La mayoría de las personas confía en encontrar en su pareja la principal fuente de apoyo e intimidad, alguien con quien llevar a cabo sus proyectos vitales y su desarrollo personal. Por eso, cuando las expectativas se frustran y los conflictos se repiten, se genera una honda insatisfacción y se sucede una amplia variedad de problemas, tanto entre los cónyuges como en los hijos que puedan tener en común o en otros familiares, como hermanos, padres, etc. Vivir problemas de pareja resulta, en ocasiones, mucho más doloroso y difícil que sufrir una enfermedad grave. La terapia integral de pareja (TIP) es una intervención bien contrastada empíricamente que pretende ayudar a las personas a recuperar su satisfacción marital. A diferencia de otros modelos, este enfoque terapéutico integra –y de ahí su denominación– las técnicas tradicionales de intercambio de conductas positivas, entrenamientos en comunicación y en solución de problemas, con las más novedosas estrategias de aceptación y tolerancia, lo que lo sitúa como la terapia contextual más adecuada para afrontar los problemas de pareja.Jorge Barraca Mairal es doctor en Psicología. Especialista en Psicología Clínica. Profesor titular en la Universidad Camilo José Cela.
La propuesta de Barraca no está mal pero tampoco ofrece nada excesivamente revolucionario. Las dos técnicas estrella que propone no son más que un refrito de otras técnicas y ni siquiera explica los principios de aprendizaje detrás de ellas.
Obviamente funcionar, funcionan. Creo que es una forma muy útil de enfocar la terapia de pareja, y sobre todo muy amigable para los consultantes...
... pero esto es lo de siempre con las terapias de tercera generación: mucha palabra, mucha metáfora que suena bien, pero poco control de la base teórica que las sustenta (el análisis de conducta), que es, al final, lo que nos da la libertad de crear cuantas técnicas queramos.
me ha ayudao mucho a introducirme en esta terapia y recopilar estrategias y diversas situaciones ante las q t puedes encontrar en la terapia de pareja muy útil y muy contextual :)
Este manual es bueno, pues para mí ha logrado el cometido de introducirme y formarme en este tipo de terapia de pareja.
He leído otros textos del autor y Jorge Barraca siempre hace un excelente trabajo, me parece un autor obligatorio de cara a informarse sobre terapias contextuales.
El manual se divide en dos partes, una de desarrollo teórico y la otra de práctica e intervención. La parte teórica cumple su cometido y a mi parecer se queda en lo justo y necesario para ir a lo que es la parte interesante del manual, que es la de intervención. Respecto está parte, se hace un buen desarrollo paso a paso y con bastante claridad del proceso tanto de evaluación como intervención y de las técnicas propias de esta terapia.
Para mí, el mayor defecto del manual es uno muy típico por desgracia de otros manuales también de terapias de tercera generación o contextuales: el echar en falta más explicaciones funcionales. No te digo que sea un manual como el de Froxan, pero se hubiese agradecido, que tras cada técnica o desarrollo teórico se hubiese explicado los procesos de aprendizaje subyacentes. En algún momento se menciona que x técnica evoca a x proceso, pero pocas veces se desarrolla y me parece una pena. Eso me genera cierta sensación de que el manual está incompleto, de que para entender a detalle lo que se propone hay que ir contrastado con otros textos.
Me parece muy importante que los manuales de terapias contextuales tengan este enfoque funcional, si no, ¿cuál sería la diferencia con la TCC? Por algo se crearon estás terapias, críticas con el alejamiento de la TCC de los principios. Si se alejan de estos principios, ¿qué hará a estas terapias diferentes de la TCC?, ¿el hablar de aceptación?
Por lo demás, el manual cumple su propósito y si investigas los procesos subyacentes, a la par que se va leyendo, se logra una experiencia bastante completa. Le pongo 4/5 por lo anterior, pero si hubiese ignorado eso, sería un sólido 5/5.
Así que sí, lectura muy recomendable y con una terapia idónea por su respaldo empírico.
Muestra un cambio de paradigma al buscar la aceptación (comprensión del comportamiento del otro miembro de la pareja) al considerar su historia personal, enfatiza la relación empática, la aceptación de las diferencias, más que buscar el cambio conductual perse. Aunque el planteamiento es interesante, a la hora de describir la técnicas de intervención, estas se quedan cortas. Aunque refiere evidencia científica de la eficacia de la Terapia Integral de la Pareja, las técnicas siguen siendo las tradicionales de la terapia cognitivo conductual, sigue recurriendo a la comunicación asertiva para tratar de generar empata entre la pareja, el juego de roles para desarrollar habilidades de comunicación y la exposición a los estímulos aversivos en la relación de pareja.