No había leído nada de este autor, ni siquiera lo conocía, pero me llamo la atención la portada y cuando leí la sinopsis acabó por convencerme, tenía que leerlo. Y no me arrepiento.
Es un thriller psicológico con una trama adictiva y bien hilada que no puedes dejar de leer. La narración es fluida y amena.
Su comienzo es potente. Sarah está sola con su hijo en un barrio aparentemente tranquilo, su marido Stephen tiene un viaje de negocios. De repente alguien entra en su casa con las llaves de su marido, ella baja a la cocina y se encuentra con un desconocido con la cara llena de cicatrices que dice ser su marido, se comporta como su marido y parece conocer detalles que solo saben ellos. Sarah se asusta, le sigue el rollo y cuando puede se escapa a su habitación y se encierra con su hijo. Comienza la pesadilla. Ella consigue escapar y avisar a la policía pero cuando llegan el hombre ha desaparecido sin dejar huellas y su marido no aparece, ella ni siquiera sabe dónde tenía la reunión de trabajo. Solo puede acudir al que considera casi un hermano, a Mark Behrendt, su amigo de la infancia. Este personaje ya salió en una de las novelas anteriores del autor, en La Psiquiatra, y en esta novela lo retoma porque, según dice Wulf, muchos de sus seguidores se lo pedían. Así que nos encontramos a Mark en Londres, él vive en Alemania, en el funeral de un amigo donde Sarah va en su busca. Y hasta aquí puedo contar para no destriparos la historia.
Me ha sorprendido gratamente esta novela, y no sé cómo no conocía al autor, ahora pienso leer todo lo que ha escrito, empezaré por La Psiquiatra, con esto de conocer más al personaje de Mark.
La novela me ha enganchado desde el principio, es de esas novelas que no puedes parar de leer: venga un capítulo más, total si son cortitos…
Estamos ante una historia de suspense donde el autor juega con las phobias y los miedos de los personajes, tanto de Sarah como de Mark, donde vamos a sentir el miedo, el pánico y la angustia de Sarah y a preguntarnos, como ella se pregunta, el porqué, por qué ella, qué ha hecho para que un loco se meta en su casa y la acose…
No solo nos cuenta la historia de Sarah, también de Mark y del hombre con cicatrices. Los personajes están bien definidos y son coherentes. Todo queda bien hilvanado y cerrado, al menos la trama principal, porque la historia de Mark queda abierta para un nuevo libro, que esperemos que no tarde mucho el autor en escribir.
Pues lo dicho, si os gusta los thriller psicológicos adictivos y bien hilados no os podéis perder esta novela.
4 Estrellas en Goodreads
Nos leemos,
Ayla