Me ha fascinado la renuncia a la experiencia en este libro. De alguna forma, es como si José Hierro no hubiera pisado nunca NY, como si sus calles fueran inútiles y de ellas solo quedara lo poetizable. De alguna manera, es la guía de viaje perfecta: señala los hitos y marca sus caminos, pero deja para el lector-visitante toda la vivencia. No hay nada que replicar, no hay persona que viva un evento y desde luego, no hay un "he-estado-aquí". Es anticontemporáneo en este sentido, sin resultar reaccionario. Es fotográfico solo en la congelación, pero elimina, como tal vez no lo puede hacer ningún otro arte, la relación del que narra con lo narrado. Un libro generoso, insatisfactorio e interesantísimo.
Interesante ver la evolución del estilo poético si lo comparamos con "Poeta en Nueva York" de Lorca. A parte de la sección "Pecios de sombra", el resto del poemario despliega un estilo muy prosaico en el que destaco la sonoridad producida por el uso de la aliteración. Me sorprende lo poco que utiliza las imágenes que recurrentemente nos vienen a todos a la cabeza cuando pensamos en la cuidad de la gran manzana.
Hacía mucho tiempo que no leía un libro de poesía. Ha sido un inmenso placer reencontrarme con ella de la mano de José Hierro y su Cuaderno de Nueva York. Ha conseguido abrir la puerta a futuras lecturas que ojalá me hagan disfrutar tanto como esta.
El canto a una ciudad por la que no puede “llorar” mas que a través de aquello que en algún pasado lo hizo. El canto a su pasado y su vida, a europa y al tiempo.
Temas y metáfores un poco repetitivos, pero poemas verdaderamente destacables. Un rango de estilos envidiable.
It was ok, but not little disappointing from a so many times laureated author. The book has good, beautiful lines, like those: "Detrás de mí (y delante, en la escena melliza)/ pasa la caravana majestuosa de las nubes / Borran en el azul las figuras trazadas / con color y con sombra. Todo se vuelve / luminoso y resplandeciente, / pues nada ha sucedio, ni podrá suceder"; but it is not less true that there are some poems, specially those in the end, that are very bad.