4.5/5 Estrellas.
En los detalles, en el minucioso análisis de los mismos, se encuentra la resolución de un caso, esto nos dice Harry Bosch de forma reiterada.
La maestría de un autor se demuestra en la forma de irnos dejando estos pequeños detalles, en forma de pequeñas miguitas de pan, y en irnos desenredando poco a poco la madeja del caso, sin que perdamos nunca el interés.
Esta maestría también se demuestra en como convierte un caso aparentemente simple y anodino, en una trama compleja que acaba involucrando a diferentes departamentos de la Policía de los Ángeles y Las Vegas (incluido asuntos internos, como no), al FBI, la Cosa Nostra. Detrás de todo está, como siempre, el motivo más prosaico y más humano: el dinero y los celos.
La maestría también se demuestra en el manejo que el autor tiene de los procedimientos y métodos policiales donde transcurre la investigación. Esto es indudable y da mucha verosimilitud a la historia.
El Harry Bosch que se enfrenta a este caso, acaba de volver al Departamento de Homicidios de la Policía de Hollywood, tras un periodo de suspensión de 18 meses. Su carácter irascible y su forma de investigar, no lo ayudan precisamente a caer bien entre los que le aguantan a diario y, como no podía ser menos, volvemos a tener a los de asuntos internos en este libro, intentando enchironarlo y entorpeciendo su investigación (he de reconocer que esto me cansa un poco). Eso si, su lema me encanta, todos los muertos importan, sean quienes sean y caiga quien caiga.
El caso en si no es ninguna maravilla, es bastante predecible en algunos aspectos, pero está tan bien escrito, con más intensidad a cada página que avanzas, que no he podido por menos que plantarle las 5 estrellas (4.5 para ser exactos).
Cosas que no me gustan: que manía tienen los americanos de presentarnos a sus profesionales (médicos, investigadores, militares, directivos...), como supermanes que no duermen nunca, trabajan una semana entera sin casi dormir, a base de café. Oigan señores, que sin descansar no se puede trabajar, que hay que dormir, aunque sea una horicas todos los días, que también pueden funcionar así las cosas, el personal se puede turnar.....yo que sé, algo más normal.
Dicho esto. Muy bueno. a seguir con la serie.