Este libro es la continuación obligada del best-seller Nadie fue, que reconstruía en detalle los últimos meses, días y horas de Isabel Perón en el poder. Aquí también se presentan documentos desconocidos y testimonios obtenidos especialmente por el autor, pero no es una versión actualizada de Nadie Fue; es más bien su contracara: qué pasó más allá de Isabel en los dos años previos a su derrocamiento. En las páginas del libro están presentes Isabel Perón y López Rega, Mario Firmenich y Roberto Santucho, Emilio Massera y Jorge Videla, en situaciones y diálogos hasta ahora no revelados, pero también decenas de personajes chicos, grises, muchas veces desconocidos, otras veces de apariencia irrelevante, que forman un rompecabezas de secretos, intrigas, operaciones militares, políticas y de inteligencia que provocaron el golpe. A ello suma una descripción del contexto social -las tapas de los diarios, las entrevistas de los periodistas estrella de aquellos años, los personajes sociales del año- que completa el cuadro de época. Durante la última década de investigaciones el autor obtuvo testimonios directos y diarios íntimos de algunos de los principales actores de esos años, muchos de ellos protagonistas de la trama que derivó en el derrocamiento de Isabel. Yofre también accedió a archivos hasta ahora infranqueables de la inteligencia de Moscú, La Habana, Praga, Budapest y Washington de aquellos años. A eso suma sus propios relatos, correspondencia personal y diálogos con algunos personajes que cuentan de primera mano cómo fue el camino al 24 de marzo de 1976.
Libro de historia increíble, desmiente una por una todas las leyendas detrás de como se gestó la caída de la Presidente Isabel Perón. Y no queda reducido, tal como es explicado en el sistema educativo argentino, como un "llegaron los militares malos y echaron a un gobierno amado por el pueblo". Tal como lo escribe el autor; es verdad que no había una multitud defendiendo al nuevo gobierno militar, pero tampoco lo había un día atrás en apoyo a la administración, cuando todos sabían que la presidencia peronista iba a caer. Hubieron muchos actores de la sociedad civil que avalaron el golpe, y otros que sin necesariamente ser golpistas(como los guerrilleros asesinos, razón principal por el cual el pueblo no veía del todo mal que los militares se hagan cargo de la situación) también se veían beneficiados con el nuevo régimen.
Sin duda La Junta cometió severos excesos contra el pueblo argentino en medio de la guerra contra la guerrilla, pero eso queda mucho mejor detallado en otros libros del mismo autor, al que recomiendo mucho su lectura.
Si te interesa la historia de los años 70 en Argentina, este es un libro imprescindible. Imprescindible por el detalle de los personajes de ese tiempo y la profusidad y profundidad de las fuentes de lo expuesto. Para llegar al 24 de marzo de 1976, había que contar el desquicio absoluto que era el país desde la asunción de María Estela Martínez de Perón. Inumerables cambios de gabinete hasta días antes del golpe. Inflación galopante. Muertos por derecha y por izquierda todos los días desde 1974. Una presidente inoperante y delirante. Y el autor, en su notable maestría sobre estos temas, deja claro que lo que vino no fue mejor que los que se fueron en 1976. Y esos echados, en 1983, volvieron TODOS. A la dictadura se la critica por liberal, cosa que no fue. Se la debe criticar por la pusilanimidad de la Junta, fueron MUY MALOS gobernando.
Es un libro interesante y valioso por la temática que aborda, centrada en uno de los momentos más determinantes de la historia argentina: el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y la trama de relaciones entre civiles y militares que lo hizo posible.
El gran aporte del libro está en intentar reconstruir ese día y su contexto desde múltiples voces y perspectivas, lo cual enriquece el enfoque y aporta información relevante para comprender mejor el período.
Dicho esto, la lectura puede resultar difícil de seguir en varios tramos. La gran cantidad de personajes, nombres y situaciones hace que, por momentos, se pierda el hilo narrativo. Además, algunas fuentes utilizadas no siempre quedan del todo claras y dan la sensación de apoyarse en testimonios informales, del tipo “personas que me contaron”, lo que puede generar cierta incomodidad en el lector.
En conjunto, es un libro que aporta datos y miradas interesantes, especialmente para quienes ya tienen interés o conocimiento previo sobre el tema, aunque su estructura y estilo narrativo podrían haber sido más claros y ordenados.