Esta colección realiza un recorrido exhaustivo y totalmente ilustrado a través de los grandes creadores de todos los tiempos y los testimonios artísticos que han dejado las principales culturas, en un papel de gran calidad y un formato manejable. Este volumen está dedicado a Goya.
Vale, o sea no sé ni por dónde empezar. A ver. El libro es la hos*ia con patatas. Las fotografías de los cuadros de Goya son increíbles y casi es como si tuvieras el cuadro delante. Este hombre tenía un talento que yo que sé, no es comparable con ningún otro pintor. Goya, como me dijo una vez mi profesora de Historia del Arte, no se puede enmarcar en ningún estilo, es Goya. Y Goya hace lo que le da la gana.
Las primeras pinturas pese a ser temas muy alegres y coloridos y que son ciertamente agradables a la vista, son encargos de cartones para tapices que recibió. Fue un pintor muy mal valorado por la realeza durante el reinado de Carlos III aunque la cortes y los círculos de la flor y nata de la sociedad madrileña de la época sí que lo apreciaron. Su debut como pintor de cámara del Rey vino con el reinado de Carlos IV y se acabó con el reinado de Fernando VII (que si ya me caía mal, con lo que he leído en este libro de él, es que ni verlo puedo. Además de feo, ca*rón.).
Sin embargo Goya siguió pintando prácticamente hasta el fin de sus días (murió con 82 años, que para estar en el siglo XIX recién entrado, ya fue bastante longevo). Sentó las bases del impresionismo y realizó sus mayores creaciones cuando se libró de los encargos exteriores y pintó aquello que le salió del alma. Es un pintor tan magnífico que muchas de sus obras no tienen una clara interpretación.
A mí, personalmente, me gustan mucho las pinturas negras, los disparates y los desastres de la guerra. En serio, este hombre se ha convertido en uno de mis pintores top. Leeros este libro si de verdad os gusta el arte y apreciáis a los grandes genios