Claudio Eicke es un ingeniero en sonido especializado en rock y dueño de un estudio de grabación con máquinas análogas, verdaderas reliquias para estos tiempos. Pese a la calidad de su trabajo, vive constantes apuros económicos hasta que, por un hecho fortuito, su estudio cobra notoriedad y no tardan en llegar nuevos clientes, entre ellos un músico pop a quien detesta. Pero el dinero que le ofrece es tan irresistible que acepta producir y grabar su nuevo disco.
Antipop es el nombre del filtro que va entre el micrófono y el cantante a la hora de grabar, pero lo que menos tiene Claudio Eicke son filtros y paciencia. Es un triple forastero: es descendiente de alemanes que llegaron a Chile al término de la Segunda Guerra Mundial, viene de la provincia en busca de un espacio en la capital y, por sobre todo, es un purista de su profesión de una industria dominada por la vocación de lo masivo antes que por las buenas ideas.
Cargada de ironía y una dura mirada a la escena musical chilena, "Antipop" es una novela sobre la independencia artística y la dignidad de la música bien hecha, aunque no la toquen en las radios ni llegue a los rankings.
Patricio Jara nació en Antofagasta en 1974. Ha publicado las novelas El sangrador (Alfaguara, 2002), con la que obtuvo ese mismo año el premio Mejor Novela Inédita del Consejo Nacional del Libro y la Lectura; De aquí se ve tu casa (Alfaguara, 2004), El mar enterrado (2005), El exceso (Alfaguara, 2007), Prat (2009) y Quemar un pueblo (Alfaguara, 2009). Es periodista y escribe reportajes para la revista El Sábado de El Mercurio y Rolling Stone
Patricio Jara es un escritor prolífico y, sin duda, un gran aporte a la escena literaria de Chile. En su carrera ha explorado bastante en el noviazgo entre la música y la literatura y este libro, Antipop, viene a dar un paso más en esa dirección. Un paso pequeño, porque no es una novela en que la música juegue un papel tremendamente importante, pero un paso al fin y al cabo. "Antipop" trata sobre un ingeniero que se la bate para vivir su sueño de tener un estudio de música propio. El protagonista es un tipo inteligente, estructurado y, aunque roquero, sistemático. Todo en pos de que su pequeña empresa no zozobre. Es una novela entretenida que se lee de un golpe y se disfruta porque logra crear un ambiente en el que cualquier lector se siente cómodo. Lo malo es que carece de una trama relevante. El personaje principal, como ya se dijo, en la persecución calculada de su sueño no toma riesgo y prácticamente no hace apuestas. Es un personaje plano, que no cae mal, pero no despierta mayores simpatías tampoco. No tiene un conflicto interno. Es un tipo que hace bien su pega y no mucho más que eso. Al final, mi impresión del libro fue muy ambivalente: por un lado es un libro entretenido, especial para leer un día de vacaciones, por ejemplo; pero por otro lado es un libro sin peso específico, fácil de olvidar, cuyo personaje no aporta nada. Volviendo atrás, una vez terminado, me quedo con la impresión de haber leído un anecdotario más que una novela.
Prosa sencilla, eficiente, ágil. No es una novela "rockera" ni esencialmente musical, como se la ha querido vender. Es más bien la breve historia de un joven que, por diversas circunstancias, tuvo la posibilidad de perseguir una vocación, abandonando una vida posiblemente cómoda y típica por otra más aguerrida y difícil, convenientemente simbolizada por un ingeniero pasándose días enteros limpiando pieza por pieza una vieja máquina abandonada, pero de valor incalculable. La breve historia de un tipo que aprovechó su suerte y decidió no venderse. De paso, el autor se da el gusto, por supuesto, de hacer un repaso por sus aficiones musicales y describir con detalle el funcionamiento de un estudio de música, y tiene la virtud de no cansar al lector. Buen libro.
OK. Soy el héroe. ¿Quién no ha salido del cine convertido en el héroe, en el protagonista, en el sujeto que es fiel a sí mismo y a sus ideales contra todo y contra todos? Eso me ha pasado infinidad de veces en el cine, y sospecho que le pasa a todo el mundo. Fui Travis Bickle, fui Blondie, William of Baskerville, y creo que hasta Batman. Pero es más raro que te pase con una novela. Tal vez Oliveira, claro. ¿Quién no fue Oliveira? Un poco el Quijote. Philipe Marlowe. Heredia. Aquí ocurre exactamente eso. Hay un héroe en el que se cruzan muchas identidades y que a la larga construirá la propia a fuerza de arrojo, constancia y de creerse firmemente el cuento de su ideal. Una especie de Ché del mundo musical, solo que este es un Ché al que le resultan las cosas. OK. Se la compro. He leído a Patricio Jara varias veces, y creo que esta es una excelente novela, tremendamente bien narrada, y donde da cuenta del ambiente del rock chileno como pocos. Voy a terminar por ser adicto al metal.
Moral rockera para juzgar toda música que exista en el mundo y, de paso, a toda forma de vida. Estoy aburrido de la cantina de la autenticidad del rock, sus próceres y seguidores; mientras que cualquier otra cosa es vendida, poco auténtica, o, como prefiere el autor, popera. El caso es que lo único poco auténtico que encontré es la historia que quiere contar el libro, una historia sobre la autenticidad de vivir al día, de esconder lo estético de la música por detrás de lo técnico a nivel de sonido y lo análogo en lo referente a máquinas-instrumentos. La moral rockera, así, es siempre binaria y maniquea: yo estoy bien, todos ustedes mal. Y es a partir de esa premisa desde donde todo el libro se desarrolla, y si bien uno espera que en algún momento esa moralidad se matice, lo único que ocurre es que el libro acaba a través de un evento que desencaja totalmente con la estética del mismo, haciéndolo ver inverosímil y, peor, con aire a fábula moral. Este es el rock que, por suerte, y para bien, hace rato murió, y si bien este libro lo intenta rescatar, solo lo termina hundiendo más aún.
Interesante libro, más que nada si te interesa el tema que trata, ya que la historia que cuenta está más enfocada a describir el proceso creativo de un disco a la manera tradicional, con instrumentos de grabación analógicos. A mi este tema me gusta bastante ya que mis discos y música favorita han sido grabados a la manera que describe el escritor, por eso he empatizado mucho con la lectura, pero quizá si esto no te interesa no te guste tanto como a mí. De todas formas se lee muy rápido, así que aunque no estés informado/a puede ser una lectura agradable.
Es bien de nicho (discos, cómo se graban, importancia de la música popular, etc), pero por eso mismo me encantó. Es piola, una novela "menor", pero honesta y muy cálida. Me encantó. Es una novela de crecimiento y de cómo optar por un camino propio alejado de "lo que se debe hacer ".
Es una historia entretenida, con la que fui enganchando a medida que fueron pasando las páginas. Pese a que tiene muchos conceptos de instrumentos musicales y estudios de grabación, los cuales desconozco y no entiendo, no fue un impedimento para seguir el relato.
4.5 Me gustó mucho la historia, con sus toques de realidad y superación. De verdad me sentí en un estudio de grabación por algunos momentos. Amo las novelas con temática musical ❤️🤘🏻