Ninguna sociedad puede existir sin autoridad, pero cada una de ellas tiene una modalidad particular para enfrentar esta inquietud, sin lograr jamás darle una solución definitiva. La sociedad chilena no escapa a este desafío. Si, por un lado, los individuos revelan una conciencia generalizada de lo inadecuado del autoritarismo, por otro lado se encuentra más que asentada la convicción de que sólo su ejercicio discrecional y fuerte, o sea «autoritario», permite garantizarla de manera efectiva. ¿Cómo explicar esta ambivalencia? La clave, sostiene este libro, es el miedo a los subordinados, un fantasma social generalizado en el país. Se trata del temor constante a ser desbordados por aquellos sobre quienes se debe ejercer la autoridad. Una aprensión de la que el autoritarismo extrajo y extrae su fuerza y su continuidad, porque es concebido como la única manera de lidiar, práctica e imaginariamente, con el temor de no lograr ejercerla. Apoyándose en una investigación empírica, y proponiendo una nueva mirada teórica sobre la autoridad, el libro se aboca a presentar y discutir de qué maneras específicas su ejercicio, ya sea en la familia o en el trabajo, es desestabilizado por este fantasma de raigambre histórica en el contexto de un país atravesado por nuevas demandas ciudadanas, por un anhelo común de relaciones más horizontales y por nuevas representaciones colectivas asociadas con la democratización.
Una bomba. Mientras leía sentí en varias ocasiones una ira desmedida al reconocer y/o recordar conductas, que tantas veces he vivido, explicadas de forma tan clara, aunque nada simple. No es una lectura ligera. La abundancia de conceptos, la abundancia de relaciones establecidas entre ellos, sumadas a un estilo marcado por el uso de oraciones subordinadas y grandes bloques de texto, demandan una cantidad de atención mayor que la mayoría de los libros que he leído; nada malo en ello. Definitivamente leeré más de la autora. La única razón por la que le resto una estrella es porque la edición es muy poco amigable si tienes problemas de visión, lo que dificulta la lectura de un texto que ya es complejo.
Siento que puede llegar a simplificar bastante la teoría del individualismo institucional, sobre todo su papel en la producción de individuos y como soporte de la autoridad en Latinoamérica (Chile). Pero quede fascinado con su tesis:
"…no es a creencia en la legitimidad de quien ejerce la autoridad el factor decisivo que asegura la eficiencia en el mando, sino que es la eficiencia en el mando, el mando eficaz, lo que permite la autoridad y la función de quién la ejerce" (p.244)
Una mirada interesante al asunto de la autoridad en Chile considerando los elementos históricos y las perspectivas familiares y laborales. El único problema que podría mencionar es que en ciertos puntos la escritura es un tanto enrevesada, fallo que tienen muchos escritos académicos.
Nuestro hacer en sociedad, según la autora, está conducido en todo momento por un fenómeno de autoridad autoritaria que funciona no solo como estructura, sino también como mecanismo. Así, dependiendo de la posición en la que uno se halle, se mantendrá una postura de miedo a ser desbordado, por parte de la autoridad, o de obediencia consentida, aunque no conciliada, en el caso de los subordinados. Por lo anterior, este libro entrega una mirada crítica que incide, sobre todo, en aquellas áreas de la vida de nuestro entorno inmediato: familia y trabajo. Es decir, se enfatiza aquel autoritarismo que nosotros ejercemos diariamente. «Una manera colectiva de emanciparnos de nuestros miedos a los subordinados», concluye la autora, debe ser sino activamente de abajo hacia arriba.
Este libro es muy bueno en demasiados niveles. Es sencillo de leer, sin ser simplón, es suficientenente complejo para abordar con profundidad un tema difícil de tratar, y sobretodo cada parte del libro (al menos como chileno) hace sentido con lo que a uno le ha tocado vivir como jefe y como subordinado.
En definitiva me parece un libro de lectura más que necesaria e importante en las ciencias sociales.
Por otro lado leerlo post 18-O el libro parece casi profético.