Un libro oportuno que nos muestra cómo la barbarie y la locura nacionalistapueden estallar en cualquier momento. El 31 de marzo de 1991, los paramilitares serbios de Krajina trataron infructuosamente dereducir y expulsar a la policía croata de la región, dándose un enfrentamiento cuyasconsecuencias, un muerto por bando, iban a alterar para siempre el mapa de la región. Sólotres meses después, Eslovenia se declaraba independiente, iniciándose así el primero de losmuchos conflictos que a lo largo de la década siguiente disolvería completamente el antiguoEstado yugoslavo. Situando al lector en antecedentes históricos, pero también políticos, José Ángel RuizJiménez, nos sumerge en una vívida y pormenorizada narración de los hechos que abarca ladécada completa de conflictos bélicos iniciados con la guerra de los diez días en Eslovenia yfinalizando en la muchas veces ignorada guerra de Macedonia.
Hacía muchísimo, pero muchísimo tiempo que no leía un libro tan interesante y esclarecedor como este. Qué conflicto tan complejo y qué difícil es llegar a conocer la verdad en un mundo donde los intereses de unos y otros pretenden resaltar las miserias ajenas y esconder las propias. Por otro lado, y para sorpresa de nadie, Estados Unidos involucrado en el conflicto hasta las cejas.
En fin, sigo impresionada con lo mucho que me ha gustado este libro (a pesar de su enorme complejidad) y con la increíble labor que creo que ha hecho el autor con una obra que pretende luchar contra relatos maniqueos acerca de los Balcanes, así como destacar el peligro del nacionalismo en sociedades plurales dirigidas por políticos con intereses ocultos y donde siempre acaban sufriendo los mismos. Que los errores (y horrores) del pasado no caigan en el olvido.
Muy buen ensayo para empezar a entender las guerras de la antigua Yugoslavia. De agradecer el compromiso del autor con posiciones poco convencionales acerca de la guerra. Muy recomendable.
A caballo entre el ensayo historiográfico y el gran reportaje periodístico muestra una interesante y original perspectiva de las causas y del desarrollo de la guerra yugoslava. Lejos de ofrecer un relato convencional y lineal, el autor intercala la crónica de la guerra, el panorama étnico-religioso y con las negociaciones entre bambalinas de las partes implicadas en el conflicto. Lo hace de manera que nunca se pierde el hilo de la narración y el resultado final es que "entiendes" por qué cada parte luchaba en esta guerra y por qué se cometieron las atrocidades que se cometieron y en el momento en que se cometieron. Incomoda a cualquier lector occidental que haya vivido la guerra y haya leído o visto la prensa e informativos de la época. Ahonda en las responsabilidades de todas las facciones , incluida la autocomplaciente Eslovenia y contiene numerosas apreciaciones sobre los caracteres de los actores que despeñaban papeles clave algo a lo que no todos los historiadores otorgan importancia. A nivel narrativo el ensayo se devora a poco que se tenga interés en la cuestión.El capitulo final dedicado a la situación actual de los países ofrece un magnífico a la par que desolador panorama político y social de estas repúblicas.
La única objeción que cabría poner es la indisimulada simpatía del autor por el socialismo de Tito cuyas críticas se centran solo en lo político y constitucional soslayando de manera descarada otros aspectos negativos en el plano económico y social.
Bien estructurado y con un tono ensayo-periodístico, albergando tintes de ironía y amenamente escrito, todo ello sin perder de vista el rigor histórico y el contenido académico. Pondría este libro como obra de referencia para aquel que quiera entender los conflictos de la ex-Yugoslavia: yendo guerra a guerra, sitúa a la perfección los antecedentes, desarrolla narrativamente los conflictos alejándose de concepciones maniqueístas y, finalmente, reflexiona acerca del fenómeno con un implacable espíritu crítico. Las páginas transmiten altas dosis de realidad, ofreciendo una visión fidedigna de las tensiones y conflictos que llevan a la guerra, dejando en evidencia la ineptitud y los intereses de los organismos internacionales, así como desechando toda la infame propaganda antiserbia. El tema es denso, la explicación pormenorizada, las fuentes abundantes y variadas, y las anécdotas recurrentes y bien escogidas; la síntesis resultante es perfecta. 100% recomendable para cualquier balcanófilo.
Muy muy ilustrativo para empezar a conocer estos conflictos. Cabe destacar la importancia y responsabilidad que brinda a todos los participantes de los conflictos ayudando a hacerte un mapa mental bastante claro.
Esta ha sido una lectura muy interesante. Consigue bastante bien explicar el conflicto de Yugoslavia, y toda la violencia y los actos tan inhumanos que ocurrieron, la política, sus protagonistas, y las razones de todo ello. Esto tiene mucho mérito, ya que es un conflicto súper complicado, con numerosas etnias, religiones, ideologías y tensiones confluyendo al mismo tiempo.
Interesante con subtexto izquierdista Revisado en España el 27 de abril de 2022 Reconozco que el libro en general está bien. No es un relato exhaustivo de la guerra sino que más bien se centra en el análisis de los principales acontecimientos. Su objetivo es una crítica a los posturas anti serbias que han dominado la interpretación de esta guerra. Sin embargo, lo que no me gusta es que lo hace principalmente desde postulados de ultra izquierda, “anti-capitalistas”, anti-USA, anti-UE (eso sí, sin que parezca descarado). En el fondo, la responsabilidad de la guerra y su devenir se achaca a los intereses de las potencias capitalistas en su búsqueda de colonialismo económico. Toda mención a la Yugoslavia comunista es generalmente positiva. Su caída final acontece más por la negativa norteamericana a conceder más préstamos al gobierno yugoslavo para superar la crisis económica que afrontaba que a la propia ineficiencia económica del régimen. ¿Realmente se puede culpar a USA por no apoyar a un régimen comunista? El inicio de la actividad bélica se achaca a la postura alemana de aceptar la independencia de Eslovenia y Croacia por intereses económicos. No obstante, el autor no deja de hablar del nacionalismo fratricida que floreció con el desvanecimiento de la dictadura comunista. Pero esto no le permite alejarse de la tesis marxista de que el fondo es siempre poder económico y que la ideología, sea nacionalista u otra, es solo humo, opio del pueblo. No le concede crédito a que la gente pueda actuar fuera de sus intereses económicos, y si lo hace es porque son engañados por otros intereses económicos ocultos (tesis cercana a la conspiranoya). Pero, ¿por qué los gobiernos y medios occidentales fueron contra Serbia y no contra cualquier otra de las republicas federadas? Aquí la tesis del colonialismo capitalista no parece funcionar, porque, ¿qué tenía Serbia que no tuviera Croacia o la Bosnia musulmana o aquellos mafiosos albano kosovares del ELK? La única respuesta aceptable que ofrece el autor es que tanto Croacia como el gobierno musulman de Bosnia contrataron empresas publicistas occidentales para lavar su imagen y acusar a los serbios de atrocidades. Esto hizo con los medios solo se fijaran en la barbarie serbia y ocultaran las de los otros contrincantes. Pero eso supone decir que los periodistas sobre el terreno eran idiotas o estaban comprados. Nuevamente creo que todo esto está más cerca de la conspiranoia que de la verdad. Porque nadie ignoraba que los croatas, los musulmanes o los albano kosovares cometían atrocidades, lo que pasa es que fueron los serbios los principales instigadores y los que cometieron las mayores barbaridades a parte de ser los más reacios a los acuerdos de paz. Mi opinión es que el bombardeo de Serbia por parte de la OTAN seguramente fue un error pero no fue una operación guiada por los intereses capitalistas sino por la desesperación de la diplomacia occidental ante la intransigencia serbia, ante su incapacidad para controlar los desmanes de sus tropas durante tantos años. Sin negar la importancia de la agencia de los derechos humanos que ha permeado la opinión pública de las democracias liberales y que obliga a sus gobierno. Muy lejos de las interpretaciones de ultra izquierda que, nuevamente, consideran esos derechos como una máscara vacía que oculta los intereses económicos. Tesis a la que se han apuntado las poderosas autocracias de China, Rusia o Irán. Y que esclarece la complacencia de la ultra izquierda con esos gobiernos: Todo lo que vaya contra nuestro enemigo (capitalista) nos beneficia.
Se trata sin duda de uno de los mejores libros en castellano sobre los conflictos en la antigua yugoslavia, pero creo que el autor se “inspira” en demasía en otras fuentes en inglés como el documental/libro The Death of Yugoslavia o el documental The Truth about ex Yugoslavia, hasta tal punto que a veces el libro se nutre prácticamente de fragmentos traducidos punto por punto de estas y otras obras, a menudo sin la correspondiente cita, lo que me parece poco honesto por parte del autor. Otro punto que me gustaría destacar es la clara simpatía de éste por la causa serbia. Como interesado en lo acaecido en Yugoslavia, soy el primero en pensar que desde los medios de comunicación y las élites políticas se ha demonizado y se ha cargado sistemáticamente a los serbios con la culpa de todo los males en la desintegración de Yugoslavia, máxime cuando tanto croatas como musulmanes no se quedaron atrás en lo que a nivel de locura y perversión nacionalista se trata. Sin embargo, a menudo el libro se enreda en un discurso de “sí, pero” que a mí me ha hecho fruncir el ceño en más de una ocasión y que creo que ayuda en poco a compensar el doble rasero que históricamente existe en la interpretación de este conflicto dependiendo de quién se hable. Asimismo, y a falta (una vez más) de citas, el autor en más de una ocasión, más que hablar de hechos contrastados, da su opinión. Lo que es lícito; no lo es tanto que se pretenda hacer pasar el libro como una crónica imparcial. Por otro lado, quisiera señalar otro aspecto que me ha escamado y es el uso por parte del autor, consciente o inconscientemente, de paralelismos entre lo sucedido en Yugoslavia con la situación actual en España. Se trata en ocasiones de detalles aparentemente nimios como referirse a la televisión de Zagreb como la “televisión autonómica croata”, pero que creo que le restan seriedad a la obra. Por último, y de cara a posibles reediciones, convendría que algún corrector le echara un vistazo al texto, ya que me he encontrado con varios errores ortográficos y sintácticos, cuando no con frases incomprensibles que haría falta reformular. Aún y así, recomiendo el libro, sobre todo a aquellos que no comprendan el inglés y no puedan, por tanto, acceder a otras fuentes de las que esta obra claramente bebe.
Un libro muy bueno, interesante y bien documentado sobre las guerras de Croacia, Bosnia y Kosovo, contando hechos desde ambos bandos, noticias que los medios no sacaron, y realidades de la vida cotidiana que no llegan a los titulares. El autor hace un muy buen trabajo poniendo al lector en situación, contando los últimos años de Yugoslavia, cómo la situación llegó a estallar en guerra cuando la mayoría de los yugoslavos ni siquiera lo esperaba, y cómo los poderes internacionales tuvieron mucho que ver en la desintegración del estado yugoslavo.
No me ha gustado tanto el sesgo político anticomunista del autor, he de decir, pero el libro es brillante a pesar de eso. Sí creo que necesita una revisión, sobre todo de los términos escritos en serbocroata, que muchas veces tienen letras intercambiadas, o siglas que bailan (como llamar SPD al SDP).
Un ensayo fascinante que explica como el nacionalismo, hundió la plural sociedad Balcánica, en una espiral de barbarie y genocidio como el que pensabamos nunca iba a repetirse.
Una mirada a la fragilidad de la naturaleza humana, que te hace reflexionar sobre los peligros de lis discursos que separan, y señalan a los “otros”, que no a los “mios”, como la fuente de todos los problemas
Este libro me lo prestó Irene durante el confinamento (menos mal que somos vecinas) para hacer el TFG. Ella lo hizo sobre la Guerra Civil de los Balcanes y me lo recomendó desde el principio. Es un libro muy bien escrito, que explica de manera inteligible y cruda todo el contexto y el desarrollo de la guerra. No lo pude terminar porque tuve que ponerme a redactar el trabajo, pero los 2/3 (piu' o meno) que leí me ayudaron mucho a entender mejor la identidad balcànica.
No es un mal libro sobre las guerras de Yugoslavia, pero creo que hay ciertos sesgos de izquierda anti-OTAN y sesgos a favor de los serbios, como queriendo de alguna manera decir que todos los bandos se comportaron de igual forma y en igual proporción durante las guerras.
Hay lecciones importantes, pero disiento de algunas opiniones expresadas.
Un dos mellores que lin acerca da Guerra de Iugoslavia e que foxe da perspectiva habitual do tema maniquea de serbios-malos e o resto-bos. Moi recomendable para comprender un tema que, realmente, non deixo de estar de actualidade.