He sido la mala y Cenicienta. La bruja y yo que sé. He sido todo lo que se podía ser. He sido tú, he sido yo, he sido él.
Yo solo quería que el invierno pasara, que se marchara ese frío que te tatúa los huesos de errores cometidos.
Yo solo quería hacerlo bien.
Y si el invierno ha de volver espero que me pille con el alma abrigada, su mano en mi espalda y una sonrisa en la recámara.
Espero haber aprendido a deletrear la calma, a conjugar las balas, a no dejarme doler.
Voy a llamar a las cosas por TU nombre es el segundo libro de Ana Milán, tras su exitoso Sexo en Milán. Es un libro que trata de la vida, del amor, del dolor, de los amigos, de las risas, de las lágrimas, de los miedos.
Durante los meses más duros de confinamiento los directos en Instagram de Ana Milán se convirtieron en una especie de oasis de desconexión, y cada día acababa recitando algún texto suyo; fue por eso que empecé a tener curiosidad por sus libros. Sin embargo, hace ya unos meses que leí “Voy a llamar a las cosas por tu nombre” y no fue para nada lo que me esperaba. Textos que me parecieron un tanto superficiales y con los que no logré empatizar en absoluto, salvo un par de ellos que me conmovieron el resto no me transmitieron nada. Supongo que se puede decir que sigue la línea de este tipo de libros, pero sinceramente a mí me ha aportado poco, eso sí la ilustraciones preciosas.
4🌟 ... No lo pienses mucho, es más, no lo pienses más, no te dejes los días buscando porqués, no te dejes la risa tratando de entender, a veces toca, a veces duele, a veces pasa, a veces se entiende.
Voy a llamar a las cosas por tu nombre es un libro para pensarlo, para mirar cada página con detenimiento. Para soñar, para bailar y, sobre todo, para vivir. Si os gustan este tipo de libros, leedlo. Hacedme caso.
Este ha sido un descubrimiento inesperado. De cuando descubres que tienes una cosa llamada Prime Reading y que puedes leer algunos títulos en formato electrónico completamente gratis. Pues... Boom! La Milán te sorprende, una vez más. Estéticamente es precioso, con ese contraste entre el blanco y negro y el rojo, las ilustraciones muy simples pero efectistas, que casi te dan ganas de colgarlas como decoración. En cuanto al contenido, me ha gustado mucho. Creo que es muy generacional o, al menos, yo me he sentido muy identificada algunos de esos textos. Especialmente con la lista, con esa punta del bollycao, con el ir de viaje con tus padres en el coche sin el cinturón (porque no era obligatorio, ¿eh?) y sentirte totalmente segura... Y luego es que es Ana, con sus cosas, esas cosas que te hacen reír a carcajadas aunque lo estés leyendo en el e-reader a las 11 de la noche y metida en la cama; esas cosas que te emocionan hasta hacer que se te salten las lágrimas y entonces das gracias de que sean las 11 de la noche y estés metida en la cama. Me ha gustado tanto que probablemente caiga en algún momento u otro en físico.
4.5⭐️ Me lo he leído en dos ratos y porque soy muy lenta, porque es bien cortito😔
Parece que dice cosas muy típicas, pero me ha emocionado *con lágrimas* en varios momentos. Me gusta mucho cómo escribe y el tipo de ambientación que crea en sus poemas.
Habla del amor y del desamor, pero para nada son los temas principales; habla también de quererse a una misma, de la familia, de los padres y de los amigos. Dice unas cosas muy bonitas, otras muy duras y otras para reflexionar.
Me ha gustado, me ha hecho pensar en mí, en mis prioridades y mis cosas. Nada del otro mundo, pero a mí personalmente me ha recordado algunos momentos importantes y ciertos aspectos a los que debería prestar más atención. No digo que me vaya a cambiar la vida (debería haber sido más largo), pero cuando lo he leído he sentido que necesitaba justo eso.
"He sido todo lo que se podía ser. He sido tú, he sido yo, he sido él".
Cuando empecé esta lectura no sabía que iba a acabar con este buen sabor de boca.
Ha sido muy gracioso leer con el tono de Ana Milán todo el rato de forma involuntaria. Esta mujer es un todoterreno y lo ha conseguido plasmar en cada una de sus páginas.
Por momentos me costaba identificarme aunque fue solo al inicio del libro. Una vez entendí la forma en la que estaba escrito no pude parar de leer.
Podría decirse que está centrado en los aspectos cotidianos de la vida, aquellos que hacen que nuestra vida sea especial.
De hecho sentí la parte final como una llamada a la acción en la que Ana nos recuerda que tenemos que vivir sin miedo, equivocarnos con pasión y perseguir nuestros sueños con determinación. Sin duda es una lectura que no me ha dejado indiferente.
Es un libro para leer poco a poco, con calma, disfrutando. Para saborear los buenos momentos. No es una gran obra de la literatura, pero te deja un buen sabor de boca y te saca una sonrisa. Las ilustraciones que lo acompañan están bien. Y me ha gustado el hecho que parezca que el texto tiene correcciones.
Libro escrito modo " poesía" describiendo su vida, sus sentimientos, me esperaba algo más, es corto, rápido de leer, y con unos dibujos muy elegantes. Me sentido identificada con algun momento y versos escritos.. Sobre sentimientos, vivencias.. Con esa elegancia de describir de Ana Milán.
Imposible leer este libro sin hacerlo con su voz en la cabeza. Me ha devuelto recuerdos olvidados, cosas que todos hemos vivido (o la mayoría) y anhelamos. Recomendado!!
Me encantó, en palabras sencillas, en lo cotidiano logra que te lleguen las palabras, te resuenen y pienses en tu presente, en tu ahora y que disfrutes, que no pierdas tiempo.
La poesía de Ana Milán llega rápido y se te mete en la piel, en la cotidianeidad y en los anhelos. Es un libro que podrías leer en una media hora o en una semana analizando cada palabra, cada verso.