De nuevo la sociedad busca comprender los tiempos que vivimos y para eso revisa los cambios sociales del pasado reciente. La nueva sociedad chilena desnuda una política ensimismada y en descomposición, pero su clamor resulta ignorado. ¿Por qué la política se resiste a estos anhelos de cambio? Buscando respuestas, el autor examina la historia inmediata para develar cómo se construyen las actuales condiciones de la política. Esto permite una mirada crítica de la obra de la Concertación, y la estrecha democracia política pactada en la transición, para entender los movimientos sociales de 2006 y 2011, así como la incapacidad de la elite para asumir sus demandas. La convicción de que un nuevo Chile ha surgido, que no se reduce a las divisiones entre dictadura y democracia, es lo que mueve al autor en la búsqueda de nuevos horizontes, y para eso explora las bases sociales del presente y sus alcances para fundar una nueva política, capaz de aprender de los aciertos de las luchas pasadas y, al mismo tiempo, enfrentar la necesidad de su revisión crítica de cara al futuro.
En De nuevo la sociedad encontraremos la oportunidad de repensar la vieja promesa de la democracia como autodeterminación humana, superando la idea de un paraíso puramente individual. Una herramienta para convertir la legítima y necesaria indignación en fuerza creativa y rebelde. Un halo de esperanza en la fuerza emancipadora de nuestro tiempo.
Carlos Eduardo Ruiz Encina es un sociólogo, intelectual y político chileno. Desde su retorno a Chile del exilio en 1990 ha desarrollado una intensa actividad política, estrechamente vinculada a las luchas del movimiento popular de la postdictadura, como formador de dirigentes sociales y organizador de algunos de los más importantes referentes políticos e intelectuales surgidos en el campo de la izquierda chilena durante las últimas décadas, como la SurDA, la Izquierda Autónoma y el Frente Amplio (Chile).
Me costó leer el libro. Es interesante y a la luz de lo que ha pasado post 18-O, hay muchos aprendizajes interesantes. En realidad mi crítica no es al contenido, sino a la forma en dos sentidos: 1) del libro propiamente tal (como soporte físico) y 2) del autor. Lo primero, es una tipografía alargada que permite muchos caracteres en cada línea, sin contar párrafos enormes a veces de casi una página de largo, y 2) el autor escribe para él u otros pares. Este no es libro que se pueda dar a población general para que sirva como insumo de la importancia de la política y/o la sociedad. Es extremadamente complejo, tiene muchas ideas muy enrevesadas.
Quizá parte de mi decepción es que esperaba leer un libro más bien de divulgación, pero es casi un paper académico, orientado a estudiantes/académicos de izquierda (dudo que alguien que no sea de izquierda podría siquiera interesarse en leerlo).