"20 buenísimas razones para dejar de leer", de Pierre Menard (Los Libros del Lince). ¿En serio? ¿La mejor manera de encabezar una lista de 15 títulos que animen a leer es un libro que ofrece cinco razones más para no volver a hacerlo nunca? Encima el autor afirma llamarse nada menos que Pierre Ménard, como el triste antihéroe borgeano que pretendió infructuosamente volver a escribir el "Quijote"... Y, sin embargo, si se hace con este inesperado y delicioso libro, lo devorará en una tarde cargado de dudas. ¿Leer nos vuelve feos? ¿Holgazanes? ¿Pedantes? ¿Nos aísla del mundo? ¿Nos vuelve reaccionarios? ¿Leer es peligroso? Por cierto, también acabará con más ganas de leer de las que ha tenido nunca". Daniel Arjona (El Confidencial)
Un pamflet care dovedește (totuși, totuși...) că nu există nici un motiv serios de a renunța la citit. Autorul e consecvent cu sine, fiindcă întroduce volumul prin dedicația următoare: „À tous ceux qui ne liront pas ce livre”.
Argumentele lui Pierre Ménard sînt îndeobște cunoscute. Seneca le-a exprimat acum două mii de ani. Să exemplific:
1. Viața unui cititor nu se deosebește prin nimic de aceea a unui bolnav dintr-un spital: se trezește, mănîncă, se pune pe citit, iar mănîncă, iar se pune pe citit și, cînd e deja noapte adîncă, adoarme ca un prunc.
2. Cartea te împinge să fantasmezi cu privire la sine: întrucît citești cărți scrise de oameni inteligenți, începi să te crezi tu însuți inteligent (să recunoaștem că Pierre Ménard are oarece umor).
3. Pe măsură ce se cultivă, cititorul devine depresiv: înțelege că nu va citi toate cărțile, înțelege că nu va scrie una, înțelege, în sfîrșit, că nu va deveni la fel de isteț ca autorii pe care i-a citit etc.
4. Lectura te rupe de viață și îți îngustează experiența nemijlocită a lumii.
5. Lectura ne face ipocriți: spunem că am parcurs cărți de care nici măcar nu am auzit. Asta e și ideea principală a lui Pierre Bayard din cartea lui prea bine cunoscută, Comment parler des livres que l'on n'a pas lus?.
Motivele de a ne opri din citit sînt mai multe, dar toate au cam aceeași greutate. Adică nici una. Scopul cărții lui Ménard e să nu-și atingă scopul... Cam atît.
This book should be compulsory in universities all over the world, to protect students even more from any kind of sharpener for their intelligence or refinement for their taste, for we know that putting up with nonsensical assignments (to prove one's qualities for fulfilling orders like good scumbag [what Napoleon called their loyal soldiers]) and being good at using new technologies matter far more than culture background, intelligence, etc.
In an interview, when asked about writing, reading and appreciating art, author César Aira replied with words I'll never forget: Leyendo no se aprende nada, pero se afina la inteligencia, el gusto, pero a quién le interesa refinarse si para tener éxito hay que ser todo lo contrario. Reading you don't learn anything, but you refine your intelligence and your taste, but who is interested in refining themself when in order to achieve success you need to be the complete opposite of that.
“Al igual que el ácido sulfúrico, es preciso manipular los libros con precaución o, mejor aún, ni siquiera tocarlos.”
“Es preciso repetirlo: la única protección eficaz contra los libros es no acercarse a ellos jamás, dado que, incluso si no se corta usted con el papel, perderá la vista a medida que lea. Así me volví yo miope.”
"Si lees, no conduzcas.”
20 (y seis) buenísimas razones que no me convencieron de no leer nunca más pero me hicieron reir un rato con el sarcasmo y la ironía del autor.
Creo que… tiene razón pero seguiré leyendo porque como él mismo lo escribe: ya soy adicta a escapar de este mundo y meterme a un mundo ficticio ignorando mi alrededor.
20 buenísimas razones para no leer nunca más llegó a mi gracias a la FIL Guadalajara pasada... Las ilustraciones llamaron muchísimo mi atención (me parecen geniales todas) y el título aún más. Me fascina leer sobre libros y pensé que ésta sería una joya en mi biblioteca, pero me quedó a deber un poco... Verán, Pierre Menard escribió a sus 21 años una serie de ensayos sobre sus lecturas y libros favoritos y lo que él ha experimentado a lo largo de su vida lectora, ahí queda la cosa. Es cierto que el libro es medio extraño porque, a pesar de ser una falsa lista de razones para no leer (que al final te deja con más ganas), te pone a pensar y a dudar si realmente deberías dejar de leer... Y bueno, si hay un chorro de textos citados, pero hay autores que se repiten hasta el cansancio, libros de filosofía que probablemente nunca lea y el favorito del autor: En busca del tiempo perdido. Si tienen ganas de leer a ratitos, en el trayecto de un lugar a otro o conjuntar su lectura con algo ligero, está bien, pero no fantástico. *Santiago Posteguillo me hizo tan feliz que nada se le puede comparar a La sangre de los libros, pero eso fue mera expectativa mía.
Mmmm, esperaba más. Creía que realmente era una lectura sarcástica acerca del por qué dejar de leer pero al final sí me cuestoné si era bueno leer en demasía. No terminé de entender el humor del libro, por ratos parecía lleno de sarcasmo e ironía pero el problema empezó cuando comenzaron las frases machistas y misóginas. (Dejando a un lado que el capítulo 14 es un chiste pésimo)
Me quedo con "Leer es un placer elitista", "Los lectores se vuelven reaccionarios", "La lectura es peligrosa para la sociedad" y la lista de datos curiosos para soltar en medio de una plática.
Un panfleto contra la lectura que no es sino un listado de carácter humorístico (y desvergonzadamente snob) que se burla de los vicios (virtudes) de la lectura y la escritura y sobre todo del snobismo de quienes leen. Al final, siento que detrás de tan militante opinión en contra de la lectura existe un fantástica (y muy divertida) invitación a ella.