A cada uno Dios le da la manifestaci�n del Esp�ritu para bien com�n; es decir, para beneficio de todos, para bendici�n de todo el cuerpo. Dios no le da la manifestaci�n a una denominaci�n, ni a una congregaci�n en particular. El sentir de Dios es que todos reciban bendici�n y haya unidad perfecta en el cuerpo, que es la Iglesia. El sentir de la carne puede ser otro, pero el de Dios es ese. Sin embargo, hay quienes sostienen que los dones del Esp�ritu Santo son solo de la �poca apost�lica. Lo que sucede es que a menudo se pasa por alto lo que Dios hace en medio de su pueblo hoy en d�a mediante la participaci�n activa y din�mica del Esp�ritu Santo. Entonces, �cu�l es el mayor problema que enfrentamos? Es evidente que se trata de la ignorancia. Un gran n�mero de cristianos son creyentes de muchos a�os y no conocen siquiera cu�l es su don. Desconocen que somos instrumentos en las manos de Dios y que �l nos ha capacitado para llevar a cabo sus prop�sitos. Por lo tanto, este libro nos muestra que debemos orar y ayunar a fin de que la gran bendici�n de los dones del Esp�ritu se manifieste.
To each one God gives the manifestation of the Spirit for the common good; that is, for the benefit of all, for the blessing of the whole body. God does not give the manifestation to a denomination, nor to a particular congregation. God's feeling is that all receive blessing and that there be perfect unity in the body, which is the Church. The sentiment of the flesh may be different, but that is God's sentiment. However, there are those who maintain that the gifts of the Holy Spirit are only from the apostolic era. What is often overlooked is what God is doing in the midst of his people today through the active and dynamic participation of the Holy Spirit. So what is the biggest problem we face? Clearly, it is ignorance. A great number of Christians are long-time believers and do not even know what their gift is. They do not know that we are instruments in God's hands and that He has empowered us to carry out His purposes. Therefore, this book shows us that we must pray and fast so that the great blessing of the gifts of the Spirit may be manifested.
Excelente libro!! Completamente recomendado. Me da tristeza ver como de un ministerio lleno de sanidades y del espíritu santo se quedaron la mayoría de las personas solo con las enseñanzas erróneas llenas de legalismo y no con la raíz del ministerio que era el hambre de buscar más de Dios.
Creo que es un buen libro como introducción a los dones espirituales. Explica los diferentes tipos y ofrece ejemplos de cómo se han manifestado en la experiencia del autor a lo largo de su ministerio.
Me ayudó mucho en mi reflexión sobre este tema; creo que aún hay mucho por investigar, comprender y vivir.
Aún no he experimentado ni una mínima parte del poder de Dios, pero anhelo conocerlo más profundamente.
It’s sad to see that most of the teaching that impart yiye’s ministry was lost but in this book it’s clear on how to follow the holy spirit and being used by God. Awesome book 👏🏻
El Espíritu Santo no es exclusivo de una persona. Aunque se agradece que el autor , en su momento, haya compartido sus experiencias, da la impresión de que se "adueña" del Espíritu y poco abre el espacio para compartirlo. El Espíritu Santo está en todos y no es exclusivo de unos cuantos. Parece una complicación de momentos de su vida pero no es una guía que ilumine para saber reconocer y aplicar los dones del Espíritu Santo al servicio de los demás. Incluso, en ciertos párrafos, invita al miedo y temor, más que al amor y comprensión.