Apocalipstick compila una treintena de ensayos en el estilo inconfundible de Carlos Monsiváis. Una lectura divertida y una profunda catarsis, que tendrán que agradecer los lectores cuyo karma hizo que les tocara vivir aquí, en la más azotada. Partiendo de catastróficas estadísticas y hechos aberrantes, el mejor cronista de México hace un registro minucioso y satírico de la vida en el DF y la zona conurbada durante los primeros años del siglo XXI y especula sobre lo que les espera a sus habitantes. "Se informa a los habitantes del planeta a consecuencia del cambio climático muy pronto se iniciará el conteo regresivo y la humanidad entrará en su fase terminal. Sin embargo, y por fortuna, en vísperas de la catástrofe, les ofrecemos la gran el lipstick que hará que se enamoren del color como casi nunca lo hubieran visto, un color incendiario por sus pigmentos puros y con la sensación cremosa que deja su néctar de miel nutritivo. ¿Qué más quieren? Y todo esto a unas horas de que la humanidad se desvanezca. Acudan al fin de la especie con labios flamígeros, los propios del beso de la despedida." La crítica ha "Monsiváis escribe en Monsiváis (estampas y viñetas ilustrativas, testimonios de cuerpo presente, vívidos retratos, paráfrasis, crónicas interpretativas, parábolas (des)moralizadoras, fábulas (anti)ejemplarizantes, percepciones originales, visiones enriquecedoras, revisiones nostálgicas, descripciones del "relajo" y el "desmadre"). Esta narrativa indaga en el reordenamiento de las mentalidades y los cuerpos de los habitantes de la ciudad de México alentado por las industrias culturales durante el siglo viejo y el cambio de milenio" -Alejandro de la Garza, Nexos-
Escritor y periodista mexicano, cronista de la Ciudad de México.
Desde muy joven colaboró en suplementos culturales y medios periodísticos mexicanos. Estudió en la Facultad de Economía y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, y teología en el Seminario Teológico Presbiteriano de México. Gran parte de su trabajo lo publicó en periódicos, revistas, suplementos, semanarios y otro tipo de fuentes hemerográficas. Colaboró en diarios mexicanos como Novedades, El Día, Excélsior, Uno Más Uno, La Jornada, El Universal, Proceso, la revista Siempre!, Eros, Personas, Nexos, Letras Libres, Este País, entre otros. Fue editorialista de varios medios de comunicación.
La crónica y el ensayo forman la mayor parte de su obra literaria. También escribió cuentos, fábulas y aforismos entre otros géneros literarios. En su Autobiografía (escrita a los 28 años de edad), escribió: «acepté esta suerte de autobiografía con el mezquino fin de hacerme ver como una mezcla de Albert Camus y Ringo Starr». Una de las principales características de su obra es el humor ácido, la ironía y la sátira política. En su columna «Por mi madre, bohemios» (que se editó por décadas en diversas publicaciones del país) compiló declaraciones de políticos, empresarios, representantes de la Iglesia y otros personajes de la vida pública, satirizando su ignorancia o de su visión limitada del mundo y exhibiendo la demagogia de la clase gobernante en México.
De entre sus libros destacan Días de guardar (1971), Amor perdido (1977), Nuevo catecismo para indios remisos (1982), Escenas de pudor y liviandad (1988), Los rituales del caos (1995), Salvador Novo. Lo marginal en el centro (2000) y Aires de familia. Cultura y sociedad en América Latina (2000), entre otros. Entre los múltiples galardones que recibió se encuentran el Premio Nacional de Periodismo, el Premio Mazatlán, el Premio Xavier Villaurrutia, el Premio Lya Kostakowsky, el Premio Anagrama de Ensayo y el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo).
Disfruté mucho este libro de Monsiváis; como es característico de su estilo, hace uso del humor, la ironía, una mirada crítica y una memoria prodigiosa. Hace una remembranza de la ciudad de México, sus costumbres, habitantes y épocas.
At first this book was kind of difficult for me to read the language or the way the author is speaking throughout this book is kind of hard to catch on at first. I had to look up reviews and I saw one on from the UNAM and after that I totally understood his point of view. It is a very interesting book that talks about all the historic events that happen in Mexico City from the early 20s all the way to the 2010 approximately and I learned so many things about the history of Mexico City and the history of Mexico that even though it was kind of difficult to read through, I finished reading it.
You do have to have a a good sense of humor and see these events in a sarcastic form, if you love history and the sarcastic side of speech then this is the book for you.
Es un libro que tengo que releer en años posteriores cuando cuente con mayor madurez y experiencia literaria. Actualmente me resulta un libro poco atrapante que me anima mucho a la distracción cada 5 segundos. Contiene un par de temas que son mucho de mi interés y de los que estoy bastante enterada (los únicos a los que les puse real atención en todo el libro). Muchos otros de los temas los leí muy superficialmente al no tener el conocimiento suficiente para la compresión del punto de vista. Me gusta el sarcasmo con el que se tocan las situaciones y el cómo en nuestro intento de no ser tercermundistas, nos llevamos al carajo situaciones importantes.
Me desesperó un poco. En lo personal no me gustan mucho las crónicas o esta manera particular de escribir. Sé que los temas son interesantes, pero no me enganchó ni me atrapó como otros libros.
Largo viaje por la ciudad de México, de varias décadas y con los temas tan diversos como los que puede contener una ciudad semejante. Me costaron trabajo los primeros ensayos, más por la falta de costumbre de leer ensayo o propiamente de leer a Monsiváis, pero poco a poco me fueron resultando más interesantes. Algunos curiosamente muy vigentes, como la marcha contra el desafuero de López Obrador; otros muy localizados como los del zapatismo o los dedicados a décadas específicas de la ciudad, otros más sencillamente perennes, como los de la habitabilidad de la ciudad o los de las cantinas. Vale leerlo, quizá revisitarlo en otro momento.
No lo terminé. No entiendo mucho de lo que intenta mostrar el autor, pero sí me gustó el tipo de humor y solo entendí algunos guiños y chistes porque soy mexicana y he visto cómo es el día a día en México.
Utiliza un lenguaje sarcástico e incluye referencias religiosas que no me gustaron para nada. No sé si Carlos Monsiváis sea el tipo de autor que me encante leer, pero me alegro que algunos puedan entender su humor y les guste conocer México desde otro punto de vista.
Uno de sus ultimos libros. Todavía alcanzó a hablar, en su forma peculiar de escribir, sobre el internet, youtube en sus inicios y el messenger, lo que nos gusta y atrae a nosotros los mortales.
Libro obligado para a los que nos gusta como escribe uno de los más grandes cronistas que vivió en México.
Interesante, más para un alma lectora chilanga, pero sobre todo, divertido. Para esto deberían de servir todas las crónicas citadinas, para respirar con indiferencia el aire nauseabundo de la megalópolis más excéntrica y ajetreada, y no sentirse deshauciado y golpeado por el tiempo y el espacio mexicano. Carlos Monsiváis algo tiene que cae muy bien.
Está muy bueno, dénselo. Solo que hay algunas partes en las que Monsivais exagera, especialmente en el tema del metro y aparentemente bajo sus ojos, los defeños somos increiblemente promiscuos ( ajem.... ). Cuántos caben en un chingo ? Descanse en paz Carlos Monsivais.
Aunque por momentos puede ser tedioso, en términos generales es muy entretenido. Una fotografía de lo que es lo mexicano. Especialmente trascendente si vives o has vivido en la Ciudad de México