[3,5] -qué molesto no poder poner medias estrellas, letterboxd por el momento le pasa el trapo a esta app-
“Yo había entrado a la capilla para escuchar esas palabras, necesitaba escucharlas. Esteban las había pronunciado para otros en muchas ocasiones. Ahora era yo el que estaba ahí, de pie, ahogándome”.
Lo leí en marzo, pero me dieron ganas de reseñarlo hoy. Hace unos días fui al sepelio de un profesor de mi facultad con el que interactué poco, pero lo suficiente como para darme cuenta de que era una gran persona. Me dio mucha pena que se muriera, así que cuando nos hicieron llegar la invitación decidí pasar para acompañar a la familia. Resulta que en el cementerio coincidí con una compañera de facultad que llegó al lugar con “Los peligros de fumar en la cama” bajo el brazo y gritando de la emoción por entrar por primera vez a un cementerio. Mientras esperábamos a que terminaran de llegar otros compañeros, charlamos un poco y me contó que la invitación le había llegado en el momento que leía no sé qué cuento sobre fantasmas de la Enríquez, lo cual sin lugar a dudas “era una señal”. Ella esperaba, supongo, ver un alma en pena o enterarse algún detalle morboso de la muerte del profe (nos dijeron que se suicidó). Terminada la ceremonia, mientras caminaba para la salida, pensaba en cómo los libros de terror sobrenatural, que en algún sentido le ponen “condimento” a nuestra manera de concebir la muerte, también la banalizan y convierten en una burla grotesca. Y en ese momento me acordé de estos cuentos de Muzzio. 12 relatos con la muerte y los cementerios como eje temático, pero sin posesiones, sectas, fantasmas, ritos satánicos ni magia negra. Son ingeniosos, las tramas son creativas, están bien escritos y exploran otra dimensión de ciertas temáticas tan de moda en la librerías. Me gustaron especialmente Albino (tiene un finalazo) y El correo del Zar (se me cayeron 2 lagrimitas), pero todos se disfrutan mucho. Lo próximo que lea de Muzzio probablemente sea Las esferas invisibles, veré si Diego sigue con la misma línea o empieza a meter apariciones.