Una obra que no puede faltar en la biblioteca de ningún terapeuta. Independientemente si su enfoque es cognitivo-conductual o no, las herramientas, técnicas y reflexiones que los autores proponen, pueden ser útiles en cualquier psicoterapia. Quizá el único comentario que puedo hacerles a manera de crítica, es que a veces algunas intervenciones rayan en lo frío e insensible, pero ello quizá se deba a que mi enfoque es Gestalt.
Sin embargo, no niego que este libro me ha ayudado a apoyar a mis pacientes de manera efectiva y rápida. Lo recomiendo mucho.