En una velada de buenos caldos y supremas verdusquerías, el cineasta Luis Buñuel y el escritor Jean-Claude Carrière apostaron cuántos sinónimos admitía una palabra de lo más soez. De ese juego lúbrico salió esta antología definitiva de las palabras gruesas para paladares finos, un glosario del noble arte de la palabrota exacta no apto para espíritus pacatos ni para almas faltas. La relación epistolar entre un filólogo prestigioso y una dobladora de películas porno deprimida. Un clásico en Francia adaptado ahora a la literatura española por Ricard Borràs.
Nada produce más riqueza en la punta de nuestra lengua que la marranada sofisticada: un poeta barroco dirá que «le han roto la luna del armario» y Quevedo apuntará que «ya solo tiene la flor del berro», aunque hoy el juego definitivo con rima agazapada es el «teto».
Este libro es una cama redonda. Todo lector se puede sumar a la orgía dando sinónimos aquilatados de todas esas palabras que nos prohíben decir, pero que se dicen con ganas. Un texto estricto y sabio sobre el tema más universal. Una cuestión de la que depende nuestro futuro como especie, pero también nuestra fantasía, nuestra risa y nuestra libertad.
2'75 Una noveleta epistolar con un tema tan interesante como el amplio vocabulario en el idioma catalán (o francés o castellano, dependiendo de la edición) para describir los genitales y el sexo, el erotismo y el placer. Sin embargo, lo mejor de este libro es el prólogo. Lo que son las cartas, esperaba leer la correspondencia por ambas partes de la conversación, pero solo leemos una de las partes, y el epílogo es una retahíla de autores medievales catalanes y sus eufemismos sexuales. Se nota que la idea original de la obra fue del autor del prólogo, Carrière. Aunque no le quito mérito al maravilloso trabajo de Borràs.
Es ist immer nett seinen Horizont zu bereichern, aber in diesem Fall auch witzig, lehrreich und von bäuerlich bis gelehrt steht einem alles offen. Ich bin so froh, dass er bei der Beschreibung eines bestimmten Organs nicht Kobra oder sonstige Schlangennamen genannt hat. Wer will schon eine Schlange am Freudenteich, wenn die auch noch Eier legt ist es vorbei. Gleich den neuen Wortschatz angewand und durch meinen ergänzt! Check.
Zum Ende hin habe ich auch eher Mitgefiebert bei der Geschichte hinter den Briefen an die Poronosinkrosistin. Ich fürchte ob jemals ein Besuch stadtgefunden hat unter den beiden Brieffreunden, das bleibt im munkelnd im Dunkeln. Für ihn hätte ich es mir sehr gewünscht, aber ihr Standtpunt ist auch zu verstehen.
Das Cover gefällt mir sehr. Es ist tatsächlich wie meine eigene Art zu zeichnen abstrakt und versteckt an einigen Stellen - nicht auf den ersten Blick sichtbar, doch auf den zweiten erkkennt man die Dinge, die zweitweise sehr real und detailgetreu sind. Am liebsten mag ich die Stelle auf der Rückseite rechts unten, schön eingearbeitet wie durch ein Gebüsch beobachtet.
Für diejenigen, die sich spontan für neue Worte intressieren ist dies auf jedenfall etwas. Neugir sollte dabei der im Vordergrund stehende Trieb sein.
Una actriz de doblaje porno, cansada de repetir siempre las mismas expresiones en sus locuciones, le pide ayuda a un anciano filólogo para buscar alternativas. A través de una serie de cartas se va explorando la riqueza del vocabulario en estos asuntos, porque desde siempre el asunto de la jodienda no tiene enmienda.