What do you think?
Rate this book


"LA CASA DE REPOSO
La madre superiora miró hacia el cielo como buscando una señal divina, y en sus ojos desvelados de oraciones reverberó cristalina una lágrima.
- ¿Y dice usted que el viejo profesor se niega a ir a misa, hermana?
- Así es, reverenda. Y maldice y ofende a María Santísima.
- No importa, hermana. Llévelo entonces a dar un paseo por el huerto.
- Sí, reverenda.
- Hermana ...
- ¿Sí, reverenda?
- Que parezca un accidente."