novela corta, para poder disfrutar mucho más tiempo de él y de sus personajes. Porque, ese es otro tema... ¿Como demonios consigue Matheson que nos resulten tan cercanos y empaticemos tan rápidamente con ellos en unas breves lineas? Definitivamente es un GIGANTE. Sí, con mayúsculas.
Quiero comentar, y me gustaría que si alguien ha leído este volumen me diga si está de acuerdo conmigo, que en múltiples ocasiones las historias y el estilo del autor me recordaban bastante a Stephen King, incluso encontré alguna que otra trama parecida a alguna novela de este. Lo cual me agradó bastante pues, por consiguiente, pertenece al tipo de historias que me hacen disfrutar ya que ya sabéis que soy una gran seguidora de King.
Casi se me olvida, pero también quiero destacar el humor soterrado que he encontrado en muchísimas de las historias y que le da una vuelta más de tuerca, si cabe, a la hora de enriquecerlas más aun. Siempre he considerado que el ingenio y el sentido del humor son signos de gran inteligencia, pero vaya usted a saber... esto ya son divagaciones mías personales. Lo que quiero decir, es que aun me muestran más la genialidad del autor, al menos a mi modo de ver y a riesgo de repetirme ensalzando su talento.
Respecto a las notas que antes os comentaba que podemos encontrar al finalizar cada relato, son muy breves pero me han servido de muchísima ayuda. Pues en ellas el autor nos deja unas pequeñas explicaciones diciéndonos en qué se inspiró a la hora de construir el relato, cual era su razón de ser, en que medio fue publicado y/o otras muchas curiosidades por el estilo que me han encantado e incluso me han resuelto alguna duda, respecto al relato en cuestión, en más de una ocasión.
En fin, un libro que se disfruta de cabo a rabo, que no tiene desperdicio. En el cual queda patente la grandeza y maestría del autor, sobre todo a la hora de constuir un universo completo en tan pocas páginas, dejándonos un regusto como si una obra más extensa es lo que hubiéramos leído. No os lo perdáis.
Mi puntuación es: 8/10