“Porque si amas a alguien y la oyes repetir una y otra vez: <<Ésta es la persona que quiero ser>>, entonces tu obligación es echarle una mano para que llegue a donde ambiciona.”
“Tienes que ver a la persona que tienes delante y no a alguien que imaginas. Tienes que amar a la persona que tienes delante y no a alguien que imaginas.”
El título de este libro me llamó la atención desde el primer momento, sobre todo porque al poner tal título se está realizando una promesa al lector, nos dice que realmente será la historia de amor más bonita del mundo, y debo decir que no me defraudó para nada, realmente es una de las historias de amor más bonitas que he leído.
A grandes rasgos la trama puede parecer bastante simple, pues se desenvuelve en una carretera, un viaje en auto que dura todo el libro, sin embargo, el trasfondo, las conversaciones, los sentimientos y los recuerdos son lo que le dan vida a este libro. El rememorar que realiza el abuelo del personaje principal es maravilloso, entrega verdaderas lecciones de vida que vislumbran el valor que tiene el amor, pero todos los tipos de amor, no solamente el amor romántico; la lucha y la esperanza eterna de Corrina daban una belleza absoluta a la historia; y la entrega de Ted, el personaje principal, habla de la valentía, la lealtad y la gratitud que se debe perseguir a lo largo de la vida. Es simplemente una obra preciosa.
Este libro es sencillo, perfecto para días de verano en los que las noches son silenciosas y tranquilas, porque la historia te hace sentir absorto, entrega una sensación de pertenencia que es capaz de hacer sonreír a cualquiera. Realmente una historia llena de significado y ternura.