Explicar el mundo a su hijo Cris, que nació con parálisis cerebral hace más de treinta años, es para Andrés Aberasturi una tarea dura y dolorida. Pero el autor de estas páginas honestas y sin adornos, que solo pretende dejar testimonio de una parte de su verdad, la considera esencial para combatir el desasosiego. «Andrés hace hablar a Cris. A sus manos, a su silla, a sus movimientos, a su siempre implorada sonrisa, a su mutismo, Andrés les da vida», como bien explica Javier Sádaba en el prólogo. Un grito callado. Una lucha contra el mundo. Una cadena de «porqués» que no acaba nunca. El valiente ejercicio de sinceridad de un padre desolado.
Aberasturi dedica este libro de reflexiones a su hijo, Cristóbal, con parálisis cerebral. Recuerda cómo fue su nacimiento, varios episodios de neumonía, ... y expone su indecisión en ciertos momentos. ¿Debe dejar a su hijo en paz o seguir luchando?
Es una historia muy triste porque todos los que somos madres o padres sabemos que todo lo que les pasa a nuestros hijos nos duele en el alma. Cris nació con parálisis cerebral y a partir del día del nacimiento todo fueron complicaciones, neumonías y decisiones importantes y muy difíciles de tomar.
4'5/5: Un libro de no ficción que emociona desde la primera página con una historia real de un padre y un hijo con parálisis cerebral. Sin adornos, sin eufemismos y con una verdad clara, directa y sencilla, nos ayudará a entender el sentimiento y los pensamientos de estos padres, desolados, en la búsqueda de una solución para su hijo.
“El Camino que uno anda no va a ninguna parte y los paisajes son solo decorados que se montan y se queman y se vuelven a montar; cartón piedra y mentiras para justificar esta tarea incoherente que es vivir”.
“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente”.
“Ya no quiero razones en las que no creo o que al menos cuestiono, sino enfrentarme a los hechos, aunque la conclusión carezca de sentido”.
“Dejar hablar al sufrimiento es la condición de toda verdad”.
“El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre”.
“No quiero sobrevivientes, ni héroes, porque yo no soy un padre heroico; soy lo que ves, un hombre que tan solo quería tener otro hijo que sufriera lo justo y gozara con la vida, que se hiciera no era mucho pedir”.
“La existencia del mal casual y no casual sigue siendo un muro infranqueable contra el que se estrellan la mayoría de las filosofías y las religiones”.
me lo esperaba de otra manera, aunque no puedo decir mejor. está dividido en capítulos muy cortitos así que leerlo es muy ameno. alguno es de llorar también. me gusta mucho la naturalidad con la que está escrito (habla de ello de hecho, hay partes en las que los párrafos acaban a medias, sin acabar la frase), cosa que viene muy bien hablando de temas como el que habla. recomiendo. lo que no me ha gustado es que todas las fotos están en escala de rojos, y prefiero cualquier otro color.
Muy desgarrador, venía terminando el libro en el camión y no he podido ocultar todas las lágrimas que derramé. Es sin duda un libro muy crudo que habla sobre la dificultad de tener un hijo con quien no te puedes comunicar de ninguna forma, el peso de todas las decisiones que se deben de tomar esperando que sea lo mejor para él y aún así el inmenso amor que te provoca.
Un libro muy triste, en dónde conoceremos sobre el hijo del autor, Cristobal Aberasturi, quien nació con parálisis cerebral. En éste libro habrá muchas reflexiones que te harán pensar y en dudar en todo.