El retorno del famoso bandoneonista Juan Kosic a su tierra natal en la Pampa argentina, quince años después de haberla abandonado, tiene un propósito no revelado en primera demostrar, y acaso reafirmarse, como un hombre que logró el éxito pese a los malos augurios de su madre. El plan secreto, que pasa por alojarse en la pensión que ella regenta, se precipita sin embargo en un acontecimiento marcado por la fatalidad de un destino errático. Lo que a simple vista pudiera parecer como una venganza o ajuste de cuentas, poco a poco se va revelando como algo más una historia sobre las decisiones que tomamos y nos cambian para siempre, sobre incertidumbres respecto a destinos que creíamos previstos y que nunca transitamos y los efectos de la emigración en las relaciones familiares. En Moravia, Marcelo Luján se revela como un escritor de inusual pericia narrativa, al saber combinar la anécdota central, que mueve la historia a un buen ritmo, con otros temas de fondo como la identidad real de las personas, el perenemente conflictivo regreso al lugar de origen y la siempre esquiva naturaleza humana, elementos que conforman esta enigmática novela, que confirma a Marcelo Luján como uno de los narradores fundamentales de la nueva literatura latinoamericana.
A principios de 2001, Marcelo Luján se radicó en Madrid, donde trabajó como periodista y coordinador de talleres literarios. Ha publicado Flores para Irene (2004), En algún cielo (2007), El desvío (2007), La mala espera (2009), Arder en el invierno (2010), Moravia (2012), Pequeños pies ingleses (2013) y Subsuelo (2015), además de una docena de cuentos en antologías de varios países. Parte de su obra ha sido seleccionada en campañas de fomento a la lectura, traducida a otras lenguas, y distinguida con los premios Santa Cruz de Tenerife, Ciudad de Alcalá de Narrativa, Kutxa Ciudad de San Sebastián de Cuento en Castellano y Ciudad de Getafe de Novela Negra. Entre otros galardones obtuvo la Segunda Mención en el Premio Clarín de Novela 2005.
(CAT) Brillant, sórdid, bell. Una petita meravella. Fes-te un favor i llegeix-la. (ESP) Brillante, sórdido, bello. Una pequeña maravilla. Hazte un favor un leela!
Antes de Moravia, había leído Subsuelo, novela del mismo autor que me encantó; más que nada, me había gustado mucho el estilo que le imprimió al libro. Una estructura compleja, pero al mismo tiempo hipnótica y cautivante.
En esta última novela (que es anterior a Subsuelo) nunca pude engancharme con la trama. Me pareció aburrida, bastante intrascendente, y encontré varias cosas en la prosa del autor que no me convencieron para nada. Metáforas que caen en lugares comunes, donde quizás no deberían estar. También algunos recursos que intentan ser "innovadores" (como eso de cortar la frase a la mitad y empezar la siguiente con "que"; es decir, partir esa subordinada y ponerla como si fuera una frase aparte) pero resultan totalmente forzados. Por lo menos a mí me expulsaron de la lectura. La mitad del libro es más o menos una preparación para el hecho puntual que desata el núcleo de la acción; esa primera mitad es lenta, demasiado descriptiva. Y cuando llega ese hecho, es inverosímil y apurado. Una lástima, porque tenía expectativas por todo lo que me había gustado en Subsuelo. Intentaré nuevamente con la otra novela de Luján que tengo para leer.
Vaya sorpresa... Un libro que me ha sacado de una crisis lectora, que me ha sacudido con su prosa y su trama. No quiero contar de más: una novela de menos de 200 páginas cargada de fuerza, que con dos partes muy distintas mete al lector en la historia de un músico que regresa a casa.
Започна доста добре, но дългоочакваният момент беше провален. Все едно нещо липсваше. Краят на книгата е добър, но самата кулминация изглеждаше незавършена и скалъпена доколкото да мине номера.
Сюжетът като замисъл е доста добър. Искаше ми се темата за човешката гордост да беше разгледана под психологическа гледна точка, а не само на повърхността.
Описанията на героите може да бъдат добри, но пак нещо липсваше. Един психоанализ не може да им направиш хдд
Puedes leer 1000 páginas de un libro con indiferencia o puedes leer 176 con asombro, expectativa, congoja y un nudo cada vez más fuerte en el estómago. Esto último pasa con Moravia!!! Un pequeña joya que se te mete dentro con un ritmo marcado con maestría por Marcelo Luján! Mi único cinco estrellas de este año! Una verdadera sorpresa! Y ahora a por Subsuelo!!!
Marcelo Luján despliega y expone la piel de su protagonista Juan Kosic, un gran bandeoneonista pero también un pobre hombre que vuelve a su infancia para jugar a la ruleta rusa. Un extrajero en busca de una madre que nació fiera y una hermana que bebió leche de fiera sin escupir durante ese mal trance. Así que podría decir que el lector se enfrenta a esa silueta despiadada y atrapante que tienen las historias trágicas. Con un pulso al que reverenciar, crea Luján a esa Gorgona exiliada en la más profunda Argentina e incapaz de reconocer a su propio hijo. Moravia es un juego trágico, un puzle que contiene una escena demoledora, con un clima que se queda pegado a los ojos, que calienta la cabeza y enfría el cuerpo mientras lees. Enigmática y volcánica es esta aventura de Juan, un hombre que vino a jugar su última carta como niño y al que la vida le enseña que la infancia es sólo un espejismo. DELICATESSEN IMPRESCINDIBLE.
Moravia me sorprendió, muy gratamente por cierto. Esperaba, tenía la intuición, de que sería una buena novela, pero la sorpresa fue la manera de contar.
Al menos esa fue mi impresión al leerla, que nada era de repente, que era una prosa cuidadísima, austera, sobria, precisa, dejando el último aliento al lector.
Me gustó que me gustara, y valga la redundancia, porque ha dejado un buen recuerdo. Y eso queda grabado como imagen latente, que no virtual.
Moravia es un viaje ácido. Un viaje largo, caluroso y polvoriento al origen, un viaje que atesora una ilusión, un empeño, un dolor de años, algo que cumplir. Un viaje a la enfermedad oculta del protagonista y una sorpresa que se torna en brutal. Excelente.