Yo esperaba que el libro fuera igual de espeluznante hasta el final, pero bajó un poco el ritmo y creo que se resolvieron las cosas demasiado rápido para mi gusto. Aún así, Asylum cuenta una historia increíble, llena de momentos que te hacen pensar que de verdad alguien te está observando, que hace que escuches ruidos raros en tu casa y que temas por los protagonistas. Confieso que el libro me dio escalofríos (al menos las primeras tres cuartas partes) y tuve que dejar de leerlo de noche porque... no podía con mi vida xD
Vamos a la trama. Asylum es la historia de Dan Crawford, un chico que está a punto de graduarse del colegio y que vive con sus padres adoptivos. La cosa es que en el verano decide ir a un curso preparatorio para la Universidad y, cuando llega al campus, ve el lugar donde se van a hospedar: un antiguo asilo mental. Han decidido acomodarlos allí porque los dormitorios convencionales no están disponibles. En poco tiempo Dan conoce a los que serán sus amigos durante todo el libro: Abby y Jordan, los principales, y Felix, su compañero de habitación. El libro empieza a ponerse espeluznante cuando empezamos a conocer un poco más de Brookline, el asilo, sus habitaciones secretas, sus pacientes y los terribles experimentos a los que eran sometidos allí. Cosas extrañas empiezan a pasar, notas sin remitente, pesadillas, visiones y... ¡asesinatos!
Creo que Madeleine Roux hace un trabajo increíble describiendo la atmósfera del asilo mental y de sus alas y habitaciones abandonadas, pues con cada descripción te transporta hacia allí y ya no estás más leyendo en tu cama, sino que estás en medio de una oficina subterránea llena de polvo, archivadores y fotografías espeluznantes colgadas en las paredes y cubriendo el piso. Hay algo muy interesante del libro y es que cada pocas páginas hay fotografías reales en blanco y negro de asilos mentales, enfermos y diferentes objetos claves para la historia... así que todo esto hace que te integres más a lo que estás leyendo, que te lo creas más y que, por ende, lo sientas más real, como si lo estuvieras viviendo.
Si bien los personajes principales de Asylum son Dan, Abby y Jordan, al último no lo soportaba. Dan es este chico curioso que siente que la historia de Brookline lo afecta a un nivel personal y que, además, empieza a tener pesadillas, lapsos de memoria y alucinaciones. Como protagonista me agradó porque ni él mismo sabía qué estaba pasando, se dejaba llevar por *algo que no puedo nombrar porque es spoiler* y actuaba en consecuencia. ¡Ah! Y, encima, le gusta Abby... aunque esa mini historia de romance no me cuadró mucho dentro de la temática del libro, pero vaaaaaale.
Abby, por otra parte, es una chica muy interesada en el arte, enérgica, espontánea y que irradia felicidad... hasta que ve una de las fotografías de las oficinas abandonadas del sótano. Su actitud empieza a cambiar un poco desde ahí, pues empieza una cruzada personas para averiguar ciertas cosas que la van a afectar mucho. Un personaje como Abby se agradece porque le da un poco de luz a una historia bastante oscura y, de hecho, cuando ella no está o no tiene su humor habitual, el libro se vuelve aún más tétrico
Ahora, con Jordan es con quien tengo un problema porque al principio nos lo presentan como un chico alegre, un poco miedoso, pero cool de todas maneras... pero conforme pasa el libro adopta una actitud de capullo impresionante. Y no, ni siquiera lo que hace al final del libro logra convencerme de que es buena gente, lo siento.
Volviendo a la trama, entiendo que este es el primer libro de una trilogía y que debe dejar algunos interrogantes abiertos (que no menciono porque son spoilers, jajaja), pero siento que el final fue muy abrupto, que sucedió muy rápido y que no me explicaron por qué esos dos personajes estaban actuando bajo el influjo de esos otros dos personajes... ¡y es que no tiene sentido! O sea, tengo teorías, pero creo que me habría gustado un pelín más de claridad en el asunto.
Y nada, creo que necesito leer pronto Sanctum porque ¡QUIERO EXPLICACIONES!
PD: WOOOOOOOOOOOOOOOOW a la historia del Escultor, el asesino en serie. Fue fascinante y estoy casi segura de que, con lo loco que está el mundo, seguro existió un asesino así en la vida real.