La vida es una gran obra sin ensayos. ¿Cómo saber lo que responder ante sus golpes más inesperados? Enfrentado a sus sentimientos, Hugo se hace preguntas decisivas para salir adelante y recuperar la esperanza. Durante su recorrido emocional, vivirá las experiencias cotidianas que se producen tras la separación de la persona amada. Detrás de cada poema y de cada canción, en cada una de las páginas de este libro subyace una historia en la que el amor, el dolor y la ilusión germinan para brotar con fuerza inextinguible.
Diego Álvarez Miguel (Oviedo, 1990) es poeta y narrador. Su primer libro, Un día, tres otoños (Ed. Torremozas, 2012), fue merecedor del Premio Gloria Fuertes de poesía joven. Posteriormente, la Universidad de Oviedo le otorgó su II Premio de Narrativa por el libro Los tres mil cuentos de Marcelino Tongo (Ed. Ediuno, 2012), escrito junto a Xaime Martínez, y también con su IV Premio de Poesía por el libro Lugares últimos (Ed. Ediuno, 2014). Su más reciente libro de poemas se titula Hidratante Olivia (Ed. Hiperión, 2015), que resultó ganador del XXX Premio de poesía Hiperión. Además, en octubre de 2016 vio la luz su primera novela En sus manos ardió el bosque (Ed. Destino).
Dirige y coordina la revista literaria Oculta y es uno de los fundadores del movimiento literario Patarrealismo Salvaje, con el que ha publicado Principios Organizativos del Patarrealismo Salvaje (Ed. Ya lo dijo Casimiro Parker, 2016).
Actualmente reside en Madrid y se dedica, sobre todo, a escribir.
Por una parte, tiene lo que toda novela debe tener, la historia te engancha y te mete de lleno en ella, con sus giros en la trama y fragmentos detallados, que en ocasiones te hace recordar al mismo Cortazar. A parte, para los amantes de la poesía, añade un extra al entremezclar con la historia los poemas del protagonista. La superación del trauma y como el amor se torna ave fenix, están descritas a la perfección. Recomendar la novela encarecidamente a todo aquel que le guste una novela detallada y que profundiza en los sentimientos más humanos.
Yo cuando leo un libro solo le pido que me remueva algo por dentro, y ésta novela, ha cumplido su cometido con creces. Se trata de una novela corta, que no llega a las 200 páginas, pero que te mantiene el corazón en un puño durante toda la historia. La forma de narrar del autor, con esa prosa poética que emplea, es tan bonita que es imposible no acabar llenando el libro de postits, con frases y fragmentos para enmarcar. En resumen, se trata de un libro que releeré más de una vez, de lo mucho que me ha gustado.
Lo que de primeras podría parecer la típica historia de como un chico afronta la pérdida de su pareja, desde la primera página de lectura, se nos antoja como una verdadera oportunidad de reflexión. La novela, a través de una mezcla de prosa y poesía a partes iguales, describe el amor en sus diferentes estadios. El libro está separado en dos partes bien diferenciadas y, a su vez, en la primera encontramos dos momentos temporales distintos. Uno de ellos dedicado a contarnos la historia de amor entre Hugo y Nuria. El otro, básicamente, se trata del diario de Hugo tras la pérdida de Nuria, en el que narra por medio de poesías y prosa poética cómo se siente. Si bien mi libro ha terminado lleno de pos-its y me ha encantado, tengo que decir que, en determinados momentos, el personaje principal, Hugo, llega a contagiar su estado de ánimo, incluso siendo difícil empatizar con el. Aún así, la novela te lleva a reflexionar acerca de cómo afrontamos la vida, la importancia relativa de muchas cosas que consideramos vitales y la gran trascendencia de otras que pasan desapercibidas, pero, sobre todo, a que todo se supera y que, para ello, hay que renacer del dolor con una mentalidad nueva, integrada por todo aquello que hemos aprendido.
Muy recomendable, sin duda. Le lectura fluida hace que te enganches rápidamente a una historia que es mucho más profunda de lo que pueda parecer a priori. Invita a la reflexión y dan ganas de leerlo más de una vez.
Un libro que te apetecerá tener siempre cerca. Una historia intimista que conmocionará tus pensamientos y sentimientos más profundos y que despertará el gusto por la poesía. 192 páginas te sabrán a poco.
Puedo decir que ha sido una de las mejores lecturas del año. Un libro que mezcla la poesía y la novela con similitud en algunos caso a la prosa poética. Muy recomendable para todo aquel que busque una historia envolvente y verdadera. Y aunque se encuentra clasificado juvenil no creo que lo sea.
Una novela dura y tierna que se queda clavada en lo más profundo. Además, por si fuera poco, los poemas que aparecen a lo largo de la historia consiguen que la historia te llegue aún más. Preciosa.
Es el primer libro que leo de Diego a pesar de haber ido detrás de su literatura desde hace mucho tiempo, y me ha sorprendido. Aunque sé que su tendencia es la poesía, me ha gustado mucho la narración de "En sus manos ardió el bosque". Hablo sobre el amor, del amor en todas sus fases. Y esta frase sé que está en la sinopsis, pero yo hasta que lo leí no supe la trascendencia y profundidad que escondía. La historia es enternecedora, desgarradora y tuve que reprimir las ganas de echarme a llorar en el transporte público más de una vez. Creo que Diego es muy valiente abriéndose a contar esta historia. No podría describirlo de otra forma. Empaticé muchísimo con él, creo que es muy fácil porque está escrito desde las entrañas.
Supongo que imaginaba que me rompería y por eso la elegí. Tengo ese extraño don de dar con las historias adecuadas cuando más lo necesito. Extrañamente, además, me ha servido para tomarme la vida y el amor sobre todo con otra perspectiva. Ojalá leer más prosa de él.
Se lee en un suspiro porque sabe ataparte entre sus páginas. La vida es una vorágine de sentimientos y contradicciones y putadas que hay que saber asestar, y no se me ocurre mejor recomendación que ésta para este libro.
ESP | Ay dios. Este libro fue un antojo de la fiesta del libro: un antojo de portada bonita e historia cursi. Definitivamente no era nada de lo que esperaba. Hugo y Nuria están hechos el uno para el otro, hasta que pasa algo. Esperaba que este fuera la historia de una ruptura de una pareja... y pues sí, pero no de la forma que esperaba. El hilo de la historia salta entre el presente y el pasado en medio de la tristeza, el dolor y la angustia de Hugo. Lo único que le pido a un libro es que me genere cualquier emoción, y este definitivamente lo logró, que lo digan todos los post-its que le pegué. Pierde medio punto solo porque Hugo se me hacía insoportable a veces. Lo volvería a leer muchas veces.
Cada vez que abría el libro me convertía en Hugo y siento todo lo que siente él. Entiendo por lo que pasa en cada momento y aún más sus reacciones. Es increíble lo mucho que me he metido en su piel. Ésta es una novela corta, pero intensa. Lo único que me ha chirriado ha sido Cecilia, aunque llego a entenderlo, pero me sobra bastante. Creo -y espero- que este autor será recordado como uno de los grandes de nuestro país.
3.8. El libro trata de cómo un hombre vive después de perder a alguien que amaba desesperadamente. Durante la mayoría del trayecto me daba pena ajena este man, pero empezó a cambiar cuando en serio me di cuenta de las condiciones en el cual la perdió. Me hubiese gustado alguien que describiera su angustia de una manera diferente… pero al fin y al cabo, se logro trasmitir el mensaje.
Me ha gustado, tiene citas preciosas y el final es bonito, pero a veces el protagonista me ponía de los nervios y me han faltado páginas. Diego escribe muy bien, eso sí.
Hay un cambio de ritmo claro en este libro. Cambia, hay una narración atropellada al inicio, y una mucho más detallada hacia el final de él. Me conmovió, disfruté, sobretodo, esta etapa final de él.
“En sus manos ardió el bosque” nos lleva a recorrer el dolor desde el paso uno hasta el último, el de aprender a enterrar los fantasmas para abrirle espacio a los vivos. Inicialmente no comprendía muy bien el dolor de Hugo, nuestro protagonista; llegué a creer que tal vez solo exageraba la ruptura, pero grave error de mi parte. El dolor no ha sido, ni es, ni lo será, nunca, una exageración. Además, estaba equivocada, no se trataba de una ruptura simple, y cuando lo comprendí, se me estrujó el corazón y las lágrimas resbalaron inevitablemente por mi rostro.
Un punto realmente interesante, es la forma preciosa en la que el autor mezcla narrativa con poesía, ya que a lo largo de sus páginas, además de leer una narrativa poética, también encontramos poemas. Y para nada se siente pesado, o denso, ya que Diego, basándose en la tristeza y en la depresión, conecta bastante bien con el lector; hace que la lectura provoque justo lo que está escrito.