Lo interesante del libro para personas interesadas en el mercado del arte los últimos dos capítulos, aunque en realidad no revela nada nuevo. Los demás capítulos son tan vagos que no llega a ningún lado. La autora quiere retomar la forma de escribir de Sarah Thornton, tanto en 7 días en el mundo del arte, o porqué otra razón el subtítulo es 365 día en el mercado del arte, sin realmente lograr la minuciosidad y el carisma con el que cuenta Thornton. Lo que más me asusta es el de definir "El mercado del arte" como si realmente existiera solo uno, sin hacer una distinción en la venta de un Botecelli o un Warhol. Es un interesante saber que se está escribiendo en español, pero la realidad es que no lo recomendaría.