Como en la primera entrega de la serie, El lazo de púrpura, cada capítulo de esta novela es una revelación de la vida, los hábitos y las instituciones del Imperio Romano. Escritos con certera eficacia narrativa, recrean la época y el entorno con tal exactitud que dejan una impresión imborrable en el lector. En El hombre de Damasco nuevos personajes vienen a extender el marco en que se mueve Benasur de Judea, poderoso navarca judío aliado de Roma y protagonista de esta serie, quien ha transformado en objetivo vital su deseo más íntimo: destruir el Imperio Romano. Los nuevos personajes como Pablo de Tarso (el Hombre de Damasco), Artabán III, Calígula, Séneca, etc., trazados con mano maestra, enriquecen y completan el cuadro histórico, dando una asombrosa e inquietante verosimilitud a la acción de la novela. La coronación en Garama, la fiesta libertina de la apertura del mar, la despedida de Festo en el anfiteatro de Pompeya, la catástrofe de Alejandría, la conversión de Saulo, la corte de Artabán, los juegos olímpicos, las primeras comunidades cristianas, etc., amplían de un modo insospechado, siempre revelador, el escenario geográfico y humano en que surgen los primeros brotes del Cristianismo, e inician su azaroso desarrollo en el ámbito del mundo romano.
Pionero de la novela histórica en España, este escritor gijonés ganó el Premio de la Crítica, el Premio Nacional de Literatura, fue finalista del Nadal, cosechó grandes éxitos de ventas, se adelantó a su época…
Me está gustando bastante estos libros sobre Benasur. Lástimaque sean tan gruesos. Este tenía más de 1200 páginas, pero se lee muy bien. Describe el mundo romano y al presumiblemente reino parto de una manera magistral y muy amena
Es el segundo libro de la saga Benasur. Lo tenía en papel pero por tratarse de un volumen de casi mil páginas, he tenido que leerlo en una edición electrónica con bastantes erratas. De la misma manera que me sucedió con el primer libro de la saga, este está también cargado de exuberante imaginación y conocimientos enciclopĕdicos. Hay una immensa variedad de personajes, de lugares, de acontecimientos religiosos, culturales, políticos, militares, familiares... En el primer libro me incomodó un poco que utilizara algunos relatos evangélicos como decorado de la trama. No se trataba de una cuestión importante pero me pareció un poco forzada. En este libro también sucede, pero se me hizo más natural e interesante. Sin ir más lejos, el título tiene que ver con san Pablo, que es protagonista de algún capítulo. Revisando mi breve reseña del primer libro caigo en la cuenta de que el protagonista ha temperado su carácter: sigue siendo inflexible y ambicioso pero ya no se mueve tanto por el odio. Otro aspecto que ha variado es que, aunque gobierna la vida de mucha gente, ya no lleva del todo el control de la suya propia. Me leeré el tercero, Dios mediante.