Las novelas históricas de este tipo, tan fidedignas a los sucesos de forma rigurosa, son muy entretenidas y didácticas al mismo tiempo. Esta en concreto ideal para comprender el levantamiento cantonal, sus causas y consequencias, más allá de la simple abstracción de los hechos tal como se conocen a modo historia clásica. Pues uno se embarca junto a un Fermín Salvochea que va pasando de Republicano Federal a Anarquista convencido de sus ideales. Saber por qué es considerado uno de los primeros, sino el primer anarquista de España revolucionario y respetado incluso por sus detractores, anarquista incluso antes de ser concierte dado que practicaba la "propaganda por el hecho" incluso antes de que lo hiciera el mismísimo Kropotkin. Incluso ferveo defensor de la no violencia, aunque se levantará en armas, pero nunca usando la violencia individualista o nihilista, sino gran maestro en el arte de la elocuencia y el diálogo contumáz. Vividor sencillo pero apasionado que nos sumerge de la pluma de Orozco en la España revolucionaria del siglo XIX. Justo en la época de los cambios descomunales gestantes de la época contemporánea y de las modernas revoluciones por la libertad e igualdad.