Recorrido por una obra que comenzó en el poeticismo y en las ansias juveniles por desentrañar la secreta maquinaria de la poesía y desembocó en una impecable y poderosa voz que se ha expresado en los más variados el amor descarnado, la antisolemnidad, la persecución de la esencia de las palabras, la soledad y la búsqueda filosófica. Temas que encuentran su símbolo estructurador en el tigre, presencia que recorre las estancias de la poesía de Lizalde con su desgarramiento y sus ansias de vencerlo todo. Esta segunda edición se aumenta con los libros más recientes del autor, recopilando, así, medio siglo de trabajo poético.
La poética de Lizalde, después de su etapa como poeticista, es quizá de mis favoritas dentro de la producción mexicana. La crudeza, la sensualidad, el erotismo, la voz social, todo lo que compone el grueso de su obra se encuentran tratados de una manera excepcional.
Estuve más de medio año poquiteándome esta antología del gran Eduardo Lizalde. Al final, me quedo con impresiones muy dispares (así como me ha pasado con casi todos los poetas mexicanos de su generación que he tenido la fortuna de leer). En esta antología encontrarás libros extraordinarios (como el ya clásico "El tigre en la casa"), aburridos, de plano malos, graciosos, subversivos, copias desafortunadas de Baudelaire y copias afortunadas de Baudelaire. En fin, aquí hay de tocho morocho. Éntrele, marchante, que de seguro al menos un par de versos le gustan.