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いちえふ #2
Au coeur de fukushima, tome 2
2012年秋、竜田(たつた)は6次下請け企業からの脱出を図り、念願の建屋内作業の職に就く。2012年末、一旦首都圏に戻り覆面漫画家としての活動を始めた竜田だったが、実は彼は2014年夏、ふたたび作業員として1Fで働いていた。作者が見てきた「福島の現実」に賞賛、反響続々!! NHK「クローズアップ現代」や朝日新聞「プロメテウスの罠」などで特集され、今も世界中から取材依頼が殺到する話題作!!
192 pages, Paperback
First published February 23, 2015
About the author
Kazuto Tatsuta
5 books5 followersKazuto Tatsuta (Japanese name: 竜田一人) is a Japanese manga artist. In 2012, he lived in Tokyo, where he found difficulties earning a living through his drawing work. He decided to go to Fukushima to work on the dismantling of the nuclear plant, that was victim of a violent explosion after a tsunami hit the Japanese coast in March 2011. From this experience, he made a drawn reportage describing in great detail the lives and working conditions of the workers, that were exposed to large doses of radioactivity.
Kazuto Tatsuta is a pen name, because the author wants to remain anonymous. Therefore, he gives no information on his previous activities. Tatsuta submitted his story to a contest held by Morning magazine. He won one million yen and the publication of his work.
Kazuto Tatsuta is a pen name, because the author wants to remain anonymous. Therefore, he gives no information on his previous activities. Tatsuta submitted his story to a contest held by Morning magazine. He won one million yen and the publication of his work.
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Community Reviews
Displaying 1 - 9 of 9 reviews
September 30, 2020
En la continuación de éste autobiográfico manga, el autor narra los grandes cambios personales que llevó a cabo, pasado un tiempo en F1: el traslado a una casa que compartiría con su otros colegas de subcontrata (recordemos que anteriormente estaban realquilados en una habitación), así como su cambio de posición y escala a una subcontrata de mayor nivel y mejor remuneración; en la que desempeñaría una tarea interna de reconstrucción de la central; con la consecuente sobre exposición de la radiación, y el progreso en la reconstrucción de la central y todo lo que la vincula, con el desbloqueo de la carreteras adherentes a Ichi Efu, entre otros.
En la presente entrega sigue la rigurosidad y sobriedad narrativas (teniendo en cuenta que toda narración posee la subjetividad de su voz), aunque las memorias conformadas por episodios, dejan de lado el tono altamente aséptico y se denota un halo de cercanía, personal y sobre todo positividad (más que neutral, a diferencia de su entrega inaugural); si bien ya nos hemos familiarizado con la situación presentada y su protagonista.
Parte de ello, y a parte de las metodologías utilizadas en su nueva función, es debido a que el escritor y dibujante ( sin dejar la crítica a las subcontratas y el desmentimiento de ciertos bulos y mitos), expone temas interesantísimos, como: el drama social que envuelve a la población de Fukushima, con el descenso de ventas de productos locales y adquisición de sus proveedores, y el de los refugiados alejados de sus hogares; con especial hincapié en el los ancianos que se acinan en asilos, a la espera del regreso a su hogar; el único que conocen.
Aquí, además, se nos muestra sus inicios en el mundo de la narración gráfica y confección de Ichi Efu, (que realizó bajo seudónimo y mientras aún trabajaba en la central), con la posterior repercusión mediática y consecuentes entrevistas, a cargo de periodistas llenos de prejuicios y tantos otros pretendiendo sacar filo al lado “Heroico” del asunto, cosa de la cual el autor se desvincula y quiere dejar reflejado con ello.
Una segunda parte igual de buena que la primera, pero por diferentes motivos y añadidura de temas y enfoque. Tatsuta demuestra que puede desvincularse de su formalidad, y muestra palpable está en las dos historietas cortas anecdóticas que incluye a modo de extra; dónde hay cabida para la jovialidad, liviandad narrativa y el humor.
Ya tengo el tercero, que leeré en breve. Y creo, que este manga daba para más volúmenes.
En la presente entrega sigue la rigurosidad y sobriedad narrativas (teniendo en cuenta que toda narración posee la subjetividad de su voz), aunque las memorias conformadas por episodios, dejan de lado el tono altamente aséptico y se denota un halo de cercanía, personal y sobre todo positividad (más que neutral, a diferencia de su entrega inaugural); si bien ya nos hemos familiarizado con la situación presentada y su protagonista.
Parte de ello, y a parte de las metodologías utilizadas en su nueva función, es debido a que el escritor y dibujante ( sin dejar la crítica a las subcontratas y el desmentimiento de ciertos bulos y mitos), expone temas interesantísimos, como: el drama social que envuelve a la población de Fukushima, con el descenso de ventas de productos locales y adquisición de sus proveedores, y el de los refugiados alejados de sus hogares; con especial hincapié en el los ancianos que se acinan en asilos, a la espera del regreso a su hogar; el único que conocen.
Aquí, además, se nos muestra sus inicios en el mundo de la narración gráfica y confección de Ichi Efu, (que realizó bajo seudónimo y mientras aún trabajaba en la central), con la posterior repercusión mediática y consecuentes entrevistas, a cargo de periodistas llenos de prejuicios y tantos otros pretendiendo sacar filo al lado “Heroico” del asunto, cosa de la cual el autor se desvincula y quiere dejar reflejado con ello.
Una segunda parte igual de buena que la primera, pero por diferentes motivos y añadidura de temas y enfoque. Tatsuta demuestra que puede desvincularse de su formalidad, y muestra palpable está en las dos historietas cortas anecdóticas que incluye a modo de extra; dónde hay cabida para la jovialidad, liviandad narrativa y el humor.
Ya tengo el tercero, que leeré en breve. Y creo, que este manga daba para más volúmenes.
March 9, 2017
Sicuramente un titolo interessante per i vari contenuti trattati ma allo stesso tempo altamente noioso perchè risulta essere troppo tecnico. Non sono riuscita ad andare oltre questo volume.
Ne parlo qua (in arrivo):
Ne parlo qua (in arrivo):
October 26, 2024
En este cuenta un poco más del proceso de contratación y te das cuenta que el tipo llega a la única conclusión posible pero al final dice "si no hace esto, nadie estaría trabajando acá". Como si el abuso, robo de sueldos, mafia de subcontratistas y corrupción fuesen parte del mundo natural. Features de un sistema que no es bueno pero que no se puede mejorar.
Es más en una parte dan a entender de que cuando se hace el conteo de radiación final, cuando dejas de trabajar ahi, las máquinas están mal calibradas a propósito para que den niveles más bajos. Así la gente puede trabajar más tiempo porque hay límites de radiación anuales que los trabajadores pueden recibir. Entonces el se va a un especialista tercero por su cuenta y los resultados dan igual. El mismo admite que no sabe que hacen otras empresas y que hay mafias y corrupción.
Constantemente se ataja diciendo que no hace nada mal o fuera de la ley y después muestra ejemplos de cosas que se hacen fuera de la norma o aclara que no puede asegurar que en otras empresas no se haga.
El editor también debería haber tenido un poco más de mano acá. Hace saltos temporales y de tema sin sentido a veces. La historia está contada como si el tipo te estuviera hablando en persona. Lo cual es un recurso más para contar una historia pero si lo que querés hacer es dejar un registro de como se trabaja ahí, no me parece el mejor método.
Pero todo lo bueno del tomo anterior sigue en este. El arte es excelente, el humor está siempre y tiene una sección importante sobre como quiere devolverle un poco a la comunidad regional. Muy interesante.
Se ve que los medios japoneses dicen MUCHAS boludeces pero en ningún momento te contextualiza eso. Ejemplo, decía que salió que algunas leches de la región tenían radiación. Pero lo que dice él es "está marca no tenía radiación y es muy buena". Te creo pero no estás negando la acusación original. Quizás las notas sean medio amarillistas pero si no vas a explicarlas para que las mencionas?
Con problemas, dudas si te pones a pensar un poco pero igual muy interesante y divertido de leer.
Es más en una parte dan a entender de que cuando se hace el conteo de radiación final, cuando dejas de trabajar ahi, las máquinas están mal calibradas a propósito para que den niveles más bajos. Así la gente puede trabajar más tiempo porque hay límites de radiación anuales que los trabajadores pueden recibir. Entonces el se va a un especialista tercero por su cuenta y los resultados dan igual. El mismo admite que no sabe que hacen otras empresas y que hay mafias y corrupción.
Constantemente se ataja diciendo que no hace nada mal o fuera de la ley y después muestra ejemplos de cosas que se hacen fuera de la norma o aclara que no puede asegurar que en otras empresas no se haga.
El editor también debería haber tenido un poco más de mano acá. Hace saltos temporales y de tema sin sentido a veces. La historia está contada como si el tipo te estuviera hablando en persona. Lo cual es un recurso más para contar una historia pero si lo que querés hacer es dejar un registro de como se trabaja ahí, no me parece el mejor método.
Pero todo lo bueno del tomo anterior sigue en este. El arte es excelente, el humor está siempre y tiene una sección importante sobre como quiere devolverle un poco a la comunidad regional. Muy interesante.
Se ve que los medios japoneses dicen MUCHAS boludeces pero en ningún momento te contextualiza eso. Ejemplo, decía que salió que algunas leches de la región tenían radiación. Pero lo que dice él es "está marca no tenía radiación y es muy buena". Te creo pero no estás negando la acusación original. Quizás las notas sean medio amarillistas pero si no vas a explicarlas para que las mencionas?
Con problemas, dudas si te pones a pensar un poco pero igual muy interesante y divertido de leer.
August 8, 2022
The perspective is really unique since the manga was written by a worker of Fukushima nuclear power plant after the 2011 accident.
He describes his job search, the daily work inside the power plant, the housing outside with the other workers, the organization between the different sub-contractor of the firm...
He first started in a low payed job inside a rest area then changed for a higher payed job but with higher radiation exposure risk.
He do not always talk about his job inside but also the impact of the tsunami on the surrounding area, the hope of the local habitant to go back to their house, the feeling of his co-workers...
Reading this manga was really informative and I highly recommand it.
He describes his job search, the daily work inside the power plant, the housing outside with the other workers, the organization between the different sub-contractor of the firm...
He first started in a low payed job inside a rest area then changed for a higher payed job but with higher radiation exposure risk.
He do not always talk about his job inside but also the impact of the tsunami on the surrounding area, the hope of the local habitant to go back to their house, the feeling of his co-workers...
Reading this manga was really informative and I highly recommand it.
June 14, 2020
Intéressante incursion dans le monde de la centrale Fukushima et de ses travailleurs importants pour l'avenir du Japon.
On y retrouve les mêmes personnages que dans le 1er tome poussé un peu plus loin dans leur histoire personnelle.
Suite plus intéressante pour moi que la 1ere partie.
On y retrouve les mêmes personnages que dans le 1er tome poussé un peu plus loin dans leur histoire personnelle.
Suite plus intéressante pour moi que la 1ere partie.
June 1, 2023
Ich mochte den Teil in dem er erzählt von seinem Leben außerhalb des Abbaus in 1F. Die Zeichnungen sind meistens gut, und es war interessant, eine Insider-Perspektive von der Situation zu kriegen.
Read
September 15, 2016Se suele dar la idea de que toda forma de ensayo debe ser expositiva, que no existe espacio para la narrativa dentro de la no-ficción. Peor aún: existe la idea de que cuando la narrativa entra por la puerta, el pudor salta por la ventana. Algo bastante lógico si vemos la cantidad de literatura del yo mal enfocada que inunda nuestras estanterías, sean físicas o digitales. Ahora bien, nada de eso implica que no sea posible aunar lo mejor de dos mundos, ser expositivo con los datos mientras se es narrativo con los sucesos. Porque, al habitar en dos mundos diferentes, todo se puede mantener en una perfecta armonía.
Tras el primer volumen de Ichi Efu ya parece estar todo dicho. Conocemos la situación de la central nuclear, de Kazuto Tatsuta, de la labor de limpieza que allí lleva acabo. No queda nada más. Salvo que sí lo hay.
En el segundo volumen se adentra en detalles que, hasta el momento, habían permanecido en las sombras. El primero de ellos, el de la contratación; el segundo, el del trabajo en las zonas de alta radiación. De ese modo, en una escalada de tensión lógica —empezamos con un trabajo poco peligroso, seguimos adentrándonos en lo más profundo de la central, pasando antes por un sistema de contratación, en el mejor de los casos, oscuro—, vamos viendo todo aquello que, en el primer volumen, quedo sin decir. Aquellos detalles menos personales, más laborales, donde ya se entran en problemáticas más profundas que hubieran requerido de muchas explicaciones si se hubieran introducido ya de entrada. Ahí radica su mérito narrativo: todo su trabajo expositivo se diluye con naturalidad entre las propias vivencias de Tatsuta.
Ahí radica la gran diferencia que supone la segunda mitad. Ya que el autor pasó año y medio entre trabajo y trabajo en Ichi Efu (de ahí que queden, al menos, uno o dos tomos más), tuvo tiempo de rememorar cosas. También de pensar en su propia situación. Y para hacerlo no nos habla sobre la gente con la que trabajó, en lo cual ya ahondó antes, sino en un aspecto más introspectivo: su afición por el enka.
El enka, un estilo de música tradicional japonés vagamente relacionado con la chanson francesa, sigue siendo, aún hoy, un estilo relativamente popular. Y a través de su afición nos narra aquellos lugares que visita en la prefectura de Fukushima, desde un asilo de ancianos que les han desplazado de sus casas hasta un pequeño local donde suelen haber música en directo, no sólo para mostrarnos otra dimensión de sí mismo o de la gente que le rodeó en su estancia en el lugar, sino también de la propia tierra. Mostrarnos cómo es Fukushima más allá de su, trágicamente famosa, central nuclear.
A ese respecto también trata algunos temas menores. Aquí descubrimos que Fukushima es también famosa por sus productos lácteos, por sus peces y por sus orquestas, cosas que va dejando caer aquí y allá, entre lo expositivo y lo narrativo —haciendo incisos en los que aporta más datos, casi como un pie de página colocado en medio de la página, que suma, no resta, a la profundidad del propio relato—, para hacernos entender la propia belleza de ese lugar olvidado.
En cierto modo, es imposible no sentirse enternecido por la tierra de Fukushima tras leer este segundo tomo. Su belleza, el amor con el que trasmite su belleza el propio Tatsuta, es tal que es imposible no sentir curiosidad y, sobretodo, que pueda volver a la normalidad lo antes posibles. Y es eso, no otra cosa, lo que hace de Ichi Efu un trabajo de no-ficción simplemente inigualable: la absoluta humanidad que desprende su sabia combinación de los principios básicos del medio, la narrativa y su propio amor por la tierra.
Tras el primer volumen de Ichi Efu ya parece estar todo dicho. Conocemos la situación de la central nuclear, de Kazuto Tatsuta, de la labor de limpieza que allí lleva acabo. No queda nada más. Salvo que sí lo hay.
En el segundo volumen se adentra en detalles que, hasta el momento, habían permanecido en las sombras. El primero de ellos, el de la contratación; el segundo, el del trabajo en las zonas de alta radiación. De ese modo, en una escalada de tensión lógica —empezamos con un trabajo poco peligroso, seguimos adentrándonos en lo más profundo de la central, pasando antes por un sistema de contratación, en el mejor de los casos, oscuro—, vamos viendo todo aquello que, en el primer volumen, quedo sin decir. Aquellos detalles menos personales, más laborales, donde ya se entran en problemáticas más profundas que hubieran requerido de muchas explicaciones si se hubieran introducido ya de entrada. Ahí radica su mérito narrativo: todo su trabajo expositivo se diluye con naturalidad entre las propias vivencias de Tatsuta.
Ahí radica la gran diferencia que supone la segunda mitad. Ya que el autor pasó año y medio entre trabajo y trabajo en Ichi Efu (de ahí que queden, al menos, uno o dos tomos más), tuvo tiempo de rememorar cosas. También de pensar en su propia situación. Y para hacerlo no nos habla sobre la gente con la que trabajó, en lo cual ya ahondó antes, sino en un aspecto más introspectivo: su afición por el enka.
El enka, un estilo de música tradicional japonés vagamente relacionado con la chanson francesa, sigue siendo, aún hoy, un estilo relativamente popular. Y a través de su afición nos narra aquellos lugares que visita en la prefectura de Fukushima, desde un asilo de ancianos que les han desplazado de sus casas hasta un pequeño local donde suelen haber música en directo, no sólo para mostrarnos otra dimensión de sí mismo o de la gente que le rodeó en su estancia en el lugar, sino también de la propia tierra. Mostrarnos cómo es Fukushima más allá de su, trágicamente famosa, central nuclear.
A ese respecto también trata algunos temas menores. Aquí descubrimos que Fukushima es también famosa por sus productos lácteos, por sus peces y por sus orquestas, cosas que va dejando caer aquí y allá, entre lo expositivo y lo narrativo —haciendo incisos en los que aporta más datos, casi como un pie de página colocado en medio de la página, que suma, no resta, a la profundidad del propio relato—, para hacernos entender la propia belleza de ese lugar olvidado.
En cierto modo, es imposible no sentirse enternecido por la tierra de Fukushima tras leer este segundo tomo. Su belleza, el amor con el que trasmite su belleza el propio Tatsuta, es tal que es imposible no sentir curiosidad y, sobretodo, que pueda volver a la normalidad lo antes posibles. Y es eso, no otra cosa, lo que hace de Ichi Efu un trabajo de no-ficción simplemente inigualable: la absoluta humanidad que desprende su sabia combinación de los principios básicos del medio, la narrativa y su propio amor por la tierra.
September 21, 2024
Chronique complète :
https://sunread26.wordpress.com/2024/...
Extrait :
Second tome pour cette superbe série historique et presque, documentaire. J’avais quelques appréhensions à son sujet après ma lecture d’une autre série sur le nucléaire, mais je suis heureuse de constater que celle-ci était infondée. Encore une fois, elle contient beaucoup d’informations en tout genre, techniques, sociétales, etc… donc il est possible qu’elle ne plaise pas à tout le monde. Mais pour moi, c’est le meilleur moyen de découvrir les choses correctement, puisque du point de vue d’un concerné.
Pour ce tome, l’auteur avait repris le travail à la centrale, ce qui fait qu’il a fini par proposer des chapitres un peu plus courts et évoquant parfois le quotidien des travailleurs en dehors de la centrale. J’ai trouvé ça intéressant, car justement ça montre ce qu’il se passe autours également. La population qui souhaite toujours rentrée chez elle, alors que pour certains l’âge se fait sentir. Lui qui sait que le chantier va encore durer des années et qui souhaite malgré tout qu’ils puissent rentrer une dernière fois chez eux. Sans oublier les élans de solidarité qui s’estompe aussi avec le temps. Comme il l’indique, il le fait pour son propre plaisir, mais voir que l’engouement diminue semble tout de même le travailler un peu. Au final, la majorité de la population aura donc retrouvé un quotidien normal et sans intérêt pour ce qui se passe encore à Fukushima. On a beau dire, toute la population japonaise n’a pas la même mentalité. On passera sur les journalistes dont une bonne partie ne cherche que le sensationnel, mais on peut saluer le courage de l’auteur ainsi que intelligence. Puisqu’il va changer les noms des personnages et des sociétés pour ne pas les divulguer publiquement. Son manga a visiblement attiré beaucoup d’entre eux, certains étant normaux et d’autres plus originaux…
Ce qui est bien aussi, c’est qu’il prend le temps de repasser dans des lieux où il a été quelques années auparavant. Ainsi il voit l’évolution des travaux, mais c’est aussi notre cas ! Une manière assez subtile et discrète de dire qu’il y a aussi des travailleurs sur toute la zone sinistrée, toute la zone rouge. Bien sûr, ils ne doivent pas avoir les mêmes doses de radiations que dans la centrale, mais il peut tout de même y avoir des pics à proximité de zones contaminées. Le mieux pour combler les trous et saisir la situation c’est de regarder un peu des documentaires sur Fukushima, mais aussi sur Tchernobyl, puisque les conséquences sont assez similaires. L’auteur évoque aussi la nourriture en provenance de la région, il n’y a pas trop eu de soucis de ce côté-là non plus, les autorités ne plaisantant pas avec les radiations, il y avait aussi des protocoles pour ses produits. Cela va faire maintenant 10 ans et je me demande vraiment où en est le chantier, qu’elles sont les zones encore interdites, je crois que le cercle c’est bien réduit. D’ailleurs, l’auteur ne doit plus pouvoir y travailler depuis quelques temps déjà je pense. Il est vrai que les conditions de travail sont difficiles, mais c’est pour la sécurité de tous, et je préfère cela que des sociétés qui feraient n’importe quoi, juste pour le profit. On le voit d’ailleurs en France aussi, notamment dans le bâtiment, il y a des règles de sécurités et ce n’est pas pour faire joli ou embêter les salariés.
[...]
https://sunread26.wordpress.com/2024/...
Extrait :
Second tome pour cette superbe série historique et presque, documentaire. J’avais quelques appréhensions à son sujet après ma lecture d’une autre série sur le nucléaire, mais je suis heureuse de constater que celle-ci était infondée. Encore une fois, elle contient beaucoup d’informations en tout genre, techniques, sociétales, etc… donc il est possible qu’elle ne plaise pas à tout le monde. Mais pour moi, c’est le meilleur moyen de découvrir les choses correctement, puisque du point de vue d’un concerné.
Pour ce tome, l’auteur avait repris le travail à la centrale, ce qui fait qu’il a fini par proposer des chapitres un peu plus courts et évoquant parfois le quotidien des travailleurs en dehors de la centrale. J’ai trouvé ça intéressant, car justement ça montre ce qu’il se passe autours également. La population qui souhaite toujours rentrée chez elle, alors que pour certains l’âge se fait sentir. Lui qui sait que le chantier va encore durer des années et qui souhaite malgré tout qu’ils puissent rentrer une dernière fois chez eux. Sans oublier les élans de solidarité qui s’estompe aussi avec le temps. Comme il l’indique, il le fait pour son propre plaisir, mais voir que l’engouement diminue semble tout de même le travailler un peu. Au final, la majorité de la population aura donc retrouvé un quotidien normal et sans intérêt pour ce qui se passe encore à Fukushima. On a beau dire, toute la population japonaise n’a pas la même mentalité. On passera sur les journalistes dont une bonne partie ne cherche que le sensationnel, mais on peut saluer le courage de l’auteur ainsi que intelligence. Puisqu’il va changer les noms des personnages et des sociétés pour ne pas les divulguer publiquement. Son manga a visiblement attiré beaucoup d’entre eux, certains étant normaux et d’autres plus originaux…
Ce qui est bien aussi, c’est qu’il prend le temps de repasser dans des lieux où il a été quelques années auparavant. Ainsi il voit l’évolution des travaux, mais c’est aussi notre cas ! Une manière assez subtile et discrète de dire qu’il y a aussi des travailleurs sur toute la zone sinistrée, toute la zone rouge. Bien sûr, ils ne doivent pas avoir les mêmes doses de radiations que dans la centrale, mais il peut tout de même y avoir des pics à proximité de zones contaminées. Le mieux pour combler les trous et saisir la situation c’est de regarder un peu des documentaires sur Fukushima, mais aussi sur Tchernobyl, puisque les conséquences sont assez similaires. L’auteur évoque aussi la nourriture en provenance de la région, il n’y a pas trop eu de soucis de ce côté-là non plus, les autorités ne plaisantant pas avec les radiations, il y avait aussi des protocoles pour ses produits. Cela va faire maintenant 10 ans et je me demande vraiment où en est le chantier, qu’elles sont les zones encore interdites, je crois que le cercle c’est bien réduit. D’ailleurs, l’auteur ne doit plus pouvoir y travailler depuis quelques temps déjà je pense. Il est vrai que les conditions de travail sont difficiles, mais c’est pour la sécurité de tous, et je préfère cela que des sociétés qui feraient n’importe quoi, juste pour le profit. On le voit d’ailleurs en France aussi, notamment dans le bâtiment, il y a des règles de sécurités et ce n’est pas pour faire joli ou embêter les salariés.
[...]
July 16, 2024
Libro de historietas con ISBN propio. Tomo 2 de los tres publicados en pack.
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