Otro título representativo de la vasta producción del llamado "Maestro del terror cósmico", el estadounidense Howard Phillips Lovecraft. Esta colección de relatos mantiene la misión de expandir sobre el Mito de Cthulhu de nuestros volúmenes anteriores del autor. El Mito de Cthulhu es una serie de relatos, escritos entre 1921 y 1935 que exploran la temática del terror cósmico, popularizada por Lovecraft. Aquí el típico cuento de terror gótico norteamericano, cuyo máximo exponente es Edgar Allan Poe y ampliamente admirado por el mismo Lovecraft, es reinventado a través del uso de seres terroríficos que habitan en dimensiones paralelas, en el espacio exterior y hasta el mismo interior de la tierra.
Howard Phillips Lovecraft, of Providence, Rhode Island, was an American author of horror, fantasy and science fiction.
Lovecraft's major inspiration and invention was cosmic horror: life is incomprehensible to human minds and the universe is fundamentally alien. Those who genuinely reason, like his protagonists, gamble with sanity. Lovecraft has developed a cult following for his Cthulhu Mythos, a series of loosely interconnected fictions featuring a pantheon of human-nullifying entities, as well as the Necronomicon, a fictional grimoire of magical rites and forbidden lore. His works were deeply pessimistic and cynical, challenging the values of the Enlightenment, Romanticism and Christianity. Lovecraft's protagonists usually achieve the mirror-opposite of traditional gnosis and mysticism by momentarily glimpsing the horror of ultimate reality.
Although Lovecraft's readership was limited during his life, his reputation has grown over the decades. He is now commonly regarded as one of the most influential horror writers of the 20th Century, exerting widespread and indirect influence, and frequently compared to Edgar Allan Poe. See also Howard Phillips Lovecraft.
Sin más. Nunca había leído nada de Lovecraft y, sinceramente, los tres relatos que componen esta breve antología no me han llegado en absoluto. Seguiré buscando otros cuentos del autor, pero de momento me quedo con una sensación de amargor muy decepcionante.
El final levantó muchísimo para mí. Venía medio lento y de repente sube muchísimo la tensión. Los otros relatos bien gracias, no se si yo habría juntado esta pequeña antología; pero no leí suficiente de Lovecraft como para decir qué se podría haber hecho en su lugar.
Tal vez sea impresión mía pero La sombra fuera del tiempo me parece que tiene muchos elementos que pudieron inspirar El fin de la Infancia de C. Clark. Leer a Lovecraft siempre me deja con ganas de más y sin duda me va mucho el tipo de terror que escribía. Muy recomendado.
La capacidad de Lovecraft de crear toda una mitología de seres cósmicos y ancestrales es maravillosa. Sus historias muestran ese aturdimiento y ese terror que puede provocar en la razón humana la revelación de que nuestro papel como especie en el universo es apenas una parte fugaz y casi imperceptible comparada con otros seres y formas de vida, y, que más allá de nosotros, hay verdades que quizá nuestro entendimiento no podría comprender ni soportar.
✓El de la Sombra fuera del Tiempo empieza muy bien pero la última parte se me hizo bastante pesada.
✓Polaris está bien, es cortito e interesante pero sin más.
✓El de Dagón para mi es el mejor, es muy corto también pero el final te deja con ganas de saber más de ese monstruo.
En general no están mal, pueden llegar a aburrir en determinados momentos pero al ser corto tampoco es preocupante. Los monstruos y razas son muy originales e interesantes.
La idea de que otro individuo, o ente, ocupe nuestro cuerpo mientras uno está ocupando el del otro es algo innaturalmente incómodo: se siente como una violación de privacidad, un secuestro, por no mencionar la sensación de sentirse fuera de lugar, en un entorno desconocido, sin saber si la situación tendrá remedio. Usualmente la idea es presentada más ligeramente, en donde los dos involucrados son seres humanos, por lo que el factor de alienación disminuye un poco. En este caso se trata de extraterrestres. Seres que existieron mucho tiempo atrás y que en nuestros días ya se extinguieron. Seres que ayudaban a mantener a raya a un mal que amenaza desde las sombras y que, ahora que ya no están estos guardianes, es sólo cuestión de tiempo. Debo decir que no me gustó mucho esta historia. Al introducir alienígenas en la ecuación (algo que Lovecraft ya llevaba haciendo hace un tiempo atrás), los horrores narrativos se sienten menos como ‘cosas abominables que ni siquiera puedo imaginar’ y más como ‘bichos raros del espacio’. Gran parte de la historia la pasa el narrador explicando su vida en el otro cuerpo que ocupa y, al hacer eso, gran parte del aire de misterio se desvanece. Ahora los horrores no son cosas desconocidas que no podemos entender ni comprender, sino que sabemos bien claras sus motivaciones y hábitos. Además, pasan de tener una moral totalmente alienígena a tener la vieja conocida moral de blanco y negro, los buenos y los malos. Creo que August Derleth tiene buena parte de responsabilidad por hacer eso con el universo de Lovecraft (fue él quien publicó esta historia tras la muerte del autor), pero el mismo escritor tiene responsabilidad en el asunto. Después de todo, fue él quien escribió este cuento así como está. Lo curioso es que otra historia vagamente similar de Lovecraft, En las montañas de la locura, el asunto se maneja mucho mejor a mi juicio, a pesar de que el concepto que sostiene las historias es similar. Quizás sea la ausencia de esa distinción clara entre el bien y el mal. No lo sé muy bien. Respecto a lo bueno, el tercer acto del cuento opaca lo frustrante de los alienígenas. La descripción de las ruinas mientras las visita el protagonista logra mantener el suspenso y el aire macabro que un cuento de terror debería mantener. Siempre hay algo tétrico en ruinas abandonadas en lugares en donde no debería haber ninguna, con poca iluminación. La exploración recuerda mucho a la película “Alien”, en donde la tripulación del Sulaco investiga el planeta desde donde recibieron una transmisión misteriosa.
Creo que 'La sombra fuera del tiempo' destaca mucho el alto máximo del flaco Howard: la incertidumbre.
La ausencia de conflicto directo, la duda sobre la veracidad de los acontecimientos y el imaginario que puede o no ser. Más allá de la ficción, la idea de la posibilidad ya es chocante. El cambio de ritmo, desde una exposición calmada, pausada y convincente, pasa a una vertiginosa y mucho más atrapante sucesión de delirios. Las formas de la historia y como se van perdiendo, dan al relato un pacto ficcional mucho más maleable, en contraste, por ejemplo con "Las Montañas de la Locura", cuyo desenlace más físico y palpable genera un choque potente pero que se diluye con rapidez. Las implicancias de "La Sombra fuera del Tiempo" pueden permanecer como una semilla de duda y me parece que eso es el legado más trascendental de Lovecraft.
Y por supuesto, es sencillo descartar todo como un "relato de ficción" de hace casi 100 años, pero las interrogantes de Nathaniel Wingate Peaslee tienen que haber dejado, en 1936, una impresión aberrante y abrumadora.
El agregado de Polaris y Dagón al libro, es, a mi parecer, un despropósito: ambos cuentos tienen una carga mucho menos pulida, y carecen de la complejidad y extensión para aportar en lo ominoso. Podrían haberse posicionado antes y no después, quizás serían más útiles a priori como una muestra de lo que viene, y no un agregado posterior que deja gusto a poco. Por supuesto, recomiendo leerlos antes.
Realmente no me gustó demasiado la narrativa de Lovecraft. No creo que sea un mal libro, pero no fue para mí.
Eso sí, el último relato de esta antología (Dagón) sí que me encantó. Además es muy muy corto y se lo recomiendo a todo el mundo. No perderás más de 5 minutos leyéndolo.
Es mi primer acercamiento con Lovecraft y quizás tenía unas expectativas demasiado altas. No logré conectar con los relatos, sentí que avanzaba muy lento, quizás para el final es que logro atrapar más mi atención. Intentaré leer alguna otra obra pero hasta el momento no lo disfrute.
Estos cuentos exploran las pesadillas eternas en las que no eres capaz de distinguir si son reales o causa de tu imaginación, o si aún no has despertado de ellas con monstruosidades de características marinas.