Un excelente libro que retrata la Venezuela de Chávez en su caída hacia el abismo. La reportera cumple con ser objetiva e intentar ser imparcial, pero la realidad es tan apabullante que es imposible querer tapar el sol con un dedo: Chávez, un personaje fascinante para las masas fue también su perdición con una política sin planes que ofrecía más forma que fondo y que se alimentaba más de la sensibilidad del pueblo que de su conocimiento y lógica. Una vez más, las políticas populistas demuestran que detrás de la utopía, se esconde un monstruo. El libro se terminó en 2011, y ahora, casi 12 años después el infierno para los venezolanos no ha terminado y no parece tener para cuando. Este libro devela una Venezuela que ya no vive al borde del colapso, sino que se ha derrumbado en él, gracias a un teniente-coronel al que Fidel supo endulzarle el oído para aprovecharse de él y de todo el pueblo venezolano.