"Galaor plays with the literary genre of the chivalric novel and explores the most unexpected and humorous angles in its approach. There are numerous references to the classics of the genre, but in at least one aspect, "Galaor is very different from its predecessors: the Sleeping Beauty in this book is not beautiful at all, she is downright ugly. This may explain why, for a long time, no one wants to rescue her. Only the idealist Galaor is able to gather a group of heroes from various countries in order to free her from her spell...but he is not a typical knight in shining armor. Unlike his colleagues, he has serious vocational doubts about the usefulness of his profession. While he seeks an answer to his existential crisis, the dangers that his merry band encounters begin to multiply.
¡Dios! ¡Que divertida es esta novela! Un relato de caballerías contado "a la mexicana" una deconstrucción del mito de la caballería y en gran medida un homenaje al género. Apenas 158 páginas bastan, es sintética y siempre deja con ganas de leer más. Princesas deformadas por hadas incompetentes, caballeros excéntricos, anímales que hablan, monstruos del tamaño de torres y nombres impronunciables. Es muy, muy, buena.
El primer libro de Hiriart para mí y salgo bastante satisfecho.
Estamos a mi parecer ante una muy buena novela de caballería. Tiene todos sus elementos: una princesa a la cual salvar; seres fantásticos; magia; caballeros andante; y muchas aventuras. Pero además Hiriart se permite dos cosas que me parecieron excelentes: en primer lugar la narración está presentada con un lenguaje bastante preciosista sin caer en lo barroca; en segundo lugar introduce varios elementos paródicos que terminan dando un giro inesperado a la historia. La narración nunca decae, es bastante chistosa en en varios pasajes y se permite a la vez en hacer preguntas profundas acerca de la naturaleza de los libros de caballería.
Una muy curiosa pieza de fantasía, cuya base son las novelas de caballería. La historia es entretenida y por momentos el autor logra reflexiones muy interesantes sobre la vida.
Una historia de caballería llevada al extremo de la invención. Divertida e inteligente, repleta de paisajes, personajes y diálogos memorables. Lo que más me gusto de este libro (que es mi iniciación en el universo Hiriart) es su acercamiento a la realidad desde lo fantástico, lo inverosímil y absurdo muchas veces exacerbado, para develar o preguntarse parte de las inquietudes existentes en el ser, como individuo a su suerte en un lugar muchas veces incomprensible y sin un principio definido e inmutable, pero abierto al conocimiento desde la experiencia y la creación de nuestro propio universo moral, ético, político e.t.c. El motor de la historia, es la acción contra el miedo y lo desconocido, la empatía y por supuesto, el amor . Galaor y Brunilda, representan un lugar atemporal en donde las preguntas sin respuestas despiertan lo fantástico desde nuestra cotidianidad. en fin, uno de esos libros cortos para ir descifrando a paso de tortuga los disparos de genialidad que esconde tras el puerco del automedonte, Fomongomadán y el país de las liebres.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Es una novela caballeresca. Pero, dejando de lado las virtudes que les suelen encumbrar. Más bien, está plagada tanto de virtudes, como de desaciertos, propios de la condición humana. Podríamos decir que es un retrato más realista, por momentos, claro. Además, el desarrollo y crecimiento del personaje principal es notable.
No concuerdo con los que aquí dicen que es una novela caballeresca al "estilo mexicano". ¿De dónde? ¿Los mexicanos inventaron las parodias acaso? Y si ésta es una parodia, es de lo más profunda y reflexiva. Es una maravilla, de hecho. Despertó en mi, potencialmente, la costumbre de consumir novelas caballerescas.
La imaginación de Hiriart para crear personajes, situaciones y lugares desborda en toda regla la norma del subgénero de espada y caballería. Su estilo tan peculiar, entremezclado entre un universo Tolkiano, con una estructura al puro estilo de los Hermanos Grimm pero con una forma que remite a Cervantes, hacen que el heredero mexicano de fantasía medieval sea una joya digna de leer detenidamente.
Un cuento, o muchos pequeños cuentos, unidos en una bastante entretenida historia de caballeros andantes. Dista mucho de ser una obra maestra, pero sí es algo que volvería a leer.
En la crónica de los caballeros andantes, Galaor ya ocupa un lugar importante en mi imaginario. Esta es una empresa que caballeros andantes se vanaglorian por hacer, rescatar a una princesa victima de un hechizo que la ha tenido dormida durante quince años, pero no cualquier hechizo si no mas bien el arte de la taxidermia. Sencillamente, esta historia nos muestra lo que con gran prodigio escribió Cervantes, envuelto en el discurso de la escalera del Gil el heráldico y la figura decadente de Tristán, la caída de un ideal como los jardines de Diomedes y la figura ridícula de la cacería de la avestruz, la caza del puerco gigante de Automedonte y la figura en bronce de un enano montando una gallina, la campaña de un caballero andante no es tan gallarda como nos quieren hacer creer los juglares. A modo absurdo la historia se mueve como por terreno escarpado, evocando las aventuras del hermano de Galaor, Amadis de Gaula, de Orlando Furioso de Ariosto, de los héroes de la Ilíada. Es un hermoso libro muy bien contado, no solo una sátira.
Hiriart da una vuelta de tuerca, bien labrada y muy conceptual al género de caballería artúrica, medieval, inscribiendo a Galaor, hermano de Amadís de Gaula en esa tradición maravillosa de caballeros acorazados, monstruosidades quiméricas y ciudades prohibidas, a la más pura tradición de Ítalo Calvino con sus caballeros inexistentes y barones rampantes o Soledad Puertolas y su clásico, Rosa de Plata.
"Galaor" es uno de los libros más bellos que he leído. De una forma en exceso poética, habla sobre el amor, la amistad, el dinero, la valentía y la belleza. Emulando una una aventura quijotesca, el personaje protagónico de la obra se embarcará en una muy inusual historia.
Parodia absoluta de los cuentos de hadas y las narraciones medievales. Me he botado de la risa un par de veces, hacia la página 80 muda en psicodelia pura.