Tras acabar de leer 'Tess de los d'Urberville', me quedé con ganas de seguir leyendo a Hardy y este cuento ilustrado fue el elegido.
Y he de decir que regresar a Hardy fue como volver a casa. Me maravilla su narración. Las descripciones de la naturaleza son tan nítidas que puedes sentir la brisa, el olor a hierba fresca, a tierra, el sudor penetrante de los animales. Así como también se palpa la misma naturaleza humana: la tristeza, el miedo, el rencor. Es delicioso leerlo.
'El brazo marchito' es un cuento oscuro, macabro, y el autor te lleva de la mano por el día a día de los personajes con una nitidez apabullante.
La historia comienza en un pequeño pueblo de la Inglaterra rural del siglo XIX, con el casamiento del granjero Lodge con Gertrude, una joven inocente y dulce que llega al lugar sin conocer los secretos del lugar, ni la existencia de Rhoda, una mujer que trabaja en la granja, y del hijo de esta. De aspecto afilado y hosco, Rhoda se mantiene serena y alejada, pero las gentes del pueblo murmuran.
Es como una clásica novelita gótica, con sus personajes oscuros y descripciones tenebrosas cargadas de sutileza, todo aderezado con ese toque trágico que parecer ser sello del autor. Además, las ilustraciones de Júlia Sardá son el complemento perfecto, aumentando la sensación de aprensión y desasosiego. Una maravilla.
Creo que esta edición es difícil de conseguir, pero tenéis el relato en otras ediciones como Penguin o Valdemar.
Me declaro fan de Hardy y pienso leer más obras suyas este año, sin duda.