Después de la perfecta Nimona, quería seguir empapándome de Noelle Stevenson. En esta ocasión, tenemos a cinco amigas en un campamento de verano: Jo, April, Mal, Molly y Ripley. Ellas son leñadoras, exploradoras, divertidas, cínicas. Tenemos aventuras, yetis hipsters, gatetes, lobos de tres ojos... Recordando con nostalgia a Scooby-Doo y Los Goonies.
Un punto importante: ¡Visibilidad femenina! YESSSS. Sí, sí y sí. La mayoría de los personajes son mujeres. Hay personajes masculinos, pero son secundarios. Volviendo a las protas, son cuqui, encantadoras, adorables, pero sin llegar a ser un pasteleo cursi. A eso hay que sumarle que, al igual que en Nimona, Noelle Stevenson decide darle una patada a los estereotipos. Los cuerpos de las cinco protagonistas son distintos: altas, bajas, algunas con más caderas, otras con poco pecho, etc. Y cada una cuenta con una personalidad entrañable. ¡Ah! Además, la jefa de grupo tiene la piel oscura y la jefaza del campamento está llena de tatuajes (y suele llevar un hacha encima).
Como tema principal, el que más me conquista; la amistad. Me toca la patatita brutalmente. Ay, los amigos, qué importantes son. Por si fuera poco toda esta maravilla, hay una relación homosexual que se desarrolla de forma natural y mona, muy mona.
Leñadoras es la ganadora de dos premios Eisner (Mejor serie adolescente y Mejor nueva serie). Y con razón. Es fresca, es divertida, es buen rollera y se dedica a dar patadas a los estereotipos. Noelle Stevenson es mi nueva droga.
P.D. ¡Gatetes para todos y amistad a tope!