Jump to ratings and reviews
Rate this book

Erasmus Magister

Rate this book
Erasmus Darwin, the grandfather of the celebrated naturalist, investigates the sighting of a sea monster, a hidden gold mine, and a legendary beast

217 pages, Mass Market Paperback

First published January 1, 1982

Loading...
Loading...

About the author

Charles Sheffield

219 books173 followers
Charles A. Sheffield (June 25, 1935 – November 2, 2002), was an English-born mathematician, physicist and science fiction author. He had been a President of the Science Fiction and Fantasy Writers of America and of the American Astronomical Society.

His novel The Web Between the Worlds, featuring the construction of a space elevator, was published almost simultaneously with Arthur C. Clarke's novel about that very same subject, The Fountains of Paradise, a coincidence that amused them both.

For some years he was the chief scientist of Earth Satellite Corporation, a company analysing remote sensing satellite data. This resulted in many technical papers and two popular non-fiction books, Earthwatch and Man on Earth, both collections of false colour and enhanced images of Earth from space.

He won the Nebula and Hugo awards for his novelette "Georgia on My Mind" and the 1992 John W. Campbell Memorial Award for his novel Brother to Dragons.

Sheffield was Toastmaster at BucConeer, the 1998 World Science Fiction Convention in Baltimore.

He had been writing a column for the Baen Books web site; his last column concerned the discovery of the brain tumour that led to his death.

He was married to writer Nancy Kress.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
4 (14%)
4 stars
7 (25%)
3 stars
14 (50%)
2 stars
2 (7%)
1 star
1 (3%)
Displaying 1 - 5 of 5 reviews
Profile Image for Craig.
7,000 reviews201 followers
May 26, 2021
This is one of Sheffield's earlier books. It's a fix-up of adventures of Erasmus Darwin, Charles' grandfather. It's a nice mix of history and fantasy which has Erasmus encountering Little People and Nessie and other such fun stuff in the 18th century. There's an afterword in which Sheffield explains the boundaries of the facts and fictions of the tales. It's a fun, entertaining read, particularly for Anglophiles and history buffs, with nice demonstrations of scientific thought processes applied.
Profile Image for Julio Bernad.
528 reviews222 followers
June 8, 2026
Fue Theodosius Dobzhansky quien dijera, en plena sublimación neodarwinista, que "nada en biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución". Es por ello que el laico patrón de las ciencias biológicas debe ser aquel que, si bien no prendiera, si sostuviera dicha antorcha con mayor atino, a saber, Charles Darwin. Con Sobre el origen de las especies Darwin se estableció como uno de los científicos más importantes de su siglo y de la historia, abriendo las compuertas a un torrente arrollador que ni los muchos vacíos de su obra ni las críticas más sofísticas pudieron frenar. De casta le venía al galgo, pues si Darwin pudo dedicarse a la filosofía natural en una época en que esta disciplina de estudio era frecuentada por un puñado de ociosos aristócratas o pequeñoburgueses no fue tanto por su capital económico como por su capital genealógico. En efecto, su padre fue un reconocido médico, cuya fama y agenda permitió a un proyecto frustrado de vicario, entonces naturalista aficionado, enrolarse en el Beagle para circunnavegar el planeta, pero es que su abuelo, el Erasmus Darwin al que hace referencia el título de esta antología -al fin, pacientes lectores, hemos llegado al meollo del asunto-, fue, si cabe, un médico doblemente famoso a finales del siglo XVIII. Aunque quizá reducirlo a su condición galena no haga justicia a uno de los sabios ingleses más inquietos y versátiles de eso que erróneamente se ha bautizado como Ilustración escocesa.

Erasmus Darwin fue lo que llamaríamos un polímata, un genio todoterreno e incontinente de cuyo cráneo manaban ideas e intuiciones que, desarrolladas adecuadamente, hubieran adelantado disciplinas científicas enteras unas cuantas décadas. Médico de profesión, era un excelente botánico y un agudo observador de la naturaleza con marcado afán divulgador, que escribiera sus obras como poemas épicos para compartir con el grueso de la población sus descubrimientos. Con esta pretensión nació Zoonomia, compendio médico que trasciende la fisiología, pues también recoge todos los mecanismos que hacen que el animal humano funcione, incluido aquellos resortes que figuran en animales que hoy sabemos muy cercanos a nosotros. En efecto, si Darwin nieto fue el padre de la evolución, Erasmus fue el abuelo, al menos, del concepto; algo que, si bien podemos encontrar en otros científicos anteriores y contemporáneos, incluidos algunos españoles -el no siempre reconocido aragonés Félix de Azara-, no era entonces en absoluto una postura ortodoxa.

Charles Sheffield, físico teórico devenido en autor de ciencia ficción, especializado en la rama más dura del género, decidió abandonar en los 80s el espacio sideral y las razas extraterrestres por la Inglaterra georgiana, por sus campiñas y páramos en estos tres casos protagonizados por el médico. Aquí, Erasmus Darwin utilizará sus dotes de observación y su mente analítica no para diagnosticar y curar, sino para esclarecer misterios que, a priori, se nos presentan como sobrenaturales, convirtiéndose en un improvisado detective de lo oculto.

Honestamente, les garantizo que si no hubiera aparecido el nombre de Erasmus Darwin en esta antología jamás habría oído hablar de ella, ni mucho menos se me hubiera ocurrido comprarla, y eso que barata no me costó. Cosas que tienen los libros publicados la mítica colección de Anaya Última Thule, cuyo catálogo tiene un valor más nostálgico que literario. Pero la carne es débil, y no puedo resistirme a nada que tenga estampado el apellido Darwin. Además, uno de los cuentos iba a estar protagonizado por el Monstruo del Lago Ness, y eso es algo que no se me podía escapar. Sin embargo, ay, mi gozo en un pozo: la antología es mediocre en todos los sentidos. El estilo en que escribe Sheffield no podía ser más funcional y aburrido, sus diálogos, torpes, y los únicos personajes que muestran algún rasgo de personalidad son el propio Erasmus Darwin y su compañero de fatigas, el coronel y fracasado cazatesoros Cope. Además, al plantear las historias como un capítulo de Scooby Doo, a saber, un presunto misterio sobrenatural que a la luz de la razón se nos revela un engaño humano, enrevesado y menos creíble que una posible explicación fantástica, pero desgraciadamente humano. Es por ello que ninguna historia luce ni para bien ni para mal, ni apasiona ni ofende, simplemente, existe. Es tan solo otro libro más. Aunque uno protagonizado por el abuelo de Charles Darwin, detalle por el que, para este que escribe, aún así, le ha merecido la pena su lectura.

Los tres relatos incluidos en esta antología son los siguientes:

El demonio de Malkirk (**): Erasmus Darwin es solicitado para acudir rápidamente desde su tertulia en la Sociedad Lunar para atender a un enfermo delirante. Cuál no será su sorpresa cuando, al llegar al lecho del moribundo, descubra que el enfermo ha desaparecido, junto con parte del servicio que fue en su búsqueda. Siguiendo la pista del fugitivo, Erasmus y Cope se dirigen a Malkirk, en las Tierras Altas escocesas, donde al parecer se ocultan dos misterios: un tesoro de un galeón español de la Armada Invencible hundido en la ría y un monstruo que amenaza a la población. Sin embargo, las cosas no son lo que parecen, y el misterio criptozoológico importa poco o nada, pues esta es una historia sobre conspiradores.

El tesoro de Odirex (***): un rico hacendado acude a Erasmus Darwin preocupado por la salud de su esposa. Físicamente, parece estar sana, pero, cada noche en que las nubes ocultan la montaña frente a su mansión, dice ver luces, luces que deben pertenecer a aquellos demonios que las leyendas dicen moran en su cumbre. Sin embargo, Darwin, como recalcitrante racionalista, niega la explicación demoníaca y decide ir a ver que está pasando allí. En esta aventura le acompañará también su amigo, el coronel Cope, pues en el monte también hay un tesoro de un caudillo celta que logró repeler a los romanos en su avance por las islas británicas. Otro relato que se suma a ese selectísimo subgénero de la fantasía anglosajona de "el pueblo pequeño", esta vez, dándole una explicación paleoantropológica.

El inmortal de Lambeth (***): en este caso, el médico deberá socorrer a un noble rural, último vástago de un linaje de mala fama y único superviviente de un ataque de una bestia sanguinaria, una criatura mitológica ligada a su familia que se aparece en las noches de luna llena en la mina de la localidad. Todas las pruebas apuntan a un caso de licantropía, aunque Darwin encontrará una explicación más plausible recurriendo a la razón y a sus conocimientos de medicina.
Profile Image for Nakedfartbarfer.
270 reviews1 follower
July 31, 2019
Charles Darwin’s grandfather, Erasmus, has a series of adventures where he trains a naturalist’s eye on British lore such as a loch monster, a lost tribe, and where Celtic people fall along the cephalic index.
Profile Image for Alex Sarll.
7,237 reviews376 followers
Read
December 1, 2014
The great Erasmus Darwin, grandfather and fore-runner of Charles, investigates rum and uncanny goings-on (monsters in lochs, little people dancing on the fell and so on) - any book based on that premise would have difficulty wholly sucking. And if Sheffield's not quite enough of a writer to make the book more than the sum of those parts, it's a pleasant enough diversion.
Displaying 1 - 5 of 5 reviews