EDICIÓN ORIGINAL: Hellblazer núms. 14 a 35 USA Continúa nuestra edición integral de Hellblazer, con un tomo que además de recopilar diferentes números en los que Jamie Delano colabora con dibujantes cono Mark Buckingham o contiene historietas firmadas por autores de la talla de Grant Morrison, David Lloyd, Neil Gaiman y Dave McKean.
Jamie Delano aka A. William James began writing comics professionally in the early 1980s. Latterly he has been writing prose fiction with "BOOK THIRTEEN" published by his own LEPUS BOOKS imprint (http://www.lepusbooks.co.uk) in 2012, "Leepus | DIZZY" in April 2014, and "Leepus | THE RIVER" in 2017.
Jamie lives in semi-rural Northamptonshire with his partner, Sue. They have three adult children and a considerable distraction of grandchildren.
L’únic relat que se salva és el de Gaiman, que no és sant de la meva devoció. L’escriptura de Delano és farragosa, amb una veu en off molesta, i ha quedat totalment anticuada. “La màquina del miedo” es fa llarga i, tot i que té punts interessants, és massa naif. De la resta, només “Un hombre de família” m’ha tingut intrigat, amb l’assassinat del pare de Constantine a mans d’un iaio pervetit. Els últims me’ls he llegit en diagonal perquè eren històries tedioses. Com a curiositat, el darrer relat passa a la infància de Constantine i sembla més un conte de Stephen King que un capítol de Hellblazer.
Pese a que el primer arco argumental ha envejecido francamente mal, las historias cortas y los episodios finales lo hacen mucho mejor que el primer volumen y se aprecia bastante evolución con respecto a los primeros capítulos. Desde luego, no hay mago urbano de la ficción moderna que no beba algo de Constantine. Normal, por otro lado.
Como me pasó con el primer volumen de Delano, estamos ante un caso claro de lo que llamo Efecto Woody Allen: leer una obra seminal después de haber leído las miles de cosas que fueron influidas por ella. Por muchas referencias que tengas, la idea de una conspiración ocultista en el seno de un gobierno que intenta controlar a la humanidad no es tan rompedora hoy. Y las referencias ocultistas tampoco. Y eso que "La máquina del miedo", el arco argumental con el que empieza este segundo volumen no está nada mal, pero en estos tiempos suena un poco a ya visto, a pesar de capítulos tan perturbadores como el del tren. Y ese final fumado de dioses gnósticos tampoco termina de ser tan espectacular después de la preparación anterior. Como ya digo, quizá el problema sea que lo leo en 2017 con otras referencias distintas a las de la época. Y es que parecido le pasa a la otra saga "larga" del volumen: El Hombre de Familia. El antagonista no emplea la magia y otros tropos del terror urbano de corte sobrenatural, pero es justo el otro tipo de malo que tanto ha dado al miedo contemporáneo: un asesino en serie. A pesar de sus acciones y cómo afectan directamente a Constantine no termina de tener un carisma especial como villano salvo en los primeros números, y la historia se diluye poco a poco. Mucho mejor me han parecido las historias cortas, en las que Delano no tiene tanto que envidiar a autores de literatura de terror actual como Clive Barker o Ligotti. La menos mágica de todas, basada en la infancia de John Constantine, es especialmente interesante. También me ha gustado mucho ese antecesor de Fábulas o Érase una vez en la que los personajes de ficción irrumpen en el mundo real. Pero quizá lo más curioso en un volumen llamado "Hellblazer de Jaime Delano" lo que más brille sean dos historias de guionistas invitados que le dieron un descanso a Delano: dos números de Grant Morrison en una fiesta pagana en un pueblo perdido que resume el sentir de una época y el Abrázame de Gaiman, una historia de fantasmas bastante espectacular. Ambas historias se benefician de un dibujo mucho más interesante que el "funcionarial" que tienen las partes de Delano, en especial McKean acompañando magistralmente la atmósfera de Gaiman. En resumen, un volumen que tiene, para bien y para mal, un marchamo de clásico que a veces puede caer en su reverso tenebroso: envejecido.
Con dos arcos fundamentales como La Máquina del miedo y El Hombre de Familia, con dos dragones que salen volando y en contraste una historia bien arraigada a la tierra, donde un asesino serial se cruza en el camino de Constantine. Sentando las bases del personaje Jamie Delano se acerca al final de su recorrido. Resaltan por peso propio los dos números de Grant Morrison y David Lloyd en ese pueblo que se vuelve loco y saca lo peor con crítica social incluida y seguida por el relato de Neil Gaiman. Por momentos muy hijo de su tiempo con muuuucho texto, pero sigue siendo un clásico. Sorprende si que John Constantine no hace nada mágico en este tomo como si luego de los números pasados hubiese perdido los poderes, extraño mucho esa ausencia de hechizos.
Este sí que me ha gustado mucho. El arco la máquina del miedo es genial y el hombre de familia me gustó mucho. Empieza a mostrar que Constantine es un poco? Cabron. Por serendipias de la vida, leí seguidos los números de Sandman y Hellblazer, funcionando como un Crossover y me gustó bastante. El número Abrázame de Neil Gaiman es súper bueno, demostrando que hubiera sido un buen escrito para un run largo.
Los tochales de Hellblazer son una forma estupenda de acercarse a ésta obra de culto del sello Vértigo, y lo son porque en un formato la mar de bonico tenemos recopilada toda la obra y encima
agrupada por etapas, y es que si por algo destaca Hellblazer es por los guionistas que han pasado por ella, dejando su impronta en el personaje y su mundo.
El volumen del que os hablo hoy es el segundo recopilatorio centrado en Jamie Delano, el primer guionista en hacerse cargo del personaje, concretamente nos trae los números que van del 14 al 35 (entre los que hay uno de Grant Morrison y otro de Neil Gaiman).
Siendo números tan tempranos de la colección uno sabe que se va a encontrar un comic con un sabor un tanto añejo, más viñetas de las que se estilan hoy e ingentes cantidades de texto en los recuadros explicativos. Éste es el estilo de Delano, uno al que cuesta un pelín acostumbrarse pero que le sienta bien al personaje.
Debo reconocer que las tramas más sencillas y más orientadas al horror que se plantean aquí me gustan más que algunas de las más complejas que he leído de etapas posteriores. Historias distintas y bien planteadas que pueden durar entre uno y varios números y que arrastran personajes entre sí, ayudando a configurar el mundo del personaje.
Es un enfoque bastante pesimista el que tenemos aquí, con un personaje que hace lo que puede pero al que las circunstancias no dejan de arrastrar.
Me han gustado especialmente las historias de los dos guionistas invitados, y luego la del Hombre de Familia. Me parecen historias realmente buenas, que dan una idea de lo que es el personaje y su serie y que pueden gustar a todo el mundo.
El dibujo es algo irregular, y salvo un par o tres de capítulos no aporta demasiado a la historia, siendo un compañero necesario más que algo que se disfrute.
La mejor etapa del personaje? Me falta por leer algo menos de la mitad del mismo, pero sigo quedándome con Garth Ennis.