Basada en hechos reales, esta hermosa novela de Felipe Díaz Heredia te traslada a una Cuenca de 1900 en donde una sociedad austera y hasta en cierta forma perversa, juzgaba a todos y cada uno hasta en el más ínfimo de los actos. Una historia triste pero esperanzadora que narra además hechos históricos ocurridos en Cuenca de esa época, haciéndonos sentir parte de ella con sus descripciones de la vigente arquitectura colonial y las calles que abrazan a nuestro emblemático Centro Histórico.