En este ensayo se parte de una premisa muy interesante que es hacer un relato de la historia de los presidentes de Argentina contada desde la perspectiva de la salud de los mismos. Los primeros capítulos son los mejores; en ellos, el autor se ocupa de los mandatarios que fallecieron en el cargo tales como Quintana, Ortiz y Perón, para luego avanzar cronológicamente y acabar con los últimos que había en el momento de la publicación del libro. Es aquí que la obra comienza a decaer rápidamente ya que los estudios se notan menos trabajados y la narración baja mucho. En las últimas cincuenta páginas se nos narra la historia sanitaria de otros líderes de otros países, también de manera muy breve; si bien están bien, estos capítulos dispersaron un poco mi interés al no referirse al objeto anunciado de estudio del libro. Aprueba y me deja ganas de leer la siguiente obra de Castro la cual estoy casi seguro será mejor, apelando a la experiencia adquirida por el autor en la escritura de este libro.