Una entretenida biografía sobre una banda fundamental del rock chileno y sudamericano. De lectura hipnotizante, dan ganas de leerlo de un tirón. Es un feroz retrato de las personalidades y derroteros de cada uno de sus miembros a lo largo de la trayectoria de los Prisioneros. Si bien se explaya mucho más en el líder de la banda en desmedro de los otros dos músicos (tornándose en un auge y caída de Jorge González), también es cierto que su liderazgo siempre opacó a sus compañeros (no iba a ser esta la oportunidad de cambiar esa tendencia).
Por otra parte, la recreación de sus inicios resulta reveladora para entender de donde surgió esa fuerza contagiosa (descaro, libertad, rebeldía, irreverencia, modernidad, rabia, resentimiento, o como se la quiera etiquetar) que conquistó (y sigue conquistando) a tantas almas en el "pueblo al sur de estados unidos". Por más que estas páginas evidencien las contradicciones en que cayeron más de alguna vez, lo que queda fuera de dudas es el enorme genio y talento de esos 3 muchachos hechos a sí mismos, el vértigo de su propuesta y la velocidad con que todo sucedió: de hecho, cuando se disolvieron sus músicos apenas pasaban los 25 años.
Confieso que no tenía idea de las razones que llevaron al fin de los Prisioneros , aunque al volver la "democracia" a Chile, la banda estaba (seguramente) condenada a desaparecer, en cuanto su discurso contestatario habría "perdido sentido". Algo dudoso, si vemos la podredumbre que sustenta la desigualdad actual.