La casa de usted y otros viajes es el último de los tres volúmenes en que Guillermo Sheridan agrupó la obra periodística de Ibargüengoitia. Como en los anteriores, los protagonistas son el ciudadano inerme que intenta infructuosamente acostumbrarse a los caprichosos designios de un gobierno empeñado en hacerle la vida de cuadritos, el perplejo viajero que descubre las manías idiosincráticas que conforman los arraigados prejuicios nacionales y el propio autor que examina, a la luz de su experiencia como administrador de un rancho familiar en el Bajío, algunos efectos devastadores de la reforma agraria.
Jorge Ibargüengoitia Antillón was a Mexican novelist and playwright who achieved great popular success with his satires, three of which have appeared in English: Las Muertas (The Dead Girls), Dos Crimenes (Two Crimes), and Los Relámpagos de Agosto (The Lightning of August). His plays include Susana y los Jóvenes and Ante varias esfinges, both dating from the 1950s. In 1955, Ibarguengoitia received a Rockefeller grant to study in New York City; five years later he received the Mexico City literary award.
25 días y 362 páginas después. Una serie de artículos de mi autor mexicano favorito.
La compilación abarca una introducción a que es México, el proceso que pasó México, los viajes que pasó por Europa y África, y finalmente de cómo debe ser un extranjero acá.
Los disfruté montones, intenté darle sabor aunque al final me desesperé. Es recomendado para todos, incluyendo mexicanos y extranjeros.
Me sigue impresionado como se mantienen ciertas cosas (buenas y malas) después de treinta años.
Recopilación de textos periodísticos del autor, centrados principalmente en la vida de la Ciudad de México de los años setenta, relatos de viajes tanto nacionales como internacionales y la percepción de los extranjeros hacia los mexicanos. Las notas son cortas, y hacen notar el característico sentido del humor del autor, sin embargo las que corresponden a las crónicas del extranjero, sobretodo las últimas, más que humorístico me pareció un poco prejuicioso e incluso artificial, quizá por qué ya la nostalgia estaba ganándole, o el cansancio del viaje, o tal vez por qué ya estaba un poco harto de escribir dichas notas pensando en los lectores (el último artículo de esta sección, donde se despide de "El excelsior me pareció de lo mejor del libro).
El libro en términos generales me gustó, siempre disfruto leer notas periodísticas de otros tiempos para entender cómo se vivía en ese tiempo y comparar que cosas han cambiado y que cosas no. Los lugares que visita son desde Acapulco, Veracruz, Xilitla y Guanajuato en el ámbito nacional y en el internacional son Washington, Nueva York, Barcelona, Londres, Paris, El Cairo y Venecia. El toque de estás notas es que en vez de relatarnos lo que todo mundo conoce de dichos lugares, son las anécdotas e inconformidades de sus viajes (la comida que no le gusta, los cuartos de hotel sin baño, los malos entendidos producidos por la barrera del lenguaje, las "malas costumbres" de los otros lugares, etc.) Y hacen parecer que detrás del glamour de un viaje al extranjero en realidad estos lugares tienen, si no los mismos, horrores que lo hacen comparable con México. También relata cosas que le gustan, pero son las menos y siento que en ese ánimo de desenmascarar esas costumbres, el libro adquiere un tono wue más que cínico es quejumbroso. Quizá lo mejor sea leer el libro por fragmentos más que todo de corrido.
De las crónicas nacionales me impresiona que a pesar de tener casi 60 años algunas de las notas, los mismos problemas de fondo persisten pero con algunos toques de modernidad. El tráfico y el transporte en la ciudad, los asentamientos irregulares y la pretensión de varias zonas y gobernantes y sobretodo la ineficacia del gobierno a dar soluciones (bueno, pues 60 años con los mismos problemas es un duro testamento de esto último). Hay dos series de artículos que brincan, el primero nos habla de las consecuencias de la reforma Agraria después de la revolución, pues su familia tenía una hacienda que durante un tiempo el autor manejo, y la segunda es la falsa idea de que el mexicano es una raza, más no una nacionalidad.
A pesar de todo, el autor era un columnista brillante, sagaz y perceptivo, con humor muy ácido y sutil producto de una época distinta a la nuestra. Creo que en la actualidad estás notas jamás se hubieran publicado pues algunas podrían ser consideradas misóginas o racistas. A pesar de todo, creo que vale la pena echarle un ojo. De los volúmenes recopilatorios creo que este es el más extenso y por la temática es el más diverso, sin embargo lo mejor, en mi opinión, es no leerlo de golpe, si no leerlo de forma esporádica. Recomendado para quien no se ofende fácilmente, y quiere una perspectiva cínica de las cosas, además de una fotografía de como algunas cosas nunca cambian.
Una de las personas más ingeniosas que ha existido (y uno de mis 10 autores favoritos) fue Jorge Ibargüengoitia. Cualquier material escrito por él es absolutamente recomendable, especialmente las novelas. Es un privilegio que hayan vivido mexicanos así. Lo perdimos demasiado pronto!
Un libro entretenido que recopila artículos escritos en los años 70, los cuales me evocan historias que escuché de mis padres y algunas vivencias de mi niñez. Ibargüengoitia escribe con frescura y desparpajo, un estilo que probablemente hoy sería considerado políticamente incorrecto. Aunque disfruto mucho leerlo, prefiero sus libros de narrativa sobre esta colección de artículos. Aun así, es un placer reencontrarse con su mirada aguda y humorística del México de aquella época.
Los textos de Ibargüengoitia son atemporales. En esta recopilación, mi favorito ha sido “<>. La frase donde asegura que “la nostalgia mexicana es precisamente estomacal” resume de la mejor manera cómo nos sentimos los mexicanos que vivimos en el extranjero. Este libro le sacará una sonrisa a quien lo lea, y a pesar de la distancia en años, se sentirá identificado.
Jorge Ibargüengoitia es garantía. Este libro recopila sus artículos periodísticos. Valioso testimonio histórico de un México que fue, visto bajo la aguda mirada de un extraordinario escritor. No es mi favorito de él, porque me gusta más su veta como novelista. Sin embargo, disfruté de estas páginas y reconocí un país que se nos fue.
Ibargüengoitia is definitely the best Mexican writer when it comes to pointing out the irony of Mexico and the irremisible Mexicanness that we carry within ourselves when we go overseas. Not too long ago, I read an interview with his widow, Joy Laville, in which she pointed out that he was madly in love with Mexico. This is common to every Mexican: we can rant about what we hate about our country for days in a row, but we love it, as Craig Ferguson said, beyond reason.