Veinte relatos que dan lugar a la manifestacion erotica en su multiforme presencia: solapada, explicita, velada o sutilmente violenta cuando no cargada de un fino humor. Los relatos guardan la unidad en su tematica: prohibicion, deseo y transgresion se amalgaman para recrear las distintas posibilidades del relato erotico. El talento de Potdevin como cuentista se revela plenamente en este libro. La critica Luz Mary Giraldo, afirma: Preciso, sugestivo, culto, delicado, propone una poetica: la del arte que vuelve constantemente sobre si mismo y apela a la permanencia, no solo desde el ejercicio erudito y evasivo, sino desde el gozo mas profundo e intenso de los sentidos."
La historia de cómo di con este libro me fascina no solo por la historia en sí misma, sino porque tuve la oportunidad de decírselo al autor en persona cuando tomé unas clases con él. De adolescente acompañaba a mi padre a una chatarrería en un pequeño pueblo donde muchos de sus habitantes eran adultos mayores. Varios morían solos y tenían bibliotecas personales que lastimosamente iban a parar a esta chatarrería donde eran vendidas por kilo. Solo les interesaba el papel por el papel. Mi papá solía comprar esos kilos de papel porque ama leer como yo. En un costal, encontré libros de García Marquez sin destapar, la Odisea y encontré esta joya que me atrapó por el titulo. Cuando empecé a leer los primeros cuentos, uno sobre un fauno, me conectó la exquisita, precisa y muy erudita escritura. Ciertamente, hay una constante en Potdevin en la mitología griega. El tema del erotismo lo maneja con maestría sin caer en lugar común y va entrelazando diferentes historias, de diferentes partes del mundo y épocas. Quedé tan fascinado con esa prosa que googleé al autor pensando que era extranjero y ya estaba muerto y oh sorpresa: era colombiano como yo y estaba vivo. A partir de allí, es como para escribir otro libro...