El cautiverio feliz relata las experiencias surgidas de la convivencia de un soldado español (Francisco Núñez de Pineda) y la comunidad mapuche que lo acoge como prisionero. Se considera una de las más importantes y realistas descripciones de la vida y costumbres del pueblo mapuche además de constituir una defensa de sus derechos.
Una fuente fundamental para comprender la historia de Chile, pero que sin embargo no obtiene mayor atención en Chile, ni es muy conocida, salvo de oídas, la historia de un cautivo que convivió con los mapuches al sur de la Frontera (río Biobío) y vivió para contarlo. Por tratarse de un hijo de un gobernador señalado, temido y admirado por los mapuche, fue protegido por un cacique de la furia de sus coterráneos, deseosos de aplicarle tormentos y darle muerte, tal y como los españoles hacían con los suyos. Pero el juicio de este cacique fue providencial, por cuanto consideró que podían hacer un trueque por caciques prisioneros y además el jóven no iba a olvidar el buen trato recibido.
Lo más valioso son las noticias que nos da, a comienzos del s. XVII, de las costumbres de la sociedad mapuche, desde sus creencias, rituales y ceremonias, hasta sus costumbres más cotidianas (como el baño matutino, su alimentación, su hospitalidad, etc.). El les enseña a rezar en mapudungun y se interesa por comprender la actitud beligerante de los mapuche, comprendiendo que no es por capricho sino por las reiteradas humillaciones a las que se vieron enfrentados (pone el ejemplo del "padre" Luis de Valdivia, que le robó 3 mujeres a un cacique, instándolo a vengarse con los siguientes misioneros que se adentraron en sus tierras).
En suma, una lectura imprescindible.
[Prestado por la Biblioteca de Santiago: la edición de eds. Olimpo es infame, sin notas, plagada de faltas de ortografía, pero al menos en un formato de bolsillo real]