La extraordinaria habilidad narrativa que Luisa Josefina Hernández muestra en sus obras de teatro, adquiere en la novela una dimensión "Cuando escribo novela soy libre en el tiempo y en el espacio -dijo alguna vez la autora-. Nada de productores, directores, actores… nada. Solo el texto y yo". Es así como en El lugar donde crece la hierba, novela que la Universidad Veracruzana publicó por primera vez en 1956, la protagonista ahonda en los matices más sutiles de su conflicto. Acusada de robo, vive sometida al encierro, y ese confinamiento da pie a una reflexión profunda y muy íntima que pone por escrito en un cuaderno dirigido a su primer amor. En tal ejercicio confesional da cuenta de su vulnerabilidad y progresiva anulación, ante los hombres que aparentan protegerla y de manera inexorable cierran sobre ella los muros de una prisión de la que solo podrá escapar por medio de las palabras.
154 páginas para una novela compleja. Luisa Josefina Hernandez elabora una narración poética que emula una correspondencia falsa a Enrique, amante de la protagonista, en la que ella va relatando su encierro en la casa de un amigo de su esposo, Patrick, después de ser acusada de robo. Aunque la correspondencia me parece una mera excusa, nos encontramos ante una narradora que oscila entre la locura y la cordura, envuelta en el aprisionamiento, el atormento de sus decisiones pasadas, la infelicidad que ha atiborrado su vida y el hombre no hostil, pero con cierta aura de peligro, que la alberga en su casa. Me ha encantado que toda la historia sea una reflexión entorno a lo real, a la verdad y la mentira, que el estado mental de la protagonista nos imponga imagenes bellas y reflexiones poderosas sobre el amor, la libertad y la soledad. Cada objeto que aparece, Luisa Josefina lo acomoda bien en su historia. Hay siempre un misterio. También, encuentro, una especie de retrato (desde el contexto) sobre el amor de las mujeres. El tema de la libertad de la protagonista (el riesgo de la carcel) parece ya habitarla incluso si no la encuentran: encarcelada en el hogar de otro hombre, en los sentimientos de un esposo que no estima y en el recuerdo de un amor ya derrumbado. Es una buena novela, esta pesada lo admito. Pero hermosa. Recomiendo. (Ademas hay en la narración un nosequé que me recuerda a Remedios Varo y un poquito a los diarios de Alejandra Pizarnik).
Fue una lectura que me costó trabajo descifrar ¿estoy leyendo recuerdos, fantasías, o nuestra protagonista esta cayendo en la locura? la respuesta fue: un poco de todo.
Creo que es un libro que aborda la mirada que tiene el hombre sobre la mujer, la represión e invisibilización que existe al grado de no tomarla en cuenta en decisiones que directamente le afectan a ella. Nuestra protagonista esta prisionera en sus pensamientos y sentimientos, se siente sola, desgarrada y abrumada, y no tiene a nadie que la escuche ni la acompañe, mucho menos que la entienda.
Se que hay simbolismos e ideas que se escapan de mi entendimiento, pero eso no le quita el valor que le di al texto y lo interesante que me pareció la lectura y el estilo de la autora, que dicho sea de paso es el primer trabajo que leo de ella.
5/5 Una obra maestra. Esta novela tocó mis fibras más sensibles. Josefina Hernández escribe como si recitara poesía, cada momento en su novela es sobrecogedor y no pude soltarla hasta que la terminé. A veces es un poco complicado seguir el hilo de pensamientos de la protagonista pero no resulta aburrido sino fascinante. Por favor, leanla 😭🌿👌
Este libro pertenece a la Colección Vindictas que tiene como objetivo volver a sacar a la luz grandes obras de mujeres escritoras, ya que en su momento no se les dio el reconocimiento que merecían a causa del machismo. Fue un libro algo tedioso de leer porque el lenguaje que utiliza no se asimila tan fácilmente, pero a pesar de todo, te logra atrapar en la historia. No me atrevo a hablar mucho de la historia porque necesitaría releerlo para comprender un poco más la intensiones y los simbolismos ocultos que podrían darle otro sentido. Sin embargo, considero que está muy bien escrito y vale la pena tratar de entender lo que la escritora (Luisa Josefina Hernandez) intenta expresar.
Palabras pesadas que dan cuenta de un flujo de consciencia alterado y roído (por orgullo, vanidad, hambre o angustia). El relato pelotea entre la angustia y la franca vanidad de una protagonista compleja que se ve a sí misma en una situación todavía más compleja de la que no puede salir. Los tres personajes masculinos son espejos impropios en los que ella se contempla muy a su pesar. Todo coherentemente hilvanado en una novela corta pero filosa.
Magistral registro de la soledad, el encierro y la despersonalización. Esa forma de la protagonista de colonizar los espacios masculinos que la oprimen resulta poética y sumamente interesante. Los matices que Hernández le da a esta desdichada mujer, que va entre la sumisión y la hostilidad convierten a este libro en algo muy cercano a una obra maestra. Debería ser parte del canon.
Me emocionaba mucho leer el primer tomo de Vindictas, no sabía a lo que me iba a enfrentar en cuanto a la narrativa e historia.
Una historia un poco densa, que habla del encierro, acusaciones, cotidianidad... llegó un punto en que sentí que por más que avanzaba en la historia no llegaría a nada.
Cuenta la historia de una mujer que tiene que esconderse pues la están buscando. Ella le dedica esta historia a un ex amante que tuvo, por medio de este libro que es una carta enorme, sobre su vida en escondite, que es, al mismo tiempo su encierro y su libertad. La escritura es hermosa, la historia es única, este libro es una joya olvidada. Forma parte de la colección Vindictas, que busca rescatar libros esxcelentes escritos por mujeres que fueron olvidados, y este libro no decepcionó. Es la historia de un duelo, cuando no se ha perdido nada. Es la historia de una mujer que desea su libertad, en una sociedad de los años 50, cuando ser libre sería su peor pecado. Un libro que narra una experiencia única de ser mujer. Me encantó.
“Tuve que huirte, ese último día, tuve que dejarte de pie en medio de la calle, rondando por una sonrisa socarrona, que al llegar a tus ojos se convirtió en la cero y me hizo temblar”
“Perdón… nunca he tenido nada, solo una oportunidad malograda y casual de vivir en la casa de un señor llamado Eutifrón, y esa casa me hacía notar continuamente que era de él y no mía”
“Ambulo para encontrar ese recóndito lugar de musgo, en que, sin dar lugar, a duda, ha crecido la hierba. Ese es el sitio que yo busco para estar el minuto de calma, la tregua entre el castigo y el castigo”
“Sin volver a la conciencia, recapacito para saber que el fantasma, la visión que se espera en la explanada y yo, somos lo mismo, y que el sitio donde crece la hierba, no existe para mí”
¿En cuántas cárceles estamos encerrados? ¿De cuánta creemos estar huyendo, mientras entramos voluntariamente y nos encerramos en otras? Cárceles físicas, mentales, espirituales, de diferentes tiempos y formas. Así jugando con sus personajes como con nosotros, sus lectores, Luisa Josefina Hernández nos lleva a espacios tan íntimos como los pensamientos reservados de sus personajes para contarnos un par de días trascendentales en la vida de estos 3 personajes. Que resuenan en nuestras propias vidas
El Lugar Donde Crece la Hieba de Luisa Josefina Hernández. Un libro que no pude soltar desde que empecé a leerlo. La protagonista escribe desde el encierro, le escribe a Patrick, su primer amor. Aunque comienza como una carta, es en realidad un diario, son las reflexiones de una mujer privada de la libertad. Las palabras cortan, duelen, sorprenden. No pude bajo ninguna circunstancia intuir el final y me sorprendió, a la vez, era lo que esperaba. Antes de leer el libro, creí que se trataba de una mujer débil, sometida a la voluntad de los hombres. Después me di cuenta de que era lo contrario. Una mujer demasiado fuerte e intensa. Una novela poética, difícil de leer pero extraordinaria. Definitivamente me quedé con ganas de leer más obras de Luisa Josefina Hernández.
3.5 El libro es algo pesado (de hecho tenía que parar cada cierto tiempo) pero al mismo tiempo quería saber más y creo que tiene que ver con que refleja el pensamiento de la protagonista, lo cual no es siempre lineal. Me pareció sumamente hermoso la forma poética en cómo está escrito el libro, en el que logra transmitir la angustia, tristeza, desesperación que siente la protagonista mientras recuerda y espera el transcurrir los días de su cautiverio. Aunque puede ser denso lo que más me llegó es que hace que te identifiques. Sin duda lo recomiendo. Me parece que el propósito de Vindictas es super importante al dar a conocer obras que aportan a la literatura y que sin duda El lugar donde crece la hierba no va a dejar indiferente a quien la lea.
Recomendación: tenerle paciencia a la novela y no leerla si estás atravesando una crisis de depresión/ansiedad.
Luisa Josefina escribe muy poético en esta novela. No he leído nada más de ella, pero me asombró su uso del lenguaje. La protagonista atraviesa un mar de emociones, mucha angustia, miedo y soledad, y la autora logra transmitir muy bien esas emociones con sus reflexiones y la construcción de personajes y ambientación. Incluso al final, aunque no puedo describirlo como uno feliz, sí fue liberador y lo sientes, la protagonista deja de ser una mártir y empieza a hacerse responsable de su vida. Eutifrón es un personaje muy interesante.
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La verdad se me hizo una lectura algo densa, pero eso no le quita lo interesante. A grandes rasgos, el libro trata sobre la historia de una mujer que es acusada de un robo, por lo que se encuentra refugiada en la casa de un amigo de su esposo. Durante su estancia ahí, ella se dedica a reflexionar sobre su vida y sobre los hombres que la han marcado de algún modo. Algo que me pareció interesante fue notar las relaciones de poder entre los personajes, y cómo las situaciones que vive la mujer son en gran medida producto de las relaciones que tuvo con estos hombres. Además es interesante el cómo se retrata a ella misma, pues está contado en primera persona, y podemos notar el poco valor que ella misma se daba, lo cual me parece sumamente triste 🥺
Una árida tierra en la que crece la hierba... Una mujer acusada de robo es escondida, por su marido, en la casa de un desconocido. Ahí ella entrará a la exploración de temas vitales y a la defensa de su ¿inocencia? Aunque no es así, a mí me pareció una mujer muerta, una mujer fantasma que escribe cartas de nostalgia, mientras nos cuenta, como invisible, sobre su vida, sus amantes, sus places y angustias. Un interesante ejercicio, casi filosófico, de la autora. Escritora que buscando sus propios caminos no queda muy lejos del canon, pues su propuesta discursiva puede resultar un esfuerzo de valoración de su literatura allá en los años 50. Tan así que a veces parece densa esta escritura y abrumadora, donde uno puede extraviarse en cualquier vuelta de tuercas.
La prosa de Luisa Hernández es poética: hermosa y compleja. Los simbolismos expuestos en el texto exponen un deterioro causado por la soledad, por el encierro. Bachelard expone los conceptos de la casa y del universo (la calle, la no casa), como sinónimos de la seguridad y del miedo. Lo anterior aplica perfectamente para la protagonista quien, se cree segura en la casa de Eutifrón pero que añora salir, hasta darse cuenta que la explanada ya no es igual, que ahora salir le da miedo, por lo que vivir encerrada ahí o en prisión es igual. Elige la prisión porque, como expone en el libro, ella ha vivido desde la imagen de otros, sin identidad, muerta, por lo cual es un espacio perfecto para ella.
Comenzamos en el club la lectura de la colección vindictas. Si te interesa participar manda un mensaje a IG @unrincondelectura.amx o mail urdl.admin@gmail.com.admin
Si no has leído a Luisa Josefina Hernández, esta puede ser una buena lectura de inicio. No esperes una trama rápida; aquí la intensidad viene del detalle, de la forma en que los personajes resisten la soledad y de aquello que nadie dice pero se advierte.
al huir, buscamos distanciarnos de casa, ilusoriamente creyendo que nos libraremos de nuestra propia esencia, que hallaremos refugio, lo que sea que signifique eso. sin embargo nuestra sombra nos sigue sin importar el lugar al que pretendamos escapar. “uno va consigo mismo adonde vaya, y huir muchas veces significa destrozarse en otro lugar”
Una novela en donde el espacio habitado por el personaje principal te hace sentir la soledad y desilusión. Es una novela oscura, pero extraordinaria, con pasajes poéticos que ofrecen revelaciones existenciales. Y vaya qué manera de narrarse el personaje principal a través de una carta a su amante que nunca será entregada.
La premisa me pareció muy interesante lo que pudo elevar de más las expectativas. Sin embargo, tiene puntos fuertes como el estilo de la autora.
Si bien la narrativa me parece buena, en algún punto se me hizo pesada. Me costó terminarlo a pesar de que necesitaba saber qué sucedía con la protagonista. El libro no fue para mí, pero me parece bien hecho.
Es una novela complicada de leer, recomiendo ir lento pero seguro. Durante un tramo largo, no entendí hacia donde se dirigía la historia, pero aquí se hablan de sentimientos profundos, de soledad, abandono, depresión, pero a pesar de ello, de seguir siendo humano, encontrar las cosas buenas dentro de todo el caos o de la locura.
La manera de describir las emociones del personaje principal es sorprendente. la desesperación, tristeza e incertidumbre narradas desde la íntimidad me llevaron por un viaje introspectivo que pocas veces he podido tener en la lectura.
Mucho pensar mucho hablar sin decir NADA me pierdo en todas las escenas no logro siquiera imaginarme una escena cuando ya está hablando de algo más que al parecer no es relevante ni comprensible.
Un personaje que vive encerrado mentalmente en una acusación verídica. Este suceso la orilla a vivir en una casa al lado de un guardián moralista, una cárcel que no soportará y por lo cual nuestro personaje preferirá salir de sí y enfrentar su realidad.
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Me encantó! Creo que los libros que más disfruto son aquellos en que hay cierta proximidad con la narradora. Hay algo, aún no lo descifro del todo, que me hizo sentirme cercano a la historia y sobre todo al dolor de la protagonista. Gracias colección vindictas por rescatar obras así.
La narrativa es sutilmente filosófica. Coloca poco a poco los elementos sobre la mesa y al final puedes ver un todo, de lo que representa ser mujer las cosas que observamos y pensamos. Fue una lectura que me costó trabajo pero el último capítulo le dio sentido a todo.
Una novela sumamente interesante que aborda la condición de la mujer mexicana durante el siglo XX. A través del encierro de una mujer y de sus frecuentes monólogos, uno va adentrándose en su historia y en las situaciones que ha atravesado para poder entender más su situación actual.