Peu d'artistes ont eu autant que Hermann Broch la conscience d'avoir un message important à communiquer à leurs contemporains. Et c'est à travers ces écrits si divers, parmi lesquels ceux, fondamentaux, consacrés à Hofmannsthal et à Joyce, que le romancier de La Mort de virgile nous fait partager sa vision du monde : celle qu'en offre la littérature quand elle est capable de s'engager dans la direction du mythe, se précipitant dans la profondeur des antinomies de l'homme afin de le conduire à une sorte de purification, à l'identification avec lui-même.
Broch was born in Vienna to a prosperous Jewish family and worked for some time in his family's factory in Teesdorf, though he maintained his literary interests privately. He attended a technical college for textile manufacture and a spinning and weaving college. Later, in 1927, he sold the textile factory and decided to study mathematics, philosophy and psychology at the University of Vienna.
In 1909 he converted to Roman Catholicism and married Franziska von Rothermann, the daughter of a knighted manufacturer. This marriage dured until 1923.
He started as a full-time writer when he was 40. When "The Sleepwalkers," his first novel, was published, he was 45. The year was 1931.
In 1938, when the Nazis annexed Austria, he emigrated to Britain after he was briefly arrested. After this, he moved to the United States. In his exile, he helped other persecuted Jews.
In 1945 was published his masterpiece, "The Dead of Virgil." After this, he started an essay on mass behaviour, which remained unfinished.
Broch died in 1951 in New Haven, Connecticut. He was nominated for the Nobel Prize and considered one of the major Modernists.
En una oportunidad, una profesora me comentó que uno de los mejores libros de su biblioteca era una antología de conferencias y ensayos que se había publicado hacía muchos años en España y cuyo autor era un literato austríaco. Había que probar suerte, así que le pregunté si por casualidad no se refería a ‘Poesía e investigación’, de Hermann Broch. Ella asintió y lxs dos alucinamos con la azarosa y feliz coincidencia.
La obra, que se había publicado en 1974 por Barral Editores, cuenta con el excelente trabajo de Ramón Ibero, a la vez prologuista y responsable de volcarlo al español; además de con la admirable “Introducción” a cargo de Hannah Arendt, una de las grandes admiradoras de Broch. ‘Poesía e investigación’ compila parte de la faceta ensayística (sobre todo filosófica y literaria) del autor de la ‘Trilogía de los sonámbulos’, igual de lúcida y sugerente que el resto de sus libros.
Quizás compartir los principales elementos del índice ayude a hacerse una idea:
I. Hofmannsthal y su tiempo II. James Joyce y el presente III. Cosmogonía de la novela IV. Herencia mítica de la novela V. El estilo de la era mítica VI. Consideraciones en torno a ‘La muerte de Virgilio’ VII. Algunas consideraciones en torno a la filosofía y técnica de la traducción VIII. Algunas consideraciones acerca del problema del ‘kitsch’ IX. El mal en el sistema de valores del arte
Si hago memoria, el primer libro de Broch que leí fue ‘La muerte de Virgilio’, animado por los elogios de George Steiner, que consideraba al literato austriaco el segundo mejor novelista de su tiempo, solo a la zaga de James Joyce. Y después he leído todo lo que se ha publicado en España. Sirva la ocasión para recordar la grandeza de un autor que no solo cultivó la ficción y el ensayo, sino que compuso igualmente poemas bellos y clarividentes: el sello madrileño Igitur los publicó en una preciosa edición bilingüe bajo el título ‘En mitad de la vida’.
Es posible que en 2031, cuando los derechos de Broch salgan a dominio público, podamos volver a ver ‘Poesía e investigación’ en librerías, pero mientras hay que conformarse con las últimas oportunidades que ofrezcan Iberlibro y la Cuesta de Moyano, en Madrid, donde lo vi a la venta por última vez.
Sigamos leyendo a Broch, “el poeta contra su voluntad”, en palabras de Arendt.