Zafy comenzó su carrera de escritora a muy temprana edad.
Cuando tenía 12 años, leyó Cien años de soledad y descubrió que le encantaba leer. Gabriel García Marquez e Isabel Allende son algunos de sus escritores favoritos. Un libro que le encanta es La ladrona de libros y una de las películas que nunca volvería a ver porque el final le deprimió demasiado es El niño con el pijama de rayas. Sin embargo, le encanta el cine.
Zafy es una mujer que atraviesa la treintena, vive en Lima, Perú. Actualmente estudia en la universidad y trabaja a tiempo completo, y aunque no tiene mucho tiempo de sobra, nunca deja de escribir historias, siempre tiene cosas rondando en su cabeza esperando por salir y ser contadas.
Aunque últimamente, en su mente están construyéndose constante-mente historias originales (algunas más grandes, otras más pequeñas), ella lleva muy claro que el DRARRY no lo deja de lado por nada del mundo.
Es momento de comenzar nuevas relaciones y olvidar otras. Harry y Draco ya no pelean, se comprenden, se respetan y se acompañan sin molestia alguna. La muerte permanece al acecho en todo momento y luego aparece de forma imprevista. El odio y el rechazo es la nueva guerra a enfrentar ahora que Voldemort ya no está para molestar a nadie, y también ha llegado la ocasión de demostrar si se es digno o no del destino que se espera alcanzar.
El último año lo deja a uno meditabundo y un poco melancólico, a pesar de los momentos románticos que hay entre sus páginas. Es claro que sólo se trata del drama necesario para alargar la historia, algo a lo que recurre cualquier escritor que pretende escribir una saga. Y está bien. Pero, aún así, el aire repentinamente trágico de su desenlace desanima.