En la vida de dos hurgadores, el Cholo y la Chola, Martín Lasalt encuentra una experiencia conmovedora del absurdo, la piedad, y el lenguaje. Después de ganar el Premio Lolita Rubial con La entrada al paraíso, en esta nouvelle Lasalt consolida su novedad en las letras nacionales: un modo original de dar la realidad por sus alucinaciones, capaz de desplazarse por el humor y la angustia con la imprevisible libertad que cultivaron en el pasado Felisberto Hernández y Mario Levrero. El aliento de Lasalt es más sensible a las condiciones sociales y el lector de Pichis hallará muchos espejos, ironías y paisajes reconocibles de la vida montevideana, virados por una potente imaginación y tan eficaces recursos expresivos que, como anuncia el acápite de la obra, más que de un relato, se trata de un acontecimiento mental, una pequeña saga enloquecida por una realidad que no se deja atrapar de otro modo. Este libro agrega también una sorpresa. Cuando el realismo parecía agotado, la tradición fantástica le tiende una mano y legitima una nueva manera de narrar.
Lo leí de un tirón como sugiere el autor. Siento que estoy exhausta, la historia me golpeó, en la nariz, diversas veces. He sacado algunas anotaciones, muchas diría yo, por lo tanto les hablaré de él en el blog
Aveces un libro corto puede decir mucho, y este es un ejemplo claro. Pichis es el segundo libro publicado por Lasalt y es sumamente original, divertido, crudo, oscuro y dramático. Con una visión sensible a los problemas sociales que nos rodean, y una forma sumamente entretenida de abordarlos. Pichis cuenta la historia de El Cholo y La Chola, dos "pichis" que viven en las calles de Montevideo, pero lo cuenta de una forma plagada de fantasía, de surrealismo y delirios, que uno asocia a el estado mental de los personajes, como tratando de afianzar la idea que nos quiere transmitir el libro por dos vías diferentes. Es un libro que se lee rápido, lo devoras, no podes parar de leerlo, y cuando lo termines te va a encantar, creeme, y si podes, dale una chance.
Lo leí de un tirón como aconseja el autor. Incomoda, es crudo, es real. Los pasajes por las alucinaciones y la realidad son muy buenas. Te lleva y te trae de vuelta.
"La vida es una sola, dijeron después a otros conductores, como para quedar bien mientras pedían plata, aunque no veian de qué manera la vida podia ser una sola, si ellos habian vivido un lote"
Ambientada en Montevideo, Uruguay aunque podría ser en cualquier parte y ser cualquiera sus protagonistas, en este caso una pareja el Cholo y la Chola, dos personas que por circunstancias de la vida, por tomar decisiones erróneas, porque la vida les dio la espalda o porque tuvieron la mala suerte de cara terminan viviendo en la calle, de la caridad y de lo que pueden sisar
Acostumbrados ya a ser un desecho de la sociedad y sentirse inferiores no son capaces de volver a lo que eran antes. La miseria, el alcohol, las drogas, terminan pasando factura y aunque existan medios y ayudas estatales hay quienes no pueden reinsertarse en la sociedad.
Esta novela nos habla de ese escalón que separa, de ese odio que va creciendo en los más desfavorecidos, de esa línea que se cruza pensando "a mí no me va a suceder" y de que cuando pasa y bajas no existes, nadie te ve, no importas.
A pesar de toda este entorno de tristeza y miseria, también existe un amor, el de esta pareja que se ayuda, que comparten, que sueñan, ríen y que no pueden vivir uno sin el otro, por eso se cuidan y sufren solo de pensar que alguno falte
Una novela corta con muchísimos párrafos certeros que nos habla de la vida y sus reveses, con muchos modismos pero que dentro del contexto se entienden perfectamente y que alerta sobre lo fácil de caer al abismo en el que viven los Pichis
Es una historia corta, dura, cruel, triste y realista pero con algunas dosis de humor que te harán reflexionar sobre el entorno que nos rodea y del cual no queremos prestar atención. Lo pasamos por encima, lo discriminamos, hacemos oídos sordos y la vista hacia otro lado porque no los queremos, esa es la verdad.
Una cruda realidad vista de una manera diferente, pareciera que fuera hasta caricaturesca pero es algo que existe.
De fácil lectura, muy ágil de leer, capítulos cortos que se pasan volando, una trama que engancha, personajes a los cuales logras tenerle empatía por momentos y en otros quieres que reaccionen y hagan algo con sus vidas de una vez por todas.
Vale la pena conocer una historia diferente que te provoca variados sentimientos y reflexiones.
Hice caso y lo leí de un tirón ; aunque no me lo hubiera propuesto igual habría resultado así porque está muy bueno y te atrapa. Al principio tuve miedo, porque me pareció que el Cholo y la Chola pintaban como personajes medios boludos , aniñados. Y nada que ver , adquieren tremenda fuerza conforme pasan las páginas. Y nada , me dejó esa mezcla que no sé si quiero llorar o qué , te pega un par de piñas y se terminó el libro.
Al principio (primeras 5 páginas porque es una novela corta y avanza a gran velocidad) no conecté nada con el estilo del autor. Después de esas 5 páginas logré entender lo que quería transmitir, esa sensación de dejadez y falta de importancia con la que a la vez está dejando constancia de una realidad. Me encanta cómo se estructura la novela, puesto que la historia va hilada por las cosas que encuentran al principio de cada capítulo dos indigentes (pichis) en la basura. Es un libro muy recomendable y que se lee en lo que te dura un café largo.
Todo está bien en Pichis, la estructura, la temática, el abordaje de los personajes, la velocidad, la cadencia y la calidad de la prosa. Un universo ficcionado pero no tanto, tan real que duele, interpela al lector incomodando con humor e ironía. Fabuloso.