Es increíble lo mal que envejeció esta historia.
Vamos a comenzar: ¿De qué trata Marvel: Secret War? Básicamente una deidad cósmica hasta entonces desconocida teletransporta a un grupo de superhéroes y supervillanos a un mundo formado por retazos de muchos planetas diferentes y los pone a luchar.
El argumento es propio de un niño o un adolescente, y Jim Shooter admitió que así es. Se trata de un evento que los propios fans (que recordemos que eran más que nada niños) en esa época le pedían. Entonces la trama es completamente inexistente. Es puro fan-service.
Antes que nada, yo entiendo lo que este cómic significó para la industria y sé de la revolución de ventas que causó. Además entiendo que el hecho de que una historia reuniera a diferentes héroes y que afectara a sus series regulares haya sido algo trascendental para que las aventuras de los superhéroes existan como hoy las conocemos.
Sin embargo, no puedo dejar de pensar que en esa misma época Claremont y Byrne ya habían publicado una historia tan interesante como Días del Futuro Pasado, o que habían revolucionado por completo la saga a través de Fénix Oscura. Tampoco puedo dejar de pensar que Walt Simonson estaba creando, de la nada y en pocos números, a un personaje tan bien caracterizado como Beta Ray Bill; así como no puedo quitarme de la cabeza el trasfondo político y social que Mckenzie y Stern estaban poniendo en las historias de El Capitán América.
Es decir, la época no es excusa. En mayor o menor medida, ya había historias de la misma compañía (y con los personajes que Shooter usa) que tenían profundidad, que resultaban interesantes y que poseían un peso argumental que incluso hoy es apreciado.
Entiendo que quizás La Avispa y Iron-Man aún fueran caracterizados de forma tan superficial e infantil como Shooter lo ha hecho, pero la manera en que rebaja a los X-Men me pareció incluso insultante. Sentí que este autor no conoce o no quiere a estos personajes.
El trabajo que realizó Claremont en la franquicia mutante es superlativo, y si bien es verdad que en cuanto a fuerza bruta no pueden rivalizar con Thor, Hulk o la Mole; esto no quita que no dispongan del poder para hacerle frente y superar a un grupo de segundones como, por ejemplo, la patrulla de demolición. ¡Especialmente con Magneto en sus filas!
Me parece una locura lo que Shooter realiza con esos personajes. Al leerlo me produjo reminiscencias a los G-Men de Garth Ennis en The Boys. Un verdadero ninguneo a los personajes y al trabajo que venía realizando Claremont al frente de la franquicia (que, por cierto, no era un trabajo menor pues en ese entonces solo era superado por Spiderman en cuanto a ventas).
Sobre el trabajo de Zeck y Layton no tengo mucho para opinar. Hay cosas que me gustan como la forma en que muestran la creación del mundo batalla (un poco demasiado explícita, pero agradable visualmente) y otras cosas no me gustan tanto (como por ejemplo que se represente los poderes de Magneto a través de un globo blanco con guiones en los contornos, me pareció una completa falta de imaginación y una basura a nivel artístico). Además de por sí no sé tanto sobre dibujo y color como para opinar con conocimiento de ello.
En fin, como dije al principio, una historia que envejeció muy mal. Sé que la segunda parte mejora porque ya leí el cómic hace unos años, pero aprovecho a hacer mi descargo gracias a esta separación que la edición de Salvat realiza en la historia.
PD: Aunque entiendo que el grupo de villanos se formó en base a criterios argumentales (además de comerciales), habría sido un buen detalle que se colocara a personajes interesantes como Shaw o Emma Frost que no solo son poderosos, sino que además ya fueron lo suficientemente bien desarrollados para ser atractivos por sí solos; y aunque entiendo que se necesitaba villanos que fueran factibles de ser lacayos de Doom, la presencia de personajes como Kang o Ultron demuestran que no era alocado tener personajes fuertes e independientes si el guion funcionaba de forma adecuada.