Okay... (ㆆ_ㆆ) WTF?
Citas.
1.
"Lo sublime ha de ser siempre grande; lo bello puede ser también pequeño. Lo sublime ha de ser sencillo; lo bello puede estar engalanado."
2.
"La tragedia se distingue, en mi sentir, principalmente de la comedia en que la primera excita el sentimiento de lo sublime, y la segunda el de lo bello."
3.
"La figura de las personas que agradan por su aspecto externo reviste, ya uno, ya el otro género de sentimiento. Una elevada estatura conquista prestigio y respeto; una pequeña, confianza. El cabello obscuro y los ojos negros tienen más afinidad con lo sublime; los ojos azules y el tono rubio, más con lo bello. Una edad avanzada se une más bien con los caracteres de lo sublime; en cambio, la juventud, con los de lo bello."
NOTA: WTF?
4.
"En las circunstancias externas de felicidad existen también, por lo menos en la imaginación de los hombres, algo que cae dentro de estas emociones. Un alto nacimiento y un título inclinan a los hombres al respeto. La riqueza, aun sin merecimientos, inspira reverencia hasta a gentes desinteresadas, porque acaso les sugiere la idea de los grandes proyectos que permite realizar. Este respeto aprovecha en ocasiones a mucho rico granuja que jamás realizará tales cosas, y no tiene la menor sospecha del noble sentimiento que sólo puede hacer estimable la riqueza."
NOTA: Esto lo he visto de 1 a 2 cientas veces.
5.
"Nunca se encuentran en la naturaleza humana cualidades loables sin que al mismo tiempo las degeneraciones de las mismas no terminen por infinitas gradaciones en la imperfección más extrema. La cualidad de lo sublime terrible, cuando se hace completamente monstruoso, cae en lo extravagante[3]. Cosas fuera de lo natural, por cuanto en ellas se pretende lo sublime, aunque poco o nada se consiga, son las monstruosidades."
NOTA: para mí, Pollock y Warhol (entre otros muchos) pueden ser un ejemplo de esto. Aunque "necesarios" para la época que les permitió emerger... monstruosos para la belleza o… cómo decirlo... ¿reflejan exactamente la monstruosidad en sí misma? Pero entonces qué es lo que precisamente se observa, siente o percibe en una de sus obras, ¿la obra en sí, lo objetivo? o ¿de dónde emerge su inspiración (el fondo de la monstruosidad normalizada y ecualizada hacia el perceptor) en sí misma? (Pues la monstruosidad marquetizada en nuestros sistemas de mercado y comportamiento social suplica fans, como todo). Ahí es donde sí son muy interesantes o dicho de otra manera… dejan ver la monstruosidad de algo en que se vive, se va viviendo, se puede ir viviendo y que necesita ser reconocido para “seguir siendo” al tratar de “comerte con su ego (haciéndolo tuyo, o sea, transfiriéndote su ego, para actuar con el) haciendo de ti, mi, y todos, sus spot lights para sus obras (nuestras miradas son la luz que necesitan al reclamarlas suyas)”… como sea… qué aberraciones, objetivas/subjetivas, crearon estos weyes, guácala, observables sólo desde un punto de vista histórico. Y esto puede abordarse justo cómo la cita No. 13 de aquí, en donde la cultura prima en todos, con ciertos rangos de "libertad" aquello bello, sublime u horroroso sin nunca comprender nada de nada sobre lo bello, sublime y horroroso.
6.
"Las bromas y la jovialidad entran en el sentimiento de lo bello. Con todo, puede en ellas transparentarse bastante inteligencia, y en este sentido resultan más o menos afines con lo sublime."
NOTA: Es divertido estar con personas que hacen síntesis, en forma de broma, de algo complejamente muy difícil.
7.
"Un melancólico alejamiento del mundano bullicio a consecuencia de un fastidio legítimo, es noble."
8.
"El dominio de las pasiones en nombre de principios, es sublime. Las mortificaciones, los votos y otras virtudes monacales, son más bien cosas monstruosas."
NOTA: Jajajaja, confundir lo simbólico (poseyendolo) con el valor de fondo por lo cual el símbolo emerge. No porque compres todo NIKE eres parte de la comunidad humana atlética más sana, feliz, "triunfadora", etc, etc, etc, que "simbolizan" (y ahora crees en ella) con sus productos mediante su MKT. Pero, eso sí, cuántos lo ven precisamente al revés... lo mismo va para esta cita en otro espectro de pensamiento como el dominio de las pasiones personales o hacerlo por tal o cual símbolo.
9.
"Aun sin contar que la complacencia hacia aquellos que tratamos significa a menudo la injusticia con otros situados fuera de este círculo, el hombre complaciente, si se admite sólo este estímulo, podrá tener todos los vicios, no por inclinación espontánea, sino porque vive para agradar. La afectuosa sociabilidad le convertiría en un embustero, en un holgazán, en un borracho, etcétera, etc.; pues no obra según reglas encaminadas a la buena conducta en general, sino según una inclinación, bella en sí, pero que al hallarse sin freno ni principios resulta frívola."
10.
"Continúo mis observaciones. El hombre de carácter melancólico se preocupa poco de los juicios ajenos, de lo que otras tienen por bueno o verdadero, se apoya sólo en su propia opinión. Como en él los móviles toman el carácter de principios, no puede ser fácilmente llevado a otras ideas. Su firmeza degenera a veces en obstinación. La amistad es sublime, y, por tanto, apropiada a sus sentimientos. Puede acaso perder un amigo inconstante, pero éste no le pierde a él tan pronto. Aun el recuerdo de la amistad extinguida sigue siendo para él respetable. La locuacidad es bella; la taciturnidad meditativa es sublime. Sabe guardar bien sus secretos y los ajenos. La veracidad es sublime, y él odia mentiras y fingimientos. Siente con viveza la dignidad de la naturaleza humana. Se estima a sí mismo y tiene a un hombre por una criatura que merece respeto. No sufre sumisión abyecta, y su noble pecho respira libertad. Toda suerte de cadenas le son odiosas, desde las doradas que en la corte se arrastran hasta los pesados hierros del galeote. Es un rígido juez de sí mismo y de los demás, y a menudo siente disgusto de sí mismo y del mundo.
En la degeneración de este carácter, la seriedad se inclina a la melancolía, la devoción al fanatismo, el celo por la libertad al entusiasmo. La ofensa y la injusticia encienden en él deseos de venganza. Es muy temible entonces. Desafía el peligro y desprecia la muerte. Falseado su sentimiento y no serenado por la razón, cae en lo extravagante: sugestiones, fantasías, ideas fijas. Si la inteligencia es aún más débil, incurre en lo monstruoso: sueños significativos, presentimientos, señales milagrosas. Está en peligro de convertirse en un fantástico o en un chiflado."
NOTA: Qué miedo.
11.
"El de carácter sanguíneo tiene predominante sensibilidad para lo bello. Sus alegrías son, por tanto, rientes y vivas. Si no está alegre es que se halla disgustado; conoce poco la calma satisfecha. La variedad es bella, y él gusta del cambio. Busca la alegría en sí mismo y en torno suyo; regocija a los demás, y su compañía es grata. Comparte fácilmente el estado moral ajeno. La alegría de los otros le contenta, y el dolor le enternece. Su sentimiento moral es bello, pero sin principios, y obedece siempre a las impresiones momentáneas que los objetos en él producen. Es amigo de todos los hombres, o lo que es lo mismo, nunca propiamente un amigo, aunque sea de verdad bondadoso y benévolo. No finge. Hoy os tratará con su afecto y cortesía peculiares; mañana, si estáis enfermos u os sobreviene una desgracia, mostrará un interés verdadero, no hipócrita, pero se escurrirá suavemente hasta que las circunstancias hayan pasado. Nunca debe ser juez. Las leyes son para él, comúnmente, demasiado rígidas, y se deja sobornar por las lágrimas. Es un tipo curioso, nunca completamente bueno y nunca completamente malo. Comete excesos y es vicioso, más por complacencia que por inclinación. Es liberal y benéfica, pero lleva mal la cuenta de lo que debe, porque si es muy sensible para el bien, lo es muy poco para la justicia. Nadie tiene tan buena opinión de su propio corazón como él. Aunque no le estiméis mucho no podéis menos de amarle. El mayor peligro de su carácter es caer en lo frívolo, y entonces es alocado e infantil. Si la edad no disminuye acaso la vivacidad o le infunde más juicio, está en peligro de convertirse en un viejo verde."
NOTA: Jajajaja.
12.
"El colérico considera su propio valor y el de sus cosas y actos según el prestigio o la apariencia de que se revistan a los ojos de los demás. Con respecto a la íntima calidad o a los motivos que el objeto mismo encierra, se muestra frío, ni encendido por verdadera benevolencia, ni conmovido por el respeto[6]. Su conducta es artificiosa. Ha de saber tomar toda clase de puntos de vista para juzgar el efecto que produce según la distinta posición del espectador, pues no se pregunta lo que él es, sino lo que parece. Por eso ha de conocer bien la manera de conquistar la aprobación general y las apreciaciones que ha de suscitar fuera de él su conducta. La sangre fría que esta fina atención requiere para no ser cegada por el amor, la compasión y el interés, le sustrae también a muchas locuras y contrariedades, en las cuales cae un sanguíneo, arrebatado por su sensibilidad espontánea. Por eso parece más razonable de lo que realmente es. Su benevolencia es cortesía; su respeto, ceremonia; su amor, meditada adulación. Está siempre lleno de sí mismo cuando toma la actitud de enamorado y de amigo, y no es nunca ni lo uno ni lo otro. Gusta de brillar con las modas; pero como todo en él es artificioso y trabajado, se muestra en ello rígido y torpe. Su conducta obedece más a principios que la del sanguíneo, sólo movido por impresiones ocasionales; pero no son principios de la virtud, sino del honor, y no es nada sensible a la belleza o al valor de los actos, sino al juicio que el mundo pronunciara sobre ellos. Como su proceder, si no se considera la fuente de donde brota, resulta casi tan beneficioso a la generalidad como la virtud, obtiene del espectador común tan elevada estima como el virtuoso; pero se oculta cuidadosamente de ojos más sutiles, pues sabe que si descubren el escondido resorte del honor, desaparecerá también el respeto que se le muestra. Recurre, por tanto, con frecuencia al fingimiento; en religión es hipócrita; en el trato, adulador; en política, versátil, según las circunstancias. Se complace en ser esclavo de los grandes para después ser tirano de los humildes. La ingenuidad esta noble o bella sencillez que lleva en sí el sello de la naturaleza y no del arte, le es completamente extraña. Por eso cuando su gusto degenera, su brillo resulta chillón; esto es, desagradablemente jactancioso. Cae entonces, tanto en su estilo como en sus adornos, en el galimatías —lo exagerado—, una especie de monstruosidad que es a lo magnífico lo que lo extravagante o chiflado con relación a lo sublime serio. En las ofensas acaba pronto en duelos o procesos y en las relaciones ciudadanas, gusta de antepasados, preminencias y títulos. Mientras sólo es vanidoso, es decir, mientras busca honor y se esfuerza en hacerse visible, puede ser todavía soportado; pero cuando totalmente falto de verdaderas cualidades y méritos se pavonea orgulloso, viene a parar en lo que él menos quisiera, esto es, en un necio."
NOTA: Qué miedo No.2
13.
"Sea cualquiera el género de las sensaciones tan delicadas de que hemos tratado hasta aquí, sublimes o bellas, sufren el destino común de aparecer como falsas y absurdas a los ojos de todo aquel cuya sensibilidad no concuerda con ellas."
14.
"Se juzgan entre sí muy duramente no bien una de ellas parece obscurecer los encantos de las demás, y, realmente, las que tienen grandes pretensiones de seducción son raras veces amigas entre sí en verdadero sentido."
NOTA: Social Media.
15.
"El acaloramiento de un espíritu fanático va enfriándose poco a poco, y por su propia naturaleza acaba en una moderación ordinaria, mientras que la superstición arraiga imperceptiblemente más hondo en un estado espiritual reposado y sufrido, y quita por completo al hombre en quien hace presa la confianza necesaria para libertarse de una fantasía dañina."
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¿Qué chinga*dos con el resto del libro?