“Nolan, un escritor saturado por su vida en la ciudad, decide irse a un retiro para acabar su siguiente novela. Sus pasos le llevarán a un pequeño y solitario pueblo, donde la paz y la tranquilidad de la zona harán de bálsamo, invocando a sus musas. Pronto comienza a escribir su novela, y todo parece ir sobre ruedas. La inspiración ha vuelto. Pero tras esa aparente calma se esconde algo oscuro y pronto comenzarán a suceder hechos extraños. Una casa solitaria, un bosque laberíntico, tormentas eléctricas sin explicación y una canción que no deja de sonar, harán que Nolan empiece a sospechar que una amenaza se cierne sobre él.” Combinando la historia de Nolan con la que está escribiendo, Gonzalo Jerez teje una trama de la que es difícil escapar, sumiendo al lector en una lectura frenética, absorbente y deliciosamente asfixiante
Fotógrafo, realizador de videos, escritor, ex-músico.
Desde finales del siglo XX ha trabajado como diseñador gráfico y fotógrafo en distintas publicaciones y estudios de publicidad. Su faceta más conocida es la de fotógrafo y realizador de video-clips de numerosos grupos y artistas dentro del mundo de la música (Lichis, Luís Auserón, Carlos Chaouen, Edu Jerez).
Gran amante del cine, la imagen y el sonido, en los últimos años se ha lanzado a escribir sus propias novelas, volcando en ellas el contenido de una mente inquieta y siempre en busca de nuevas ideas, deseando que algún día esos amores le lleven a adentrarse en su adorado mundo del cine.
Novela donde se nos cuenta la vida de un escritor que se retira a un pueblo para terminar su última obra; en verdad es un compendio de hechos donde descubre sus miedos que habitan dentro de él, y por el cual debe enfrentarse a ellos para rehacer su vida. Genial trabajo de Gonzalo Jerez
Es una novela corta, pero muy bien escrita. Multitud de detalles que al final cuadran perfectamente. Todo se lee con fluidez, y mantiene la tensión. Recomendada.
Casi todos —pobres idiotas— nos creemos exentos de sufrir esa lacra, hasta que un día te enfrentas a la obra de un autor “desconocido” y te das cuenta de que has empezado el camino sin expectativas, y eso, amigos, no es más que puro prejuicio.
Pero luego te descubres atrapado por una prosa natural y fluida, por unos personajes perfectamente delineados con los que empatizas y congenias desde el primer diálogo, y por una historia contundente, bien contada y con un ritmo narrativo que, para alguien que intenta sus pinitos en esto de escribir, resulta tremendamente envidiable.
El efecto, en resumen, es empezar a leerlo y no poder parar. Y sentirte moralmente obligado a escribir esta pequeña reseña a modo de disculpa y de estímulo para que otros muchos puedan descubrir lo que yo he descubierto casi por accidente: un muy buen libro.
Me ha parecido un libro estupendo. Uno de esos en los que, conforme vas leyendo, vas pensando qué será lo siguiente. Y conforme te acercas al final, piensas mil finales, pero ni por un momento, ni en lo mas remoto, llegué a acercarme a lo q sucede. Te mete en la piel del protagonista desde el momento 1. Ameno, rápido de leer, entretenido.... GENIAL!
Cuando lees un libro de un escritor tan policifacético como Gonzalo Jerez que además de escritor es fotógrafo, ex-músico, diseñador gráfico y no sé cuantas más, cualquier cosa es posible...
Sus obras anteriores, Alocuciones Endocrinas y El 12, son tan diferentes entre sí que no sabía que esperar de Nolan. La contraportada del libro únicamente decía que era la historia de un escritor que decide retirarse a un pequeño pueblo perdido para encontrar el aislamiento necesario para escribir su nueva novela.
Mientras Nolan escribe su novela, empiezan a sucederle cosas raras... ¿Es fruto de su imaginación? ¿Algo sobrenatural? ¿El lado oscuro de la fuerza? ¿Aparecerán Mulder y Scully? ¿Algún espíritu? Cualquier cosa es posible, incluido lo que menos te esperas.
Una novela muy original en la que no sólo conoces el día a día de Nolan sino también la historia que está escribiendo. Algo que me ha parecido terriblemente original porque realmente he leído dos libros a la vez dentro de un solo volumen.
El final del libro es “de traca”. No se me ocurre otra expresión para definirlo pero sí que es de esos que te deja ojiplático, boquiabierto y que te hace acordarte del astralopithecus del que desciende el autor.
Un novelón que no puedes dejar de leer. ¡No te lo pierdas!
Hay novelas que son muy complicadas de explicar con palabras, hay que leerlas, que vivirlas y ésta es una de ellas. ¿Por qué? porque sin percibirlo, con su ritmo cadencioso, te va atrapando como si de una tela de araña se tratara y para cuando quieres darte cuenta ya es demasiado tarde, no tienes escapatoria.